POR FRANCISCO PUCH JUÁREZ, CRONISTA OFICIAL DE VALDESIMONTE (SEGOVIA)
Hace tiempo que no escribo ninguna crónica sobre los actos que continuamente celebramos en el Centro Segoviano, a pesar de que soy el Cronista Oficial del mismo, amén de serlo también de uno de los pueblos de nuestra provincia como es Valdesimonte.
Y si no escribo crónicas sobre los muchos actos culturales y lúdicos que con harta frecuencia celebramos en la Casa de los Segovianos en Madrid, es por el abandono, la dejadez que en su publicación en los diversos medios de divulgación segovianos vengo observando. Y me pasa como al gallego que le preguntaron: ¿cuántas son dos y dos?, e impasible respondió: “Y “pa” qué” He ahí la respuesta; “pa qué” lo vamos a escribir, si a nadie le interesa.
Hoy día 26 de noviembre, sin ir más lejos, hemos celebrado nuestro habitual Parnasillo de las Letras y las Artes. En esta ocasión estaba dedicado a “los museos de Segovia. ¿Es correcto su planteamiento actual?
El tema era más que interesante. ¿Cuántas personas asistieron al debate?. Nueve, nueve personas, varias de ellas totalmente desconocedoras de los museos que existen en Segovia, y mucho más aún completamente ignorantes de la problemática museística de Segovia.
No hubo más que un interviniente El presidente del Centro Segoviano que, conocedor de la problemática existente se limitó a dar su opinión muy de pasada, sobre los distintos museos, quiénes los mantienen, la paupérrima situación dineraria en la que se encuentran, la falta de talante y de talento para plantear soluciones y lo que es más importante resolverlas.
¿Cuántos segovianos que han vivido toda su vida en Segovia no tienen conocimiento de la existencia de los diversos museos que existen en la Ciudad?
Segovia, mi siempre querida y amada Segovia en la que tuve la dicha de vivir durante más de treinta años, siempre fue una ciudad caciquil, y ese provincianismo caciquil no lo ha perdido, pero a efectos de la cultura museística no ha tenido aún a nadie capaz de proponer ni a nivel municipal ni provincial a alguien lo suficientemente bien dotado intelectual y artísticamente hablando, como para llevar a cabo una política de los museos ciudadanos, capaz de poner de relieve las muchas personas o figuras segovianas de la escultura, pintura, arquitectura y otras bellas artes, capaces de figurar en un museo común segoviano, a nadie se le ha ocurrido.
Si hay alguien que esto lea, que no lo sé, me llamarán de todo, pero las crónicas no se deben limitar a hablar del agua del Pontón, o del Ampa de el Peñascal, o del AHIS de no sé dónde, o del Hospital 18 de julio, o del cambio de nombre de Fernández Ladreda,
Hay otros muchos temas que tocar si de verdad queremos que nuestra Segovia sea ciertamente Patrimonio Mundial de la Humanidad.
