POR JUAN FRANCISCO RIVERO DOMINGUEZ, CRONISTA OFICIAL DE LAS BROZAS Y DEL HINOJAL (CÁCERES)
Repasando la historia de Nicolás de Ovando me encuentro con una crónica del historiador Enrique Lillo Alarcón, compañero comendador de la Orden del Camino de Santiago en Castilla la Mancha, cuando un servidor lo es en Extremadura, en la que dice que de los amoríos de Andrea de Cervantes, la hermana mayor de Miguel de Cervantes Saavedra, autor de Don Quijote de la Mancha, con Nicolás de Ovando nació en Sevilla una niña llamada Constanza de Ovando y Figueroa.
Vamos a aclarar bien este tema para no ocultar nada, pues Nicolás de Ovando, era freyre comendador de la Orden Militar de Alcántara, fraile y soldado, pues no tenía mujer.
Este Nicolás de Ovando era descendiente directo de un familiar del que fuera primer gobernador en Indias, sustituyendo a Cristóbal Colón. Como se sabe, Nicolás de Ovando fue el hijo segundo de Diego de Cáceres Ovando y de Isabel Flores de las Varillas, dama de la reina Isabel la Católica y nieto de los Flores cuyo palacio estaba en lo que hoy son las Escuelas Nuevas de Brozas.
Para saber algo más del primer Nicolás de Ovando: Los encuentros de Nicolás de Ovando con Isabel la Católica – CHDE Trujillo, ponencia impartida en 2024 los Coloquios Históricos de Extremadura.
Este Nicolás de Ovando, amante de la Cervantes es, quizá un sobrino biznieto del gobernador. Lillo Alarcón aporta más datos: Diego de Cáceres Ovando y la broceña Isabel Flores de las Varillas tuvieron varios hijos, entre ellos frey Nicolás de Ovando y su hermano Hernando de Ovando. Este se casó con Mencía de Ulloa, que tuvieron un hijo al que pusieron de nombre Nicolás de Ovando (doctor en Leyes y oidor del Consejo de Órdenes), quien tuvo como esposa a Isabel Téllez, fallecida en 1557. La descendencia de este matrimonio fue María Ovando, casada con otro doctor en Leyes, Luis Carrillo. Esta pareja fueron los padres de Nicolás de Ovando, que fue el que embarazó a Andrea Cervantes, la hermana de Miguel. No se casó con ella, pero sí consintió darle su apellido a la niña Constanza de Ovando y Figueroa, además de donarle dinero a Andrea por proceder de una familia más pobre que los Ovando.
