POR LA REAL ACADEMIA VALENCIANA DE CULTURA
No me refiero a grandes sucesos históricos, de esos que llegan a cambiar el mundo o al menos el propio barrio, sino a una historia de más modestia y, al final, de poco recorrido, una historia que únicamente acabó afectándole a usted, o a su parte interior, la que el resto de personas ni ve ni le importa. Usted estuvo donde no tocaba, y eso implicó alegría o tristeza, no en ese instante, sino cuando, pasadas las décadas como galgos, miró hacia atrás tratando de comprender y, por tanto, de averiguar.
Es la práctica tan habitual de la nostalgia: contemplamos desde una supuesta experiencia el tiempo transcurrido, e incluso dictaminamos sobre antiguas acciones de personas próximas. Independientemente de si afectaron a nuestra vida o fueron instantes esporádicos y tangenciales, solo los recuerdas ahora tú mismo, y has olvidado si el amargor iba diluido en la supuesta ofensa de aquel o de aquella, o lo introdujiste después de meditar en una tarde de juventud, y allí lo dejaste. Por suerte, pasamos página rápidamente y seguimos con nuestras tareas sin cavilar más de lo que conviene.
Ahora bien, estar donde no tocaba no solo significa haberte subido a un automóvil sin puerta delantera, entrar en un callejón de México DF cuando la noche era dueña de la ciudad, o introducirte en un piso que parecía un nido de insecto devorador, sino también haber estado en casa, a gusto, junto a un amigo, escuchando música y hablando sin prisas ni problemas. Mientras tanto, el futuro te llamaba desde su garganta más profunda para hacer aquello que quién sabe si no te habría llevado a un espacio más pleno (o eso habrías interpretado en perspectiva, lo cual tampoco significa que de verdad lo fuera).
De todo aquello queda el placer de una derrota y el paso de los años como hormigas entre las piedras. Cada cual es quien es y, tal vez, en esos universos generados en cada decisión no tomada, somos quienes soñamos y a quienes renunciamos en este espacio y tiempo que ahora proporciona, en silencio, su perfección.
FUENTE:https://valencianews.es/opinion/estar-a-on-no-tocava/
