POR JOSÉ LUIS CABO SARIEGO, CRONISTA OFICIAL DE RIOSA (ASTURIAS)
Tras el cierre de muchas explotaciones mineras de HUNOSA —entre ellas el Pozo Monsacro, clausurado en diciembre de 2014— vimos cómo comenzaron a instalarse distintas señas de identidad minera en los valles del Nalón y del Caudal, así como en otras zonas vinculadas a la minería. Sin embargo, Riosa, pese a poseer unas raíces mineras profundas que se remontan a más de siglo y medio, fue totalmente olvidada.
La Fábrica de Cañones de Trubia adquirió el Coto Minero Riosa-Morcín y la explotación de las minas de Purció comenzó el 24 de abril de 1846, tal y como recoge D. Juan de Dios de la Rada y Delgado en su obra Viaje de SS. MM. y AA. por Castilla, León, Asturias y Galicia verificado en el verano de 1858, publicada en 1860 (pág. 410).
Como decimos, la colocación de estas señas de identidad minera en Las Agüeras, L’Ará y Nixeres salda, al menos en parte, la deuda contraída con la familia minera de Riosa y con todo el concejo. Son muchas las cicatrices que la actividad minera dejó en nuestro territorio, tanto al este del río Riosa (Canales…) como al oeste (Piedrafita…). Ahí permanecen trincheras, planos inclinados, túneles, bocaminas, edificaciones y un largo etcétera que forman parte de nuestra historia. Pero, también esos vestigios se mantienen en el Valle de Grandiella, y concretamente en Purció y su entorno (restos de los hornos de cok, ruinas de las Casas de la obra, la Báscula, bocamina y escombreras en La Paca, en La Cruz, Los Mayaones…).
Allí tuvo origen la historia minera del carbón de Riosa. Sin embargo, la minería en general tuvo un origen más antiguo, la minería del cobre que se remonta 4.500 atrás en el tiempo, al Calcolítico tardío: son las minas prehistóricas de Texeo.
Pero no solo esas cicatrices reclamaban mantener viva la memoria. Existe otra razón aún más profunda: durante más de siglo y medio, aquellas explotaciones fueron escenario de numerosos accidentes, algunos de ellos mortales (107). A todos aquellos mineros ya se les rindió homenaje en 2022 con la colocación, en el Pozo Monsacro, de un monolito en recuerdo de los trabajadores fallecidos en el Coto Minero Riosa-Morcín entre 1846 y 2014. En este sentido, debemos destacar la total cooperación de HUNOSA, aportando medios personales, materiales y económicos.
Igualmente, en la actualidad, HUNOSA está colaborando en la financiación de un segundo libro y en la colocación de un segundo monolito en recuerdo de los mineros de Morcín y Riosa fallecidos fuera del coto minero, que será inaugurado coincidiendo con la festividad de Santa Bárbara. Como suele decirse: “Al César lo que es del César”.
La familia minera de Riosa, al igual que el Ayuntamiento y nosotros mismos a través de esta página, insistimos durante años en recordar a HUNOSA que esta situación suponía un agravio comparativo. Por fin, hoy podemos decir que esa deuda comienza a saldarse. No obstante, creemos que las señas colocadas deberían tener un perfil más destacado y visible. Aún estamos a tiempo: existen otros emplazamientos en el concejo donde podrían instalarse nuevas referencias a nuestra identidad minera.
Finalmente, y pese a todo lo expuesto, queremos agradecer a HUNOSA que, ¡¡¡ AL FIN !!!, se haya acordado del concejo de Riosa.
Existe además otro aspecto relacionado que consideramos necesario reivindicar: la reapertura permanente del paso por la trinchera del 91, que comunicaba el núcleo de L’Ará con las instalaciones del Pozo Monsacro. Actualmente este paso se cierra durante los fines de semana, impidiendo el tránsito entre Riosa y Morcín. Resulta llamativo que ni siquiera se cortara cuando la explotación minera estaba a pleno rendimiento y que ahora, una vez abandonada la actividad, sí permanezca cerrado temporalmente.
Con las cámaras de vigilancia actualmente instaladas, no creemos que exista un problema de seguridad que justifique esta medida. Además, el cierre de fin de semana impide también la visita al monolito situado en la base del pozo, dedicado a los mineros fallecidos en accidente en el Coto Carbonífero Riosa-Morcín.
HUNOSA debe recordar igualmente que Villamer, L’Ará y el lugar de Arriba, en la Foz de Morcín, estuvieron históricamente comunicados por un camino que atravesaba estas instalaciones. Existen incluso escritos dirigidos por Minas de Riosa al Ayuntamiento solicitando, por motivos de explotación minera, la modificación de dicho camino. La historia y la memoria de nuestros mineros merecen respeto, reconocimiento y también accesibilidad
FUENTE: https://www.facebook.com/photo/?fbid=1469359738569673&set=pcb.1469552185217095 https://www.facebook.com/Riosaactiva/posts/pfbid0NfF2pFgM4WBQkGowGtS3cnjLiAe33n9aLcDAh1FEs4fyVNCgeLRPSFc3AYnn9pXMl
