FERNANDO MARROT, ACTOR DE GIJÓN: «DEJAD DE LLAMARME PARA LLORAR; SÉ QUE LLORO MUY BIEN PERO QUIERO HACER OTRAS COSAS”
May 06 2026

POR PEPE MONTESERÍN CORRALES, CRONISTA OFICIAL DE PRAVIA (ASTURIAS).

                                             

Fernando Marrot nació en La Calzada en diciembre de 1952; conocido, entre otros sus papeles, por “El orfanato” (2007), “Hispania, la leyenda” (2010), “Camping Movie: El tesoro del pirata Cambaral” (2018), múltiples obras de teatro y un centenar de cortometrajes. Me había citado con él ante el Teatro de La Laboral y se quitó la careta donde las piscinas. Una amiga suya hizo las fotos: María Cabaleiro.

-¿En qué momento de tu infancia, cuando jugabas por La Calzada, descubriste tu pasión por ser actor?

-Pues sí, fue en La Calzada, y en mi propia calle donde nací, porque soy de La Calzada por tres generaciones; en el bar debajo de mi casa encontré por la noche a unos chavales y me retaron: «¿A que no te atreves a hacer una cosa?». “¿Qué hay que hacer?”. «Teatro; vamos a hacer una obra en el Ateneo de la Calzada”. Dije: «Bueno, pues si lo hacéis vosotros, lo hago yo».

-¿Qué edad tenías?

-¡Cincuenta años!

-¡Qué dices! Tardaste en dar con Melpómene y con Talía; o en encontrarte a ti mismo.

-Una casualidad. Y fui a hacer la obra con ellos, al Ateneo. No me acuerdo de la obra, sí del texto, era simplemente: “Hola, soy Facundo”. Y la otra frase: “Ah, ¿pero hay postre también?”.

-Lo habrás bordado.

-Sí porque después de actuar me dijeron: «En la próxima vas de prota». Lo fui, me vio una compañera profesional de teatro y ya está, así empecé. Y se disparó. Se disparó todo; de repente hice una obra de teatro, me llamaron para cine, para Garci hice un pequeño papel. Hice de todo y hasta zarzuelas.

-¿Y esos cincuenta años anteriores a qué los dedicaste?

-A muchísimas cosas. Fui estudiante de náutica sin quererlo, un mal estudiante, y mira, tengo 73 años y sigo estudiando. Algo así contaba Carlos Larrañaga, que trabajé con él y nos hicimos amigos; estudiaba Derecho pero me dijo que tampoco quería.

-¿Llegaste a embarcar?

-Sí, sí. Hice dos viajes en el buque Trasona, de 21.000 toneladas de desplazamiento. Fui a Noruega, a Narvik, y a Estados Unidos.

-¿Y lo dejaste?

-Con 21 años fui padre de un Fernando, un cambio total. La mar no es para casados. Y a los cuatro años tuve la segunda, Alejandra. Mi mujer tenía un gran puesto de trabajo y yo anduve por muchos sitios capeando el temporal.

-¿Por dónde?

-Trabajé en el canódromo y participé en negocios que no quiero recordar porque fueron todos ruinosos, hasta que tropecé con el teatro a los cincuenta años.

-¿Te jubilaste?

-No. Y nunca he cobrado paro ni ayuda familiar.

-¿Qué te interesa más, teatro, cine…?

-El teatro, debido a mi voz y a mi presencia escénica. Soy actor de teatro, por la voz, no me cuesta proyectar para que me oigan ahí arriba.

-Pero haces cine también.

-Por supuesto; por ejemplo, tengo más de cien cortos. Y ahora hemos ganado otro premio. (Se refiere a “Por amor al arte”, de Alex Corte y Adrián Neo. Los premiaron en el Arco Atlántico y depués ganaron el Festival de Ocio y Cine en Oviedo)

-¿Qué dijeron tu mujer y tus hijos cuando tomaste esa decisión de ser actor?

-Me apoyaron; además no les quedaba otra. Ellos son los serios, los formales y yo la oveja negra de la familia, pero de todas, de mi núcleo y de mi entorno.

-O sea que de niño nunca habías pensado en ser actor.

-No.

-¿Y cuáles eran tus sueños entonces?

-Quería ser torero.

-¡Dios! Pues tienes más aspecto de capitán de un mercante que de torero.

-Supongo que habrá influido mi abuelo; era muy aficionado y nos hablaba de toros. Y claro, si hubiera nacido en Cádiz todavía, o en Salamanca, o en Jerez, pero en Asturias, como no toreara una vaca lechera…

-¿Y eres aficionado a los toros?

-Lo fui; no tanto torerista como torista. Me encanta ver el comportamiento del toro porque en función de su encaste; no es lo mismo un toro de Santa Coloma que un toro de Saltillo.

-¿Nunca pediste algún papel de torero?

-No, no, en esta profesión se pide poco, hay que conformarse con lo que a uno le toque y en paz.

-¿Con qué personaje te quedarías de los que interpretaste?

-Con Ulises, rey de Ítaca, en “Ifigenia”. Pero los personajes son como los hijos, los quieres a todos por igual porque todos exigen mucho sacrificio. También en «El caballeru de la murnia figura», de Pedro Lanza; hizo una adaptación del Quijote y ahí hacía ocho personajes con distintos vestuarios, expresión corporal y distintas voces. Lo que sí me gustan son los personajes que se alejan de mi forma de ser.

-Cuando te bajas del escenario, ¿tardas en desprenderte del personaje?

-No, lo llevo a casa y actúo y vivo como él, mientras duren las funciones.

-¿Recomendarías a un ser querido que se metiera en esta profesión?

-Les diría que persigan sus sueños; los suyos, no los de su padre.

-¿Algún actor preferido?

-Los que hacen tanto tragedias como comedias. Y no me gusta que se encasillen. Yo, por ejemplo, llevo tres o cuatro cortos que me los paso llorando. ¡Oye! Dejad de llamarme para llorar; sé que lloro muy bien pero no quiero llorar, quiero hacer otras cosas.

-¿Con esa voz tan extraordinaria, hiciste doblaje?

-Sí, varias veces y me propusieron ir a Madrid pero dije no. Yo tengo presencia escénica, quiero que me vean y oigan entero.

-Oí que eres muy generoso con los jóvenes dramaturgos, que en ocasiones participas en sus obras de manera desinteresada.
-Es una forma de ser. Ando mucho con la gente joven, ¿sabes por qué? Porque tienen ilusión, que le falta a la gente mayor. Y lo que yo tengo, sobre todo, es ilusión por hacer las cosas. El día que me falte la ilusión no iré ni a pañar duros.

FUENTE:https://www.lne.es/gijon/gijon-oeste/2026/05/04/fernando-marrot-actor-gijon-dejad-129844098.html

Calendario

mayo 2026
L M X J V S D
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

Archivos

UN PORTAL QUE CONTINÚA ABIERTO A TODO EL MUNDO