POR AGUSTIN DE LAS HERAS, CRONISTA OFICIAL DE VALDEPIÉLAGOS (MADRID).
Siempre con corbata, exprimido dentro de unos trajes azules y grises que no eran nuevos. No le sobraba tela por ningún sitio porque era enjuto, de pocas carnes. Su expresión era inolvidable.
Sus andares eran de capitán de un barco de galeotes mientras recorría el pasillo de los remeros. Su látigo era un periódico enrollado que sujetaba tras él con ambas manos.
Yo era un crío y siempre que me le encontraba en la escalera y pasillos del Doce de Octubre, 19, le saludaba. Muchas veces él esperaba él ascensor mientras yo buscaba la escalera para bajar a mi casa. Buenos días o buenas tardes le decía, al que él me contestaba con un hola chaval.
En mi familia era conocido por el periodista.
Me crucé con él mientras estudiaba en Las Escuelas Aguirre, más tarde, en el Instituto de San Isidro, y mientras yo crecía, el se iba haciendo muy mayor.
Así transcurrieron los 70 y nos metimos en los 80. Y en un permiso que me dieron ya estando en la policía militar de Burgos, transcurris 1985, mi madre me dio la noticia. Se ha muerto de un infarto el periodista. Sobrevivió a mi abuelo Maximiliano que vivía en esa casa y que había nacido en 1900.
Nunca tuve una conversación con él que no fuera un saludo.
Conviví muchos años con el eterno actor secundario del cine español de la transición.
Y aunque no recordéis su nombre os acordareis de él pidiendo un cafelito haciendo de rey mago en la película «Estoy hecho un chaval» con Paco Martínez Soria.
Esta noche viendo cine español en mis horas noctambulas le he visto en una plaza de toros en la película «El monosabio» con José Luis López Vázquez.
Don Emilio Fornet de Asensi, de origen valenciano, había nacido el año del desastre, 1898. Aquel que era conocido como periodista era también escritor, poeta y actor, no sólo en el cine, sino también en el teatro y la televisión.
Escribió artículos en La Libertad, La correspondencia (de Valencia), El Pueblo, Las Provincias, La Voz, La Gaceta Literaria y el Heraldo de Madrid…
Publicó más de 15 libros, muchos de poemas y novelas. Y participó en muchas películas con Fernando Esteso y Andrés Pajares.
Su voz ronca y grave, con un tono cómico, la pude escuchar en las películas, La hoz y el Martínez, La biblia en pasta, La colmena, la Lola nos lleva al huerto, El trance, Los caraduros, El hijo del cura, Los liantes, El crack, El adultero, etc, etc…
Pero lo que hoy he recordado es que conviví veinte años, en el mismo edificio del número 19, de la calle del Doce de Octubre, con una ilustre persona, Don Emilio Fornet de Asensi.
Sin duda, irrepetible.
