SONETO DE LUIS DE LUCENA
POR ANTONIO HERRERA CASADO, CRONISTA OFICIAL DE LA PROVINCIA DE GUADALAJARA.
Este soneto estaba en la plazuela de la capilla de Luis de Lucena, en Guadalajara.
Algún día, hace ya muchos años, se colocó con el aplauso de los ciudadanos.
Y otro día también hace mucho tiempo, se quitó, tras haber sido vandalizado a modo
Por lo menos que queden los versos del gran poeta Jadraqueño:
Este Luis de Lucena, judaizante,
doctor por Montpellier, alma de Roma;
canónigo papal de daca y toma
porque tomó a los pulsos su talante.
Greco-latino, si español, parlante,
amó el ladrillo moro y la paloma
y quiso haber sepulcro en esta loma
cimbrado en baldaquino de diamante.
¡No te cubre el temblor de nuestra yerba…!
Roma te sepultó… “Supra Minerva”
bajo su canon clásico le ampara…
Perdura el tumular ladrillo y cedro,
como Tiara de lumbre que a San Pedro
le da, por su Don Luis, Guadalajara.
José Antonio Ochaita
