POR JOSÉ LUIS CABO SARIEGO, CRONISTA OFICIAL DE RIOSA (ASTURIAS)
Dentro del conjunto de topónimos de la Sierra L´Aramo, aparte de los mayaos, les campes, les yanes, les vallines, les llampes, etc., existe otro grupo especialmente vinculado al uso ganadero tradicional de los pastos de altura: son los averones, abrigos, averos, requexos y tollos.
Todos ellos se refieren a lugares relacionados con el refugio, el descanso, la protección y el aprovechamiento del pasto, y forman parte del conocimiento práctico del territorio transmitido durante generaciones por pastores y ganaderos.
Estos términos no responden únicamente a formas del relieve, sino también a funciones concretas dentro del aprovechamiento tradicional de los pastos de altura. Señalan espacios donde las personas encuentran resguardo frente a las inclemencias del tiempo, zonas favorables para el reposo, pasos naturales, pequeños refugios en la roca y, en el caso de los tollos, depresiones con frescos pastos, especialmente valoradas tanto por los vaqueros, por su riqueza, como por el ganado para pastar y refugiarse.
En muchos casos, su denominación nace de la observación directa y continuada del terreno, de la experiencia acumulada en el uso diario del monte y de la necesidad de identificar con precisión lugares útiles dentro de un espacio amplio, en algunos casos laberíntico, complejo y cambiante como es el Puerto L´Aramo, para localizar el ganado.
Los averones, abrigos y averos suelen relacionarse con puntos de protección natural; los requexos, son resaltes rocosos y refugios en paredes de roca caliza que permiten a los ganaderos protegerse en los días de mucho sol, en lugares donde los árboles no existen y que, no obstante, suelen ser frecuentados por el ganado; y los tollos, con depresiones integradas en los pastos de altura, de gran importancia para el pastoreo. Aunque presentan rasgos comunes, cada uno de estos términos posee matices propios, tanto en su forma como en su función.
La abundancia de esta toponimia pone de manifiesto la profunda relación existente entre el ser humano, el ganado y el medio natural, así como el alto grado de conocimiento que las comunidades rurales desarrollaron durante siglos sobre su territorio.
La ganadería, antes de que llegara la minería del carbón en el año 1846, en las Minas de Purció y tuviera su mayor auge, sobre todo, a partir de los años de 1950 hasta el año 2014, era fundamental para la subsistencia de los habitantes del Concejo de Riosa y, los pastos comunales del Puerto L´Aramo, una autentica despensa. Eran muchas las horas y los días de observación. De ahí surgió la riqueza toponímica de esta Sierra que la tradición oral ha transmitido de boca en boca hasta nuestros días. Un bagaje cultural que no debiéramos perder y que yo estoy empeñado en preservarla.
En este trabajo se recogen y analizan los principales ejemplos documentados en la Sierra L´ Aramo dentro del territorio de Riosa, atendiendo a su localización, características físicas, uso tradicional y significado dentro del paisaje cultural de la montaña. Aparecen divididos en dos apartados, por un lado, los averones, abrigos, averos, requexos y, por otro, los tollos.
FUENTE: J.L.C.S.
