POR MANUEL LANUSSE ALCOVER, CRONISTA OFICIAL DE CULLERA (VALENCIA).
El acto, celebrado en uno de los espacios más emblemáticos del patrimonio civil gótico valenciano, reunió a representantes institucionales, académicos y cronistas oficiales de distintos municipios de la Comunitat Valenciana, en una jornada marcada por el reconocimiento a una labor constante en favor de la memoria colectiva.
Lanusse, cronista oficial de Cullera, ha desarrollado durante años una intensa actividad investigadora centrada en la historia local, el patrimonio documental y la identidad cultural de la Ribera Baixa. Su incorporación a la Acadèmia supone un respaldo institucional a esta trayectoria y al papel que desempeñan los cronistas como custodios del legado histórico de los pueblos valencianos.
Entre sus ultimas aportaciones más destacadas figura su responsabilidad en los trabajos de toponimia de los municipios valencianos, con especial atención a Cullera. Se trata de un proyecto desarrollado conjuntamente entre el ayuntamiento, la Acadèmia Valenciana de la Llengua y el Institut Cartogràfic Valencià. Esta investigación ha permitido documentar, fijar y difundir la denominación histórica y oficial de numerosos enclaves del término municipal, desde partidas rurales hasta espacios naturales y núcleos urbanos, contribuyendo a la preservación de la identidad lingüística y territorial valenciana.
Fuentes académicas destacaron durante el acto que el trabajo de Lanusse combina el rigor historiográfico con la recopilación de tradición oral y el análisis filológico, lo que ha convertido sus estudios en una referencia para la protección del patrimonio inmaterial.
La investidura sirvió también para reivindicar la importancia de la labor de los cronistas oficiales en un momento en el que la conservación de la memoria local adquiere un papel clave frente a los procesos de transformación social y territorial.
