ALOCUCIÓN PRONUNCIADA POR EL CORONEL JOSÉ RIVAS MORIANA, JEFE DEL REGIMIENTO “CASTILLA” 16 DE BADAJOZ
Ilmo Sr. Delegado de Defensa en Extremadura, Mi Coronel, Tenientes Coroneles, antiguos Jefes de Compañía del Regimiento, Sr,s. Oficiales y Suboficiales, personal de tropa, estimado y respetado Cronista Oficial de Badajoz, querido Alberto, Representantes de la Real Sociedad Económica Extremeña Amigos del País, de la Asociación de Amigos de Badajoz, queridos amigos del Regimiento.
En primer lugar quiero dar la bienvenida y agradecer su presencia a los representantes civiles de las instituciones que he mencionado y a los que por vuestra vinculación habéis querido acompañarnos, y a los Oficiales antiguos componentes del Regimiento, vuestra presencia en este acto es un acicate para los que servimos actualmente en sus filas.
En el día de hoy, hemos significado el buen trabajo de los compañeros del Regimiento que se han hecho acreedores a una Felicitación individual, los vemos en su quehacer diario, siempre dispuestos y meticulosos, ofreciendo soluciones y garantizando la consecución de las tareas que se les encomienda. Mi reconocimiento y el del resto de los componentes del Regimiento que una vez más sentimos el orgullo de compartir con vosotros nuestra vocación militar.
También en este acto he querido reconocer con la distinción del Regimiento a un grupo de veteranos oficiales que han desarrollado una parte importante de su carrera militar como Capitanes al Mando de las Compañías del Regimiento.
Es este empleo un pilar fundamental en el funcionamiento de la Unidad, creando los hábitos y el estilo que ha hecho al Regimiento destacar por su espíritu, eficacia y preparación. En este acto, además de haceros entrega de la distinción del Regimiento, queremos transmitiros nuestro agradecimiento, nuestro afecto, y nuestro respeto, pues hoy disfrutamos del presente de una Unidad de consagrado prestigio, en la podréis reconocer las horas de esfuerzo y los desvelos que habéis dedicado sin otra recompensa que la satisfacción del deber cumplido.
En el proceso de preparación del soldado, las formaciones de las Unidades en Orden Cerrado son una parte importante de la formación moral y del espíritu que nos debe impulsar en el cumplimiento de nuestra misión.
Es en estos actos donde se refuerzan nuestros lazos de disciplina, de fidelidad y compromiso con la historia de nuestra patria, con su presente y su futuro. La solemnidad de la formación, el eco de los movimientos de armas, la marcialidad de nuestros soldados, la evocación a los hechos gloriosos del Regimiento, el homenaje a nuestros compañeros fallecidos y la exaltación de los valores que forjan nuestro carácter de soldado preparan nuestros corazones para interiorizar el verdadero sentido del servicio a España, servicio para el que hemos ofrecido, llegado el caso, nuestro máximo sacrificio.
Somos conscientes del reto que asumimos y para acometerlo con solvencia nos afanamos en conocer nuestra historia para actuar con la bravura y la determinación que demanda nuestra sociedad y la tradición de los que hicieron de España una referencia en el orden internacional.
Es por ello que quiero destacar la importancia que tiene, para los que hoy formamos en este patio de armas, la presencia de este grupo, representantes del pueblo español que hoy nos acompañáis y que, bien a través de las instituciones a las que pertenecéis o por vuestro empeño personal, estáis comprometidos en el conocimiento y la difusión de nuestra historia y nuestra cultura. En particular, y en la figura de nuestro Cronista Oficial, Alberto González, me gustaría rendir un pequeño homenaje a los que ejercéis este cargo, y a los que os precedieron con el mismo empeño.
Un periodista valenciano decía de los cronistas que “tan solo en la vocación de beneméritos patriotas cabe buscar la explicación de su propia existencia”, cualidad que nos es familiar para los que ejercemos la carrera de las armas.
Su vocación es transmitir la historia y el alma de nuestros pueblos, como han vivido y viven cada acontecimiento en el devenir de la historia, su carácter, sus sentimientos y sus tradiciones. Gracias a ellos hemos podido conocer desde sus inicios la formación de nuestra identidad, el proceso de constitución de nuestra patria, el afán y la entrega a este proyecto de nación de cuantos nos precedieron; con su trabajo, nos ofrecen la oportunidad de volvernos a enamorar cada día de nuestra querida España.
Porque España no es solo un lugar en el mapa, edificios que albergan organismos oficiales, carteles de promoción en una campaña de imagen, o un nombre en la nómina de tratados internacionales.
España es el bullir diario en nuestros pueblos y en nuestras ciudades, la esperanza de nuestros jóvenes, y el futuro de nuestros niños, es la marca del sacrificio en el rostro de nuestros mayores; es la inquietud de nuestros estudiantes, la ambición de los emprendedores, el trabajo callado de millones de compatriotas que sienten orgullo de lo que hacen: engrandecer a España, y de lo que son: españoles
España es solidaridad, es trabajo, es ilusión y raza. Es la sencillez de nuestra vida cotidiana y la grandeza de los grandes acontecimientos. Es el peso de la responsabilidad del legado de nuestra historia que nos impulsa a actuar con la dignidad de una gran nación.
España es un vasto patrimonio de vivencias, tradiciones, sueños y anhelos atesorado a través de generaciones que se han esforzado y se esfuerzan en mantener los valores que nos proporcionaron un lugar como referente en el mundo.
Esta realidad que es nuestra España es la que nos da la fuerza y el coraje para entregar lo mejor de nosotros a su servicio.
Es nuestro orgullo haber moldeado nuestra esencia de español a través de la rica diversidad de caracteres que hemos encontrado en los numerosos lugares de nuestra Patria donde el Regimiento ha establecido su guarnición: Madrid, Valencia, Cartagena, Burgos, Barcelona, Vitoria, Pamplona, Santander, Valladolid, Leganés, y por fin, en diciembre de 1883, Badajoz. Desde entonces es la convivencia con las gentes de este bendito rincón extremeño, y los desvelos de ciudadanos como vosotros, comprometidos con el conocimiento y el cariño a vuestra tierra los que impulsáis nuestro espíritu y la renovación de nuestro amor a España.
También en este acto hacemos historia, al formar por primera vez, desde su constitución oficial el pasado 30 de octubre, con el Grupo Calatrava, y por ello, en un acto en el que revivimos nuestra conciencia de España, he querido reafirmar el sentimiento y el valor que, para nosotros, encierra nuestra Bandera, haciéndoos entrega de esta sencilla bandera de bolsillo de la mano de vuestros Capitanes. Nos permitirá sentir un trozo de nuestra querida España cerca del corazón.
Apretadla contra vuestro pecho y tened siempre presente que, en estos diminutos pliegues late la esperanza de 47 millones de españoles, que esos colores representan todo por cuanto nos hemos comprometido a luchar, llevadla siempre con vosotros.
Os recordará a todos los que luchan a vuestro lado, a los que se sienten orgullosos de vuestro sacrificio; os dará la fuerza para vuestra entrega en la defensa de nuestra Nación, de sus valores y de su libertad.
Jefe de la Fuerza mande Firmes
Como muestra renovada de nuestra lealtad y amor a España, con la ilusión de asumir y engrandecer la herencia recibida, y el calor de sentirnos abrazados por el raso rojo y gualda de nuestra bandera, gritad conmigo:
¡¡¡Viva España!!!
¡¡¡Viva el Rey!!!
¡¡¡Viva el Castilla 16!!!

