ALFONSO XII, LA REINA, MARÍA DE LAS MERCEDES Y SU TRISTE FINAL
Jul 23 2026

POR JOSE LUIS ARAGON PANES, CRONISTA OFICIAL DE CHICLANA DE LA FRONTERA (CÁDIZ).

                                                     
En este año del 150 aniversario del título de ciudad a Chiclana, inmersos cultural e históricamente en aquel proceso histórico de la Restauración, recordamos la figura de la reina María de las Mercedes, primera esposa de Alfonso XII.
Dos años después de la concesión del título de ciudad, en 1878, el rey Alfonso XII contraía matrimonio con su prima hermana, la madrileña María de las Mercedes de Orleans y Borbón; hija de los duques de Montpensier, Antonio de Orleans y Luisa Fernanda de Borbón. La mañana del 23 de enero de 1878, los regios novios unían sus manos ante el altar de la basílica madrileña de Nuestra Señora de Atocha. Pero antes el rey tuvo que sortear ciertos obstáculos de peso; unos, por razones de Estado como argumentaba el gobierno de Cánovas –y otros– la negativa en primera y otras instancias más de su madre, la exreina Isabel II. Ni unos ni otros pudieron con el amor nacido entre ambos primos. Solo el pueblo llano, que vio aquel noviazgo y casamiento como algo romántico, lo apoyó con gusto y alegría.
Los novios se habían visto en varias ocasiones y cuando María de los Mercedes contaba trece años de edad y él quince, iniciaron su idílica relación amorosa. Se comprometieron enseguida. Aún así, hubo que esperar a la mayoría de edad de los futuros esposos y a que el curso de la historia y los designios de la política devolviese el trono español a los Borbones. El 29 de diciembre de 1874 el general Martínez Campos sublevó, en los campos de Sagunto, a la brigada del general Luis Daban proclamando rey de España a Alfonso XII. El pronunciamiento militar triunfó en todo el país; el nuevo rey desembarcaba en Barcelona el 9 de enero y el 14 era aclamado en Madrid por los madrileños. Comenzaba un nuevo proceso histórico: la Restauración. Solo tres años después, llegaba la boda. Sin embargo, la felicidad duró poco; cinco meses más tarde, el 26 de junio de 1878, la reina consorte moría en el Palacio Real de Madrid de fiebres tifoideas.
Aquel mismo día en Chiclana, durante la sesión extraordinaria de Cabildo convocada por el alcalde-presidente, se leyó un telegrama del gobernador civil que decía: «Con el más profundo dolor comunico á Vds. la infausta nueva del fallecimiento de nuestra nada Reina ocurrida á las doce y quince minutos de este día». El cuerpo capitular oyó con hondo pesar el descorazonador despacho, y acordó que se enviase al mayordomo mayor de palacio un telegrama de pésame: «Suplico á V. E. haga saber á S.M. El Rey (q.D.g.) que el pueblo de Chiclana se haya poseído de indecible pesar desde el momento en que supo el infausto acontecimiento que llena de luto el corazón de todos los españoles».
El periódico madrileño «La Patria», cuyo propietario-director era Leopoldo de Alba Salcedo, nuestro diputado impulsor de la concesión del título de ciudad a Chiclana, publicaba el 18 de julio una breve noticia de «las solemnes exequias por el eterno descanso del alma de la inolvidable Reina Mercedes» que habían tenido lugar en «el magnífico templo parroquial de San Juan Bautista», el día 13.
Pero Chiclana no era la única ciudad, villa o pueblo del país donde se «verificó» ceremonias de honras fúnebres. No solo en toda España se celebraron misas por su alma. También en Roma y París; incluso más allá del Atlántico, en Ciudad de México, organizada por el Casino Español con la participación de la colonia española.
La temprana edad [18 años] en que sucedió el deceso de la más popular y querida reina de España y el aprecio por Alfonso XII, «rey de corta historia», fueron circunstancias favorables para que el pueblo sintiera con profundo pesar y duelo la muerte de María de las Mercedes. Hasta los más importantes poetas del reino, entre ellos Antonio García Gutiérrez, se sumaron al dolor de la nación con una corona fúnebre poética –un libro de poemas– en su honor.
Nuestro poeta contribuyó con un emotivo soneto: «Ayer corona temporal ceñía /al pasar por la vida transitoria; /hoy goza en el alcázar de la gloria / los resplandores del eterno día. /Fue hasta ayer amorosa compañía / del esposo real con breve historia, / y dejándonos sólo su memoria, / hoy se eleva á más alta jerarquía. / Fue como el ave que remonta el vuelo / en demanda del sol, dejando el nido / que acaloraba con amante celo. / El pecho de su esposo ha malherido / su breve fin, y queda sin consuelo. / Le ha dejado el dolor y no el olvido».
De forma similar, pronto corrió un romance de boca en boca por España. Las niñas en Chiclana lo cantaban jugando al corro: «¿Dónde vas, Alfonso XII, / dónde vas, triste de ti? / Voy en busca de Mercedes / que ayer tarde no la vi. / Merceditas ya está muerta, / muerta está que yo la vi, / cuatro duques la llevaban / por las calles de Madrid. / Su carita era de cera / y sus manos de marfil, / y el velo que la cubría / de color de carmesí…».

FUENTE:https://www.facebook.com/joseluis.aragonpanes

Calendario

julio 2026
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Archivos

UN PORTAL QUE CONTINÚA ABIERTO A TODO EL MUNDO