POR JOSÉ LUIS CABO SARIEGO, CRONISTA OFICIAL DE RIOSA (ASTURIAS)
Hoy nos toca despedir a una gran persona. A los 59 años, se ha marchado tras una dura lucha, dejando un vacío imposible de llenar. Era un hombre de principios, entregado a su familia, padre orgulloso y amigo leal. Siempre estaba dispuesto a tender una mano, a compartir una palabra justa o soltar una sonrisa socarrona, incluso, en los momentos más difíciles.
Quienes tuvimos la suerte de conocerle sabemos que su bondad era sincera, su risa auténtica y su presencia recofortante. Su forma de ser hablaba por él.
El pasado mes de enero, Juan Luis contactó conmigo. Me entregó una foto porque quería rendir un pequeño homenaje a sus padres, Carmina y Luisito. Es una foto entrañable en la que aparece en el centro con corta edad, rebosando alegría, arropado por sus padres. Le comenté que no podía haber elegido mejor y que sus padres se emocionarían al verla. Así fue. En ese momento ya sabía de su enfermedad. Nos encontramos varias veces más en los meses sucesivos y, a pesar de todo, se le veía con ánimo de lucha, capaz de enfrentarse a a cualquier reto. Esta tarde pudimos comprobar como le apreciaba la gente. Le gustaba todo el deporte pero, especialmente, el ciclismo( formó parte de la ASOCIACION CICLOTURISTA ANGLIRU y el fútbol. Hasta fue entrenador ..
Hoy duele su ausencia, pero su recuerdo vivirá en cada conversación, en cada gesto noble, en cada sonrisa que nos inspire a ser mejores.
Gracias por tanto. ¡¡¡ Descansa en paz, Juan Luis !!!
