POR ANTONIO BRAVO NIETO, CRONISTA OFICIAL DE MELILLA .
Bravo subraya que las fronteras actuales responden a un proceso de consolidación histórica iniciado en 1497 en el caso melillense, mucho antes de la propia independencia o configuración de otros estados vecinos, por lo que su pertenencia a España resulta un hecho plenamente constitutivo e indiscutible desde el punto de vista jurídico e histórico.
Asimismo, el historiador destaca el valor patrimonial y social de Melilla, a la que define como un referente arquitectónico del modernismo y un modelo ejemplar de convivencia multicultural. Bravo explica que la vida cotidiana en la ciudad transcurre con absoluta naturalidad entre comunidades de distintas profesiones religiosas, lo que convierte a este enclave en un espacio acogedor y abierto al Mediterráneo. Del mismo modo, invita a la ciudadanía a superar visiones distorsionadas y a descubrir la riqueza histórica y cultural que albergan estas ciudades en el norte de África.
