POR JOSÉ LUIS CABO SARIEGO, CRONISTA OFICIAL DE RIOSA (ASTURIAS).
Sierra L´Aramo
Se encuentra situada por encima y al oeste del Mayéu Villuriz Cimeru y por debajo y al este del Picu Trasmonte o Abedeuriu.
Por sus inmediaciones pasa el antiguo CAMINO DE LA CUEÑONA que comunica el Valle L´Abeduriu, con el Valle de Texeo. Camino que, desde tiempo inmemorial, era utilizado por los ganaderos para pasar del Valle o Cuesta de Texeo al Valle L´Abeduriu, por ser la via más directa ya que , en otro caso, tendrían que hacer un ródeo importante, pasar por el difícil desfiladero del Averón de Foz, salir al Valle Foz y, ascendiendo por La Cuesta La Paradiella, salir al Valle L´ Abeduriu. Este mismo camino fue utilizado por los mineros que desde el vecino Concejo de Quirós venían a trabajar a las Minas de Texeo en la última etapa de la explotación (1947-1960)
Muchos ganaderos denominan a esta cueva solamente como «Pozo la Nublina», ya que, en ocasiones y con determinadas circunstancias meteorológicas, de su profundidad, surge una especie de niebla o nublina. Por mi parte, la identifico como «Cueva la Nublina», por una lado, debido a sus características y, por otro, porque así se puede diferenciar de otro topónimo situado por debajo del Aviru L´Agua, al sur del Valle Covariega, conocido también como el «Pozo la Nublina». En este, se produce, asimismo, el fenómeno de la niebla o neblina saliendo del fondo, cuando se dan determinadas circunstancias meteorológicas.
El mejor acceso es desde el Valle L´Abeduriu, desviandonos al este a la altura del Fonderón hacia la Campa L´Acibu, bordeando el Picu Trasmonte o Abeduriu, dejándolo a la izquierda -noroeste- y siguiendo en dirección norte hacia el Mayéu Cimeru del Villuriz. A pocos metros y por encima, se encuentra la cueva. Su entrada es amplia y está flanqueada por su izquierda por un espléndido ejemplar de texu y a su derecha, un ejemplar de faya no menos extraordinario. Tiene sentido descendente, y a medida que penetramos más en su interior se va estrechando hasta que se cierra totalmente.
La primera vez que visité esta cueva, fue el cuatro de mayo de 2017, en compañía de José Manuel del Praulorto y José Luis, de La Vara, nuestro añorado amigo que ya no está entre nosotros y al que el Grupo de Montaña Llazarandín recuerda en una placa colocada en el Picu Santiago.
