POR MANUEL GARCÍA CIENFUEGOS, CRONISTA OFICIAL DE MONTIJO Y LOBÓN (BADAJOZ).
Fue ayer viernes, no fue una visita guiada más, no, fue una visita especial. Un grupo de amigos deciden conocer la historia de su pueblo, Montijo. Me proponen que les acompañe y le explique lo que más de cincuenta años llevo investigado y estudiado para transmitírselo. Una propuesta a la que no he podido negarme. Soy Cronista Oficial de Montijo y cumplo desde 2012 con las obligaciones que este cargo honorífico tiene.
RECORRIDO
Comenzamos en el exterior e interior de la iglesia de San Pedro Apóstol. La plaza de Cervantes, llamada plaza de los Condes, donde es palpable los sufrimientos del patrimonio desaparecido: iglesia de San Isidro, luego casa-granero de los condes, hospital de pobres, casa de la Encomienda y casa-palacio de los Condes. Después el interior de la capilla del Hospital Jesús Nazareno. Calle del Coso (hoy Antonio Maura), soportales del Ayuntamiento, plaza de España (casa del Navegante y Casino). Calle de la Cárcel (hoy Eugenio Hermoso), calle comercial por excelencia desde la antigüedad, en la acertada colocación de un azulejo se explica casi todo.
Interior de la Comunidad de Labradores con sus distintos espacios: Sala de Exposición Permanente ‘Los Aperos’. Sala de Exposición Temporal ‘La Cosecha’. Sala de Conferencias ‘Regadío’, con el cuadro ‘La vuelta al trabajo’ del pintor Adelardo Covarsí (Badajoz 1885-1951). Las piezas que se conservan de la imprenta Freinet. También conocieron las técnicas que esta corriente pedagógica realizó en los entonces dos grupos escolares: Giner de los Ríos y 14 de abril. Así como la confección de los periódicos escolares: Floreal y Alborada. Gabinete de Lectura Julio García Pérez. Vieron mosaicos procedentes de la la villa romana de Torre Águila, junto con la maquinaria y esfera del antiguo reloj de la torre de la iglesia de San Pedro.
Los pequeños disfrutaron en la sala donde hay animales disecados, rocas, semillas, minerales, pequeños aparatos electromecánicos, gracias a la coleción que fue armando el que fue secretario de la Comunidad: don Julio García Pérez (1876-1945), recuperado gracias a la laboriosidad de las hermanas Sabina y Antonia Gómez Quintana, que tanta pasión pusieron en ello.
Finalizamos caminando por la Judería localizada en la calle Peñas, luego la plaza de Santa Clara, terminando en el interior de la capilla del convento del Santo Cristo del Pasmo, clarisas franciscanas. Allí estuvo con nosotros sor Mariana, su amabilidad no tiene límites, se sintió feliz y besó con afecto y cariño a los pequeños.
¿DÓNDE ESTUVO LO ESPECIAL DE LA VISITA?
Pues que el grupo de amigos trajo a sus hijos que observaron, escucharon, se entretuvieron, jugaron y se divertieron. Con ellos, con los pequeños, llegó a mi memoria la carta que el italiano Antonio Gramsci (1891-1937) dirigió a su hijo Delio: “Yo creo que te gusta la historia, como me gustaba a mí cuando tenía tu edad, porque se refiere a los hombres vivos y todo lo que se refiere a los hombres, a cuantos más hombres sea posible, a todos los hombres del mundo en cuanto se unen entre sí en sociedad y trabajan y luchan y se mejoran a sí mismos, no puede dejar de gustarte más que nada”.
De corazón, gracias por haberme invitado. Si habéis conocido algo más sobre la Historia de Montijo me doy por satisfecho.
