POR MANUEL LOPEZ FERNANDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO (JAÉN)
Hemos de trasladarnos al pasado siglo para contar la historia de este libro que recoge el palpitar de varias generaciones, que fue presentado y agotado al poco tiempo y que forma parte de la historia y vida local.
Se editó en 1998 por el Colectivo Cultural “La Moraleja” y fue impreso por “Gráficas Minerva” de Úbeda. Consta de 273 páginas, epílogo y agradecimientos.
El periodista José Luis Carrascosa Pulido firmó la Presentación del libro, del que destacamos lo siguiente: “José Antonio Yeste, ariete de proa de una joven cosecha de investigadores sociales villanovenses, de estupendos periodistas sin carnet -ni falta que les hace- ha tenido el acierto de escribir un libro sobre el cine en nuestro pueblo. Con su tenacidad de abeja serrana nos ha regalado datos preciosos de esta cesta sentimental de imágenes que tanto nos ayudó a varias generaciones, a sostener la identidad en pie – a pesar de los pesares- y la unión con el mundo”.
En el Prólogo, el propio autor indica: “ Somos muchos quienes hemos crecido bajo la sombra del Teatro-Cine Regio y para quienes la linterna del acomodador no sólo alumbraba el asiento en donde habríamos de acomodarnos para ver la película, sino que significaba además metafóricamente, una innegable muestra de que la luz de la cultura alumbraba armoniosamente”.
Aspectos socio-económicos
Antes de introducirnos en la misma esencia del “Teatro-Cine Regio” el libro rescata algunos datos que nos ayudan a comprender mejor la sociedad local de aquel tiempo; centrándose en los años 1950 y 1951. En 1950 la población de Villanueva constaba de 12.629 habitantes de hecho y 13.067 de derecho. El número de nacimientos anual fue de 335, el de matrimonios 120 y 186 las defunciones.
En el casco urbano había 2.621 edificios, 3476 viviendas, 112 solares sin edificar, 16 calles pavimentadas y 84 sin pavimentar. La superficie rural era de 17.526 hectáreas, con 386 casas-cortijo. Se detalla un reparto de la extensión dedicada a los diferentes cultivos; huertas, monte, cereal y olivar; destacando el olivar de secano con 9.965 hectáreas, seguido del monte bajo con 3.518 hectáreas y apareciendo el cultivo de vid con 34 hectáreas. En cuanto a la enseñanza, la localidad contaba con 9 escuelas elementales de niños y 7 de niñas; además de otras 9 de las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia y otras tantas, de niñas, del Colegio de Cristo Rey. El número de alumnos era cercano al millar.
Los medios de transporte de que disponía Villanueva eran la Alsina Graells, que realizaba el recorrido a Villacarrillo, Torreperogil, Úbeda y Jaén; y el servicio de taxis, en número de 12. Las industrias más importantes eran la Fábrica de Harinas “Nuestra Señora de la Fuensanta”, con una producción de 12.000 kilos de harina diarios; y las de “San Miguel Arcángel” y “Las Fuentecillas”, con una quema diaria de 40.000 y 10.000 kilos de orujo, respectivamente.
En obras destaca la transformación y pavimentación de la Plaza del Generalísimo. Con anterioridad se habían construido los Barrios de Santiago y de San Miguel; y ya se trabajaba en la construcción de un nuevo Hospital Municipal. En el aspecto social, a pesar de la labor de Auxilio Social con sus comedores para la alimentación de los niños necesitados, existían entre 1.500 y 2.000 familias que no tenían propiedades y dependían de los jornales; especialmente durante la campaña de aceituna y en diversas tareas agrícolas.
Otro de los proyectos más significativos es la instalación en el municipio de la red distribuidora para el abastecimiento de agua potable a domicilio; y, entre los ejecutados a nivel nacional, se encuentra la construcción del Ferrocarril Baeza-Utiel, con la pretensión de contribuir a la mejora de la industria y el comercio. Las obras de la vía férrea están muy avanzadas, siendo numerosas las estaciones construidas y a falta del tendido de las vías. Salvo el periodo de recolección de la aceituna, la carencia de trabajo ocasiona una gran desigualdad e inquietud entre la población. Durante ese año hubo una gran emigración: 4.527 habitantes que marcharon tanto a Barcelona, Madrid y Bilbao como a las minas de Mieres o la costa Mediterránea. Éstos son, a grandes rasgos, los antecedentes socio-económicos del momento en que se va a inaugurar “El Teatro-Cine Regio”.
FUENTE: M.L.F.