LA POSIBLE Y DUDOSA RELACIÓN DE LOS ANTEPASADOS DE HERNÁN CORTÉS CON EL CONCEJO DE PARRES
POR FRANCISCO JOSÉ ROZADA MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE PARRES-ARRIONDAS (ASTURIAS).

Sabido es que Enrique II de Trastámara fue hijo bastardo de don Alfonso XI y de doña Leonor de Guzmán y que fue rey de Castilla entre 1369 y 1379. A su vez éste le concedió el título de Conde de Gijón y de Noreña (además de los dominios de Ribadesella, Nava, Villaviciosa, Laviana, Luarca, Cudillero y Pravia) a su hijo primogénito -también bastardo- don Alfonso Enríquez (1355-1400) al que casó con doña Isabel (que tenía 11 años) y era hija ilegítima del rey de Portugal don Francisco I.
Don Alfonso se declaró en rebeldía contra su propio padre y, más tarde, contra su tío don Pedro. Perdió el rebelde y hubo de exiliarse en Francia, donde murió.
Apoyaron al levantisco Alfonso gentes de Portugal y otros lugares, mientras entre los apoyos asturianos había vecinos de nuestro concejo de Parres, procedentes de Bada, Nevares y Cuadroveña. De Bada era don Diego Fernández de Bada; de Nevares don Diego Alfonso de Nevares y de Cuadroveña don Lope Cortés de Parres (el segundo apellido lo solían tomar del lugar de residencia).
El poeta, historiador y genealogista Bartolomé Juan Leonardo de Argensola (Barbastro 1562-1631) en su “Historia de la Conquista de México” cuenta que los Cortés provenían de Narnes Cortesio, Rey de Lombardía y Toscana, cuyo hijo segundo, llamado Gilgo Cortesio, vino a establecerse a España en tiempo de los reyes godos, contrayendo éste matrimonio con Elinveria, hija del duque visigodo Favila, duque de Cantabria y de la Asturiensis y, por lo tanto, hermana del Rey Don Pelayo.
De este matrimonio nacieron cuatro hijos: Enón (o Zenón) Cortesio, que fue Señor de Vizcaya y padre de Tristán Gamboa; María Cortesio, que fue Señora de Vicencio; Nuño Cortés y Lope Cortés, que fueron los dos primeros que españolizaron el apellido Cortesio.
Quedémonos en este artículo con quien nos interesa por cercanía, don Lope Cortés de Parres, casado con doña Eulalia de Abamia. Al haber apoyado éste al rebelde don Alfonso se le perdonó la vida -como a otros lugartenientes- pero fue desterrado a Extremadura y confiscados todos sus bienes.
Un hijo de Lope Cortés de Parres de nombre Martín parece que vino en su luna de miel a conocer la tierra de sus ancestros, San Martín de Cuadroveña, en el Condado de Las Arriondas (creado por el Conde de Trastámara en 1367 -después rey Enrique II de Castilla y León-más arriba citado).
También le puso de nombre Martín a su hijo este visitante y muchos datos indican que sería éste el padre del conquistador Hernán Cortés Monroy Pizarro Altamirano, nacido en 1485 en Medellín (Badajoz).
El padre Luis Alfonso de Carballo en su libro “Antigüedades de Asturias” se refiere a Lope Cortés de Parres en los términos que comentamos.
El historiador Argensola dejó escrito que un hijo de Lope Cortés de Parres (no dice su nombre), pasó a vivir a tierras de Trujillo, siendo raíz de la que surgió el tronco de la familia del Conquistador de México.
Tuvo dos hijos: Nuño y Eximio Cortés.
De todo lo que cuenta Argensola, el dato más interesante y curioso es el referente a que tanto el conquistador Hernán Cortés, como su hijo y heredero Martín Cortés, trataron de averiguar la certeza de esta genealogía.
Los miembros de la familia Cortés heredaron el privilegio de hidalguía de sus antepasados. De hecho, en 1525, el Emperador Carlos V, otorgó a Hernán Cortés un escudo de Armas, especificando que podía usarlo “además del que habéis heredado de vuestros antepasados”.
Como dejó escrito Daniel Cortés González, el primero en trasladarse al sur fue Martín Cortés el Viejo y fue uno de los caballeros que ayudó en las incursiones cristianas de la Vega de Granada a mediados del siglo XV y luchó bajo las órdenes de Álvaro de Luna y Pedro Nuño.
Tuvo cuatro hijos y dos hijas: Hernando, Juan, Alonso, Martín (padre del conquistador), Leonor y María Cortés de Monroy.
Una hija ilegítima recibió el nombre de Inés Gómez de Paz y a casa de ésta su hermanastra en Salamanca fue enviado Hernán Cortés por su padre para cursar estudios, por los que manifestó poco interés y, en 1504, se embarcó rumbo a La Española, en el Nuevo Mundo.
Hernán Cortes también utilizaría el nombre de Martín para dos de sus hijos; para Martín Cortés «el Mestizo» (hijo que tuvo con la indígena conocida como «La Malinche») y para Martín Cortés Zúñiga (hijo legítimo con Juana de Zúñiga).
En las cinco extensísimas cartas que Hernán Cortés remitió al emperador Carlos (entre 1519 y 1526) cuenta a su modo con todo lujo de detalles lo que por La Nueva España (México) iba conquistando. A aquellos encabezamientos de: “Carta dirigida a la Sacra Católica Cesárea Majestad del muy Alto, Potentísimo e Invictísimo Emperador, siempre Augusto y Rey de España, nuestro Señor don Carlos V” seguían cientos de pergaminos en los que se recoge una de las más trascendentales epopeyas de toda la humanidad.
Tomadas de un códice de la Biblioteca Imperial de Viena, demuestran que Cortés fue un escritor de estilo fácil y vivaz, siendo uno de los mejores cronistas de la epopeya americana. Regresó a España en 1540 con la intención de recobrar el favor del emperador y aún languideció seis años en la corte esperando el reconocimiento de sus reclamaciones. Amargado y decepcionado murió cerca de Sevilla en 1547 cuando contaba 62 años.
La parroquia de San Martín de Cuadroveña ya aparece mencionada en 1385 en el Libro Becerro de la catedral de Oviedo y el pueblo conserva un magnífico escudo (que muchos consideran la primera divisa heráldica de la familia Cortés) desde antes de que Cuadroveña fuese la capital del concejo y albergase la casa consistorial.
Por esa posible relación de los ancestros de Cortés con Parres es por lo que al se le puso al Instituto de Arriondas el nombre de Hernán Cortes cuando fue inaugurado el 16 de octubre de 1968 como una Sección Delegada del Instituto de Llanes; ocho años después el edificio pasó a albergar el Colegio Público de Educación General Básica que pasaría a llamarse “Río Sella” en los posteriores años 80.
La idea de nominarle Instituto Hernán Cortés fue del doctor Venancio Prado González, alcalde del concejo por esos años (1967-1971) y también profesor de Educación Física en este citado centro educativo parragués.