POR MANUEL GARCÍA CIENFUEGOS, CRONISTA OFICIAL DE MONTIJO Y LOBÓN (BADAJOZ).
Sor María Verónica García Salmerón llegó al convento del Santo Cristo del Pasmo de Montijo, clarisas franciscanas, en el año 2013. Dos años más tarde, el 2 de agosto de 2015, tras cuarenta y un años sin acogerla comunidad una profesión solemne, lo hizo ella, en una solemne ceremonia que presidió el padre Gerardo Robles, sacerdote también natural de Méjico, junto el superior general del Instituto Religioso Esclavos de María y de los Pobres (Alcuéscar), padre Arturo Ureña, acompañado por dos seminaristas y numerosos fieles que llenaban la capilla.
Este fin de semana, el semanario “Iglesia en Camino”, con motivo de la Jornada Pro Orantibus, ha entrevistado a sor Verónica, en ella cuenta cuándo tuvo la llamada de Dios, y su recorrido hasta llegar al convento de Montijo, manifestando que aquí está feliz. La Jornada Pro Orantibus mira a la vida contemplativa, la comunidad de clarisas franciscanas de Montijo la componen once religiosas.
