POR JOSE LUIS ARAGON PANES, CRONISTA OFICIAL DE CHICLANA DE LA FRONTERA (CADIZ).
Con gran solemnidad, Chiclana conmemoró este sábado el 150 aniversario de la concesión del título de ciudad con un acto institucional, celebrado justo el día en el que se cumplía siglo y medio de aquel acontecimiento histórico. La cita reunió a autoridades, representantes de colectivos y vecinos para recordar la efeméride y rendir homenaje a Leopoldo de Alba y Salcedo, figura determinante para que el rey Alfonso XII concediera esta distinción al municipio el 8 de agosto de 1876.
El acto estuvo presidido por el alcalde, José María Román, y contó con la presencia, entre otros, de la subdelegada del Gobierno de España, Blanca Flores; la delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía, Mercedes Colombo; el presidente de la Asociación de Empresas de Chiclana, Antonio Junquera; el cronista de la ciudad, José Luis Aragón Panés; y el presidente del Ateneo de Chiclana, Francisco Fernández Escalante.
El escenario elegido para esta conmemoración fue la calle La Vega, en la que se descubrió un mosaico instalado en la fachada de la Farmacia Central, inmueble en el que residió De Alba. En este reza: “En esta casa vivió Leopoldo de Alba Salcedo, periodista, diputado y embajador, decisivo impulsor de la concesión del título honorífico de Ciudad a Chiclana de la Frontera, otorgado en 1876 por el rey Alfonso XII. En el 150 aniversario de este hecho histórico, Chiclana honra su memoria”.
La Banda de Música Municipal Maestro Enrique Montero y el Coro de Nuestra Señora de Los Remedios participaron también en esta celebración con la interpretación del himno de Chiclana, antes de procederse a la lectura de la declaración institucional, que estuvo a cargo del regidor municipal.
Durante su intervención, José María Román hizo un recorrido por los distintos pueblos y culturas que han contribuido a conformar la ciudad actual. “Fenicios, cartagineses, romanos y andalusíes fueron dejando su huella en este rincón donde el mar y la tierra dialogan desde hace milenios. Somos hijos de muchas orillas”, señaló.
Se refirió también al significado que tuvo la concesión de este título. “No fue únicamente una distinción honorífica. Fue el reconocimiento a una comunidad que había demostrado capacidad para levantarse una y otra vez, para crecer incluso en medio de las más severas adversidades”, afirmó.
En este sentido, recordó que “no fueron tiempos de abundancia”, sino “tiempos de reconocimiento de una identidad que nos llega hasta hoy, la de hombres y mujeres trabajadores, nunca sumidos en la derrota si existe un nuevo día para levantarse y seguir luchando. Cada mañana, un nuevo comienzo”. Y añadió que “si algo define nuestra historia, no son las dificultades que hemos atravesado, sino las maneras en que hemos sabido superarlas”, para posteriormente poner el acento en las generaciones de chiclaneros que, con su esfuerzo cotidiano, han construido la ciudad.
Así, destacó que la Chiclana actual “nace del trabajo silencioso de miles de personas cuyos nombres nunca aparecerán en los libros de historia”. En este punto, recordó “a los agricultores que aprendieron a dialogar con el suelo que ahora pisamos, que lo hicieron fértil; a los salineros que hicieron del viento y del sol una industria, que transformaron el mar en riqueza; a los pescadores que conocían el lenguaje de las mareas, herederos de aquellos que hace casi 3.000 años llegaron navegando desde Oriente”.
El alcalde extendió este reconocimiento a “los comerciantes, los artesanos, los maestros, los médicos, los empresarios, las asociaciones, las hermandades, los servidores públicos y tantos hombres y mujeres anónimos cuyos nombres quizá no figuren en los libros de historia, pero cuya dedicación permanece escrita en las calles que hoy recorremos”.
En su opinión, la conmemoración no debe limitarse al recuerdo del pasado. “Al celebrar estos ciento cincuenta años como ciudad, no miramos únicamente hacia atrás. Dirigimos nuestra mirada hacia adelante”, manifestó.
Visiblemente emocionado, quiso dar las gracias a todas esas generaciones, para después decir: “Hoy contemplamos una Chiclana profundamente distinta. Una ciudad moderna, dinámica, abierta al mundo. Capaz de recibir a millones de visitantes sin renunciar a su identidad. Capaz de mirar al futuro sin olvidar nunca de dónde viene”.
Finalmente, el alcalde afirmó en su discurso que “la de Chiclana es una obra escrita durante tres mil años por miles de manos distintas y un solo corazón. El corazón de Chiclana, el que hoy sigue latiendo, tantos siglos después”.
Esta jornada conmemorativa se completó por la noche con la representación de la conocida zarzuela ‘La Verbena de la Paloma’, que tuvo lugar en una Plaza Mayor repleta de público, evidenciando la expectación que había despertado en los días previos este espectáculo.
Desde bastante antes del comienzo, numerosas personas fueron llegando al entorno para coger sitio y así poder disfrutar de una de las grandes propuestas culturales de este verano, vinculada a una fecha tan señalada en el calendario para los chiclaneros.
