POR VALENTÍN CASCO FERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VALDETORRES (BADAJOZ).
La Capilla del Espíritu Santo de la Catedral de Santa María y San Julián de Cuenca acogió este 12 de septiembre, la solemne ceremonia de investidura de cuatro nuevos capitulares del Muy Ilustre Cabildo de Caballeros de Cuenca, en un acto marcado por la tradición, el carácter religioso y la presencia de representantes de distintas corporaciones nobiliarias españolas.
La ceremonia estuvo presidida por el Maestre del Muy Ilustre Cabildo de Caballeros de Cuenca, Alberto Muro y Castillo, acompañado por el Canciller-Secretario, Manuel Piñango y Mochales, y el Prior, Miguel Ángel Albares y Albares. El acto siguió un ritual inspirado en antiguas tradiciones de la caballería, incorporando elementos simbólicos como el juramento ante las Sagradas Escrituras, la imposición de mantos, lazos y veneras, y el tradicional espaldarazo o besamanos, según correspondió a cada nuevo miembro.
Cuatro nuevos capitulares
Los protagonistas de la jornada fueron Iván de Arteaga y del Alcázar, marqués de Ariza (Grande de España), marqués de Armunia y marqués de Valmediano; María de los Dolores Martínez y de la Rocha, condesa de Garcinarro; Juan Gascón y Vera; y Virginia Millán y de Silva, baronesa Frédéric d’Huart en Bélgica.
La incorporación de los nuevos capitulares se desarrolló de manera individual. Cada uno de ellos fue llamado por el Relator de la ceremonia y acompañado hasta el altar por sus padrinos y por el Ilmo. Sr. Jesús Alberto Pontones Lahoz.
El acto incluyó el juramento de pertenencia al Muy Ilustre Cabildo de Caballeros de Cuenca, así como el compromiso de observar las obligaciones establecidas en sus estatutos, mantener una vida cristiana y cumplir las disposiciones del Cabildo y de la autoridad eclesiástica.
El juramento incorporó asimismo el compromiso de mantener vivos y promover valores tradicionalmente asociados a la nobleza, entre ellos la generosidad, la honradez, la templanza, el liderazgo, el valor, la lealtad y la vocación de servicio.
Padrinos y acompañamiento
En el caso de Iván de Arteaga, sus padrinos fueron los capitulares Carlos de Arteaga y Martín, conde del Serrallo (Grande de España), y Enrique de Queralt y de Aragón, marqués de Gramosa (Grande de España).
María de los Dolores Martínez y de la Rocha estuvo apadrinada por Borja Herrán y López de Montenegro, marqués de Villarrubia de Langre, y Elena Fernández de Córdova y Cerveró.
Por su parte, Juan Gascón y Vera contó como padrinos con Alfonso Gámir y Pérez y José María Pla y Linten, vizconde de Huerta.
Finalmente, Virginia Millán y de Silva fue acompañada por Diego Fernández de Córdova y Cerveró y Carlos Millán y Hernández-Egea.
Tras prestar juramento, los nuevos capitulares recibieron los distintivos correspondientes y fueron incorporados formalmente a sus lugares entre los demás miembros del Cabildo.
Una ceremonia de marcado carácter histórico y religioso
Uno de los elementos simbólicos del ritual fue la permanencia inicial de los neófitos fuera de la Capilla del Espíritu Santo. El gesto rememora la antigua tradición de la ‘noche en blanco’, vinculada a la preparación espiritual previa a la investidura de los caballeros.
El ceremonial recupera así referencias de la tradición caballeresca medieval y las integra en una celebración de carácter religioso. El propio ritual recuerda el papel histórico del Fuero de Cuenca, en el que el espaldarazo aparece recogido como fórmula de investidura de caballeros.
La dimensión litúrgica estuvo presente desde el comienzo del acto, con la oración inicial del Prior y la posterior bendición de los mantos, lazos y veneras capitulares.
