HERMINIO RAMOS, CRONISTA OFICIAL DE ZAMORA, SORPRENDE A LOS TURISTAS CON SU APARICIÓN JUNTO A SU ESTATUA MIENTRAS LOS TRANSEÚNTES SE HACEN FOTOS CON LA «COPIA» DE BRONCE

«Me han quitado las gafas, por eso no me reconocéis», bromea Herminio Ramos. El cronista oficial de la ciudad se pasea como cada día junto a su estatua, mientras observa como los extranjeros se divierten fotografiándose con su copia. Los turistas que vienen a Zamora no sospechan que tras la talla en bronce se esconde Herminio Ramos para sorprenderles.
«Bueno, ¿es usted el de la estatua?» exclama Meri Carballo, de Canarias. «No todo el mundo puede lograr tener su propia figura, tiene que ser usted muy bueno en lo suyo».
Herminio se sienta en el banco situado a unos metros de su copia, mientras los forasteros se aproximan a observar la placa. Posteriormente, sale de las sombras y pasa por delante de los turistas pausadamente, mientras ellos reparan en su presencia y en su extraordinario parecido con la figura de la plaza de San Ildefonso. Desde Andalucía, Canarias o Castilla y León, nadie imagina que pudiesen llegar a conocer al «original junto a la copia», como afirma el historiador. Sin embargo, éste no duda en entablar conversación con los turistas, interesándose por sus ciudades y contando sus propias experiencias. Los visitantes, encantados, piden fotografiarse con él junto a la estatua para guardar el buen recuerdo de su paso por Zamora. «A veces hablamos durante tanto rato que prácticamente no tienen tiempo de visitar la capital zamorana», cuenta don Herminio.
Desconocido en un principio para ellos, estos turistas dejan Zamora sorprendidos y honrados por el afortunado encuentro con la figura de Herminio Ramos, leyenda viva de la capital zamorana.
Fuente: http://www.laopiniondezamora.es/ – Chloe Gutiérrez




