OJO POR OJO SIN VERSE NI QUERERSE
POR APULEYO SOTO CRONISTA OFICIAL DE BRAOJOS DE LA SIERRA Y LA ACEBEDA (MADRID)
En Guadalix, donde moro entre moros y cristianos, a la piscina con cloro me tiro por los veranos, y en céspedes verdellanos leo y leo, poro a poro, libros de viajes lejanos en los que la unión es oro: todos se sienten hermanos.
Por eso la paz imploro por gazatís mahometanos e israelís del foro, que se han llegado a las manos tras un cacao del loro: los dos igual de marranos, sus diferencias deploro.
Que cañones matasanos silencien su son sonoro. Basta de guerras, humanos, a formar juntos un coro. Aún no está lleno el aforo de la convivencia, y vanos son los suspiros del moro lanzados con ojos janos.
