POR PEPE MONTESERÍN CORRALES, CRONISTA OFICIAL DE PRAVIA (ASTURIAS)
En México, donde estoy, no sólo amarran a los perros con longaniza, también, al lado de donde resido, en Punta Tiburón, municipio de Alvarado (México), a la puesta de sol cruzan la urbanización miles de centollos; aprovecho ese éxodo crepuscular para desviar varios a un retel con el fin de cocerlos y comerlos con jalapeños y tomate, «a la veracruzana».