POR JOSÉ LUIS CABO SARIEGO, CRONISTA OFICIAL DE RIOSA (ASTURIAS)
La Vertiente oriental de la Sierra L´Aramo, siempre ejerció una especial atracción sobre los habitantes de la ciudad de Oviedo. Estaban y están acostumbrados a verla cambiar de «look» – verde esplendoroso en primavera-verano; ocre, en sus diferentes tonalidades, en el otoño y blanco armiño durante el invierno -. Sabían que era rica en agua, algo que necesitaban para un buen abastecimiento de la ciudad ya que, a medida que el número de habitantes iba creciendo y se iban desarrollando nuevas industrias y establecmientos comerciales, se notaba aún más la escasez de agua.
Primero fue el hielo de los pozos de nieve del Glayiru», «Sierra Negra» y «Capillo» o «Capiona» que ya en el año 1897 utilizaban para surtir a Sanatorios, bares e industrias (subasta B.O de la provincia 14-07-1897).
Pero lo que realmente necesitaban era el agua del acuífero de la Sierra L´Aramo ya que los manantiales del Monte Naranco eran escasos; el agua del Nora no reunía buenas condiciones higienicas y los de Morcín tampoco eran suficientes.
Fue el ingeniero, D. José Suárez Suárez, jefe del Distrito Minero de Oviedo, perfecto conocedor de la zona por haber participado en inspecciones relacionadas con las reclamaciones sobre las diferentes concesiones de las minas de cobre de Texeo, quien informó al Ayuntamiento de Oviedo como podría resolverse el problema de la escasez en el suministro de agua a Oviedo. El 5 de noviembre de 1894 dirige un escrito al Ayuntamiento proponiendo la capación del manantial de los Gueyos del Río Llamo – La Gran Fuente de Llamo como él decía -. Posteriormente, en el año 1895, en su libro,»Manantiales de la vertiente oriental de la Sierra del Aramo. Solución al problema de Abastecimiento de agua a Oviedo», propone la captación de los manantiales de mayor caudal: Manantiales de la cabecera del Río Code o Felguerúa (Maerá, Arroxines y Felguerúa) así como los de Fuentes Sordes, en la cabecera del Río Grandiella.
El Ayuntamiento de Oviedo, en contra del criterio del ténico municipal, el Sr. Galán, hizo caso de D. José Suárez y obtiene del Estado la concesión de los manantiales de la cabecera del Río Code y de los de «Fuentes Sordes», en la cabecera del Río Grandiella (Real orden de 10-10-1899); posteriorme, en el año 1926, tambien obtiene la concesión del manantial de los «Gueyos de Río Llamo» que nace en la «Pieza del Gueyu La Fonte» (Real Orden de 22-06-1926).
Fue necesario llevar a cabo una gran obra civil. La obra se inicia en virtud de acuerdo del Ayuntamiento de Oviedo de fecha 29-11-1899 y termina en el año 1912. El proyecto era del arquitecto D. Narciso Hernández Vaquero y tenía un presupuesto de obra de 2.553.454 pts.
A parte de la captación en sí (con grandes canales laterales de piedra con escalones de un kilómetro o más de largo ladera arriba, a ambos márgenes del canal de captación para evitar que las aguas malas entraran y dañaran el agua), así como la presa del Embalse de Arroxines, fue necesario realizar otras obras como el propio canal que discurría en muchos tramos en superfie pero en otros de manera subterranea a traves de túneles, como el de «Los Curiones», entre «Solafonte» y el «Río La Vara», ya en el valle del Cabornín; el de «La Borroná» , por debajo del «Monte L´Esyabeyu», con salida al «Valle Los Azores» o el del Escobal, con salida al Robadiellu, ya en Morcín; arquetas visitables, como la de «Arroxines», «Solafonte», la del «Río La Vara», la de «La Era», La del «Valle Los Azores» o la del «Escobal», estas en terriotio de Riosa y la del «Robadiellu», ya en Morcín.. Además, en algunos casos, para superar la orografía formada por profundos valles fue necesario construir varios acueductos, el más espectacular el de «Brañanueva» pero también el de «Los Azores» y el de La Reguera El Recuncu».
El de «Brañanueva»ya lo publiqué recientemente y ahora os muestro el de «Los Azores» y el de la Reguera el Recuncu. Ese día contamos con la inestimable ayuda de mi guía Gabriel Álvarez.
