POR MARTÍN SÁNCHEZ GONZÁLEZ, CRONISTA OFICIAL DE GETAFE (MADRID)
Hoy hemos puesto la primera «STOPERSTEIN», que literalmente significa «piedra de tropiezo» y metafóricamente «bloque de tropiezo» en Getafe, barrio de San Isidro, en memoria del vecino de Getafe, Cecilio López Galeote, exiliado durante la Guerra Civil Española y asesinado en 1941, en el campo de exterminio nazi de Mauthausen.
«Stoperstein» o piedra de tropiezo, es una palabra alemana que designa una piedra en el camino que puede hacer tropezar al caminante) —en plural Stolpersteine— es un proyecto del artista alemán Gunter Demnig, quien esta mañana ha tenido el honor de colocar la placa conmemorativa en el espacio formado por la confluencia de la calle Sierra con la calle Esperanza. El propósito de este monumento exhortatorio es conmemorar el destino de los seres humanos que fueron deportados y asesinados por los nacionalsocialistas.
Son cubos de cemento de 10x10x10 centímetros que, en la parte superior, llevan incrustadas una placa de latón de 10×10 centímetros (3’9 pulgadas de lado), donde se encuentran grabados los datos esenciales de la persona que se conmemora. Estos monumentos son colocados en aceras, haciendo el hueco necesario para ser acogidos y encemen tados, formando ya parte de ellas, quedando su superficie superior casi al ras del suelo, siendo este sobrepasado solo por el leve espesor de la placa metálica. Este resalte sobre el nivel del suelo podría ser, tal como ocurre en la colocación de adoquines y baldosas, motivo para ocasionar un tropiezo al caminante.
En esto se basa su nombre. Pero lo que se pretende es que la persona, al percibir el resalte en el camino, se detenga y se incline para leer lo que en la placa está escrito. Esta inclinación podría equivaler a un gesto de respeto por la persona que se recuerda. Pero, especialmente, se quiere no dejar caer en el olvido la barbarie de los asesinatos cometidos, basados en el pensamiento nazi. La obra tiene como objetivo conmemorar a las personas exactamente en el último lugar de residencia, o, a veces, trabajo, que fue elegido libremente por la víctima antes de serlo.
El Ayuntamiento de Getafe, ha querido elegir el espacio ya descrito en las proximidades de la Calle la Sierra, lugar donde Cecilio vivió. Es un homenaje, lleno de contenido humano, que emana del acuerdo adoptado por la Comisión de la «Memoria Democrática» de Getafe, que se ampara en la Ley de Memoria Democrática. Al Acto ha asistido, la alcaldesa de Getafe, doña Sara Hernández, y miembros de la corporación municipal, acompañados de un gran número de personas, familiares, amigos y simpatizantes de esta corriente política que emergió, con la entrada en vigor de esta nueva Ley.
En primer lugar, el Coro Juvenil de Getafe conducido por su director, interpretó un «canto de duelo», musicalmente muy profundo y emotivo, dando paso a una breve intervención de la alcaldesa de Getafe en la que se refirió a conveniencia y al momento de homenaje a estas personas que fueron asesinadas en los albores de la guerra civil aunque en este caso, los asesinos fueron el ejército alemán en aquellos terribles campos de concentración donde cometieron el asesinato de millones de personas, judías y de otras condiciones o nacionalidades, detenidas en aquellos centros de exterminio.
Tras su intervención, se solicitó un minuto de silencio a todos los que asistieron a este homenaje, y el director del Coro Juvenil de Getafe pronunció unas breves palabras, cerrando el acto con la interpretación del «Aleluya «, al que se sumaron todos los presentes. La alcaldesa de Getafe, doña Sara Hernández, en señal de agradecimiento, hizo entrega de un grabado de Getafe al autor alemán, Gumter Demnis, para recuerdo de este dio.
