POR FRANCISCO JOSÉ ROZADA MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE PARRES-ARRIONDAS (ASTURIAS).
Con las primeras desamortizaciones del siglo XIX los ayuntamientos perdieron buena parte de sus ingresos y fueron creando nuevos gravámenes.
Tras la reforma legislativa de 1845, las contribuciones sobre bienes inmuebles, cultivos, ganadería, industrias y comercio se impusieron, causando un gran rechazo entre la población, ya pobre de por sí.
Año 1847.
Así se acordó un reparto de 40.674 reales con 20 maravedís por parte del Ayuntamiento de Parres -asociado con los doce alcaldes pedáneos del concejo entre los trece distritos de que se compone- por la contribución de inmuebles, cultivo, ganadería y otros según la riqueza calculada para cada distrito.
Con gran diferencia era la Parroquia de Viabaño a la que le correspondía pagar más.
Comprendía los lugares de Arobes, Carrio, Collado del Otero y Llames de Parres, Granda de Abajo y Granda de Arriba, Tospe, Lago, Ozanes, Prunales, Romiyón y San Cosme de Llerandi, con un total de 346 casas y una población de 301 vecinos (cabezas de familia, principalmente) que sumaban 1.267 almas.
Su industria era la agrícola, con 12 molinos harineros y varios telares para lino y lana, cuyas telas manufacturaban las mujeres.
San Cosme de Llerandi -con sus 490 almas y 42 casas- se independizó de Viabaño en 1892.
De forma que el reparto lo encabezaba la Parroquia de Viabaño, la cual debía pagar como impuestos un total de 7.617 reales y 13 maravedís.
(Como es sabido un real de vellón equivalía a 34 maravedís).
La segunda en este reparto era la parroquia de San Juan de Parres, con 4.097,4 reales.
La tercera parroquia en abonar más impuestos era Santo Tomás de Collía, con 4.053,2 reales.
Y las diez siguientes:
– Sebares (Parroquia de Los Montes) debía pagar 4.015,24 Rs.
– Fíos y Nevares: 2.868,9 Rs.
– Cofiño pagaba 2.867 Rs.
– Villanueva (Arenas, Romillín, Sobrepiedra, La Vega de los Caseros, Caserías de Pandeaguilar y otros) abonaban 2.634,7 reales.
– Huera de Dego: 2.576,21 Rs.
– San Martín de Cuadroveña: 2.503 reales con 21 maravedís.
– Cayarga cotizaba con 2.319,20 Rs.
– Pendás y Bode: 2.207,22 Rs.
– Castiello abonaba 2.133,22 Rs.
– Toraño era la parroquia más pequeña y le correspondía pagar de impuestos 782 reales con 29 maravedís.
Los libros conservados citan uno por uno a los 1.554 vecinos (cabezas de familia) como contribuyentes por parroquias, con sus nombres y -generalmente- consolo el primer apellido.
En otro orden de cosas, los bienes mansos que poseían los párrocos, además del Cabildo de Oviedo, la Mitra Episcopal, la Abadía de Covadonga, el Monasterio de San Pelayo y las capellanías, aparecen en los archivos claramente especificados.
Los mansos parroquiales eran el conjunto de tierras y bienes mediante los cuales cada parroquia se financiaba a sí misma, un patrimonio generalmente rústico y urbano que estaba libre de toda carga.
Durante la Edad Media y la Edad Moderna servían para la manutención de los clérigos responsables de parroquias, capillas, monasterios, abadías y otros.
Una buena parte de estos bienes procedían de donaciones que los fieles habían hecho a la Iglesia por el bien y salvación de sus almas, tras su muerte.
En el concejo de Parres los principales mansos estaban en poder de:
– Monasterio de San Pedro de Villanueva, mansos por valor de 3.057 reales de rentas anuales.
– Monasterio de San Pelayo de Oviedo: mansos valorados en 1.212 reales.
– Abadía de Covadonga: mansos en Parres por valor de 483 reales.
– D. Manuel de la Viña Sanz, párroco de Viabaño, recibía 438 Rs.
– Capillas de Guadalupe y San Francisco de Asís, en Cayarga: 380 Rs.
– D. Juan Antonio Jove Bernardo, cura de Sto. Tomás: 341 Rs.
– D. Vicente Noval Gutiérrez, cura de Cayarga: 308 Rs.
– Capilla de Sta. Teresa en Piloña: 295 Rs.
– Mitra Episcopal de Oviedo: bienes por valor de 292 Rs.
– D. Francisco Sierra, cura de Pendás y Bode: 259 Rs.
– D. Ignacio Castillo Victorero, cura de Cofiño: 219 Rs.
– Capilla de San Nicolás (en Sinariega) Cayarga: 200 Rs.
– D. Manuel Antonio Palacio, cura de San Juan de Parres: 170 Rs.
– D. Jacinto Álvarez Piloña, cura de San Martín de Cuadroveña:
140 Rs.
– San Cosme y San Damián (Llerandi) en parroquia de Viabaño: 125 Rs.
– D. Rafael Álvarez, cura de Fíos y Nevares: 116 Rs.
– El “simple” (beneficiado simple, no párroco) de San Juan de Parres: 105 Rs.
– San Simón (capilla a él dedicada y a Santa Gema, en Arobes): 95 Rs.
– D. Ramón Estrada y Valdés, cura de Castiello: 90 Rs.
– Cabildo de la Catedral de Oviedo: 86 Rs.
– El Ángel en Pendás (tenía una capilla): 60 Rs.
– Santo Toribio en la parroquia de San Martín (primera sede de administración de justicia del Coto de Las Arriondas, capilla dedicada después a San Antonio Abad, al Cristo de la Salud y -por último- a San Antonio de Padua: 57 Rs.
– San Antonio de Padua en Villar, en la parroquia de Cofiño: 42 Rs.
– San Martín, en Montes de Sebares: 7 Rs.
– San Emeterio y Santa Catalina en Cuadroveña: 5 Rs.
– San Juan en la parroquia de Castiello: 5 Rs.
– San Roque, parroquia de Viabaño: 4 Rs.
– Capilla de Ntra. Sra. de los Remedios, en San Juan de Parres: 3 Rs.
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