La música tuvo también un papel destacado. En el órgano del siglo XVIII de la Capilla del Espíritu Santo se interpretó una improvisación litúrgica a cargo del organista titular de la Catedral de Cuenca, Carlos A. Guerra Parra. Posteriormente sonó el Verso I sobre «Salve Regina», de Miguel López (1669-1723), y el acto concluyó musicalmente con la interpretación de la Marcha Real.
Amplia representación de corporaciones nobiliarias
La investidura contó con la presencia o representación de un amplio número de instituciones y corporaciones vinculadas a la tradición nobiliaria, militar y caballeresca española.
Entre las entidades representadas estuvieron la Soberana y Militar Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta; la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén, Lugartenencia de España Occidental; la Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge; y las Reales Maestranzas de Caballería de Ronda, Sevilla, Valencia y Zaragoza.
También estuvieron representados el Real Cuerpo de la Nobleza de Madrid, la Real Hermandad del Santo Cáliz de Valencia, el Real Estamento Militar del Principado de Gerona, la Real Hermandad de Infanzones de Nuestra Señora de la Caridad de la Imperial Villa de Illescas, la Real, Antiquísima y Muy Ilustre Cofradía de Nobles de Nuestra Señora del Portillo, la Ilustre y Noble Esclavitud de San Juan Evangelista de La Laguna, la Real Asociación de Hidalgos de España, la Unión de la Nobleza del Antiguo Reino de Mallorca, la Muy Antigua e Ilustre Cofradía de Caballeros y Damas Cubicularios de San Ildefonso y San Atilano y el Ilustre Cuerpo de Hijosdalgo de la Montaña y Antiguos Solares de Cantabria.
Asimismo, excusaron su asistencia la Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España y Títulos del Reino, el Real Consejo de las Órdenes Militares, el Real Cuerpo de la Nobleza de Cataluña, el Cuerpo de la Nobleza del Antiguo Reino de Galicia y las Reales y Militares Órdenes de San Fernando y San Hermenegildo.
Presencia de autoridades
La ceremonia contó igualmente con representación institucional. Entre las autoridades presentes figuraron la delegada provincial de la Junta de Comunidades, M.ª Ángeles López Martínez; el subdelegado de Defensa, coronel Fernando Antón Bernalte; la concejala del Ayuntamiento de Cuenca María del Rosario Rodríguez Patiño, responsable de Deportes y Urbanismo; y el jefe de la Policía Local, Ángel Barrios Valencia.
El coronel Fernando Antón Bernalte asistió también posteriormente a la comida organizada con motivo de la celebración.
El Padrenuestro puso el broche religioso al acto
Concluidas las cuatro investiduras, el Prior invitó a los presentes a rezar el Padrenuestro, antes de pronunciar la oración final y proceder a la bendición.
El ritual concluyó con la fórmula tradicional de despedida: «Podéis ir en paz», a la que la asamblea respondió: «Demos gracias a Dios».
El Relator puso el cierre simbólico al ceremonial con la fórmula: «Y así sucedió, vosotros lo visteis como yo lo vi, y diréis que es verdad, de lo que él, como Canciller-Secretario, dará fe».
Finalmente, el Maestro de Ceremonias invitó a abandonar sus sedes a los capitulares, representantes de las corporaciones, autoridades e invitados, mientras el órgano de la Capilla del Espíritu Santo interpretaba la Marcha Real.
Una tradición que vuelve a reunir en Cuenca a las corporaciones históricas
La ceremonia de investidura volvió a situar a Cuenca como escenario de una tradición de marcado carácter histórico, religioso y ceremonial, reuniendo en la Catedral a representantes de instituciones que mantienen vínculos con la tradición nobiliaria y caballeresca española.
La incorporación de Iván de Arteaga, María de los Dolores Martínez, Juan Gascón y Virginia Millán amplía la composición del Muy Ilustre Cabildo de Caballeros de Cuenca y refuerza el carácter de una institución que, a través de sus ceremonias, mantiene vivos determinados elementos de la tradición histórica conquense y de la cultura caballeresca española.
