POR MANUEL GONZÁLEZ RAMÍREZ, CRONISTA DE ZACATECAS (MÉXICO).

Hoy, al ver las fotografías de los bomberos que estaban colocando la chimenea que atraerá los ojos del mundo en los próximos días, me trajo gratos recuerdos.
Hace exactamente 30 años tuve la oportunidad de ir a explorar varios archivos de Roma en busca de información histórica relacionada con #Zacatecas.
Existe una infinidad de expedientes con información interesante de nuestra Ciudad y su región de los siglos XVI al XIX.
Y en esa ocasión también pude acceder a los techos de la basílica de San Pedro. Me acerqué a cada una de las 13 imponentes esculturas que coronan la fachada. Las estuve observando. Están plenamente identificadas con una inscripción que se encuentra en la parte posterior de cada una de ellas.
Al centro está Cristo Redentor. Y hay seis personajes de cada lado. Once de ellos son apóstoles y San Juan Bautista.
Justo a la derecha del Redentor está la estatua de su primo Juan (El Bautista). El único santo de la cristiandad del que se celebra su Natividad (el 24 de junio) y su martirio (el 29 de agosto), por cierto, en ambas fechas se festejan las respectivas solemnidades con una Morisma en Bracho, Zacatecas.
Y en la extrema derecha está la imponente estatua de San Judas Tadeo, patrono de Villanueva, Zacatecas. Se ubica sobre el sitio donde está esa enorme y emblemática campana de nombre Valadier, la misma que anuncia momentos de júbilo o el fallecimiento de los papas.
Las estatuas miden 5,65 metros de altura, excepto la de Cristo Redentor que es ligeramente más alta, con 6 metros.