FESTIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA, PATRÓN DE LA POLICÍA LOCAL EN MUCHOS MUNICIPIOS ESPAÑOLES.
POR MARTIN SANCHEZ GONZALEZ, CRONISTA OFICIAL DE GETAFE (MADRID).
A continuación resumo, la intervención del Comisario Principal de la Policía Local, don Pedro Cervel, una excelente y magistral intervención.
Tras saludar a la señora Alcaldesa y todas las autoridades civiles y militares, se refirió al «Equipo Azul», familiares y homenajeados en este día:
Hoy, en este ceremonial, es el día donde ponemos en valor el servicio, nuestro servicio público, un momentum en el que el mostramos con fuerza nuestro corazón de Policía Local, donde cada palabra es un homenaje, cada aplauso un reconocimiento, y cada silencio, un recuerdo…porque hay una verdad insoslayable que no deberíamos olvidar nunca: la seguridad no es solo la ausencia del peligro, sino la presencia de alguien en quien confiar.
Nosotros no somos nada sin vosotros. Hoy no estamos aquí para celebrarnos a nosotros mismos, Estamos aquí para recordar y confirmar por qué nos ponemos este uniforme. Y no quiero desaprovechar esta epifanía para poner en la consideración de todos, y todos somos también todos los hombres y mujeres que formamos este equipo azul, que no solo es importante hacerlo, sino como lo hacemos y como lo siente la ciudadanía.
Hay quien cree que vestir un uniforme es una señal de poder. Yo les digo hoy, en este espacio emblemático., que se equivocan. Este uniforme no nos hace más importantes que nadie. Este uniforme es un débito. Un compromiso social y vital con cada ciudadano que confía en nosotros cuando tiene miedo, cuando está solo, cuando no sabe a quién llamar. Ser policía no es un privilegio para presumir…es una responsabilidad para cumplir.
Porque la Policía no existe para sí misma. La Policía existe para las personas, sobre todo para las buenas personas y más si son vulnerables. Ayudando…a veces con una palabra… a veces con una presencia… a veces con la toma de una decisión difícil.
Decía Cervantes que “hacer bien a villanos es echar agua en la mar”. Y, sin embargo, nuestra función nos exige justo lo contrario: hacer el bien una y otra vez, incluso cuando parece invisible, incluso cuando cuesta, incluso cuando la respuesta no siempre es agradecida. Porque servir no es esperar recompensa. Servir es comprender que el deber bien cumplido ya es, en sí mismo la consagración, y que la mejor manera de encontrarte a uno mismo es perderte en el servicio a los demás.
NO lo olvidemos nunca, la Policía Local seguirá siendo útil si sigue siendo cercana, seguirá siendo eficaz si sigue siendo humana.
Seamos honestos, seamos humildes, para todo ello, de verdad, no necesitamos héroes espectaculares sino hombres y mujeres, personas ordinarias y comprometidas con sus tareas extraordinarias. Porque al final, cuando todo el polvo se asiente, las luces de apaguen y nos quitemos el honrado uniforme… solo quedará una cosa: las vidas que abrazamos. Así que, vayámonos a la calle. Sin soberbia. Sin miedo. Con la humildad de quien sabe que sirve, y con la fiereza de quien protege a los suyos, sin olvidar que: “lo esencial es invisible a los ojos”.
Pero no estamos solos, en esta tarea también están nuestros cuerpos hermanos, quiero agradecer igualmente la colaboración institucional de todos aquellos organismos y entidades con los que trabajamos diariamente: Policía Nacional, Guardia Civil, servicios de emergencia, Protección Civil, judicatura, servicios sociales y resto de profesionales con los que compartimos la responsabilidad de construir una ciudad, cada día más segura y más cohesionada.
Quiero también, como no puede ser de otra manera, felicitar a todos los que hoy pasareis por este escenario a recoger unos merecidísimos reconocimientos por actuaciones que pueden ser consideradas aisladas, pero que son un humilde ejemplo de compromiso, valor y profesionalidad del trabajo de mas de dos centenas de hombre y mujeres que cada día se ponen a disposición de nuestros vecinos. A los compañeros de otros cuerpos que codo con codo, día a día colaboran en las tareas difíciles. A las entidades que confían y nos ayudan a conseguir nuestros objetivos, a las empresas que nos permiten mejorar, a los colegios que nos estimulan a divulgar nuestros proyectos y compromiso con el futuro
Finalizo, pero quiero antes tener una evocación a los que no están, a los vuestros, a los nuestros, a los de cada uno de nosotros, porque la muerte no tiene el poder de borrar los momentos vividos y los lazos creados. No les tendremos nunca en el dietario para recordarles, porque jamás necesitaremos papel y lápiz para no olvidarles.
Y, por supuesto, gracias a los vecinos por su estima y comprensión, pero también disculpas, como cada año, por si en alguna ocasión no hemos sabido o podido estar a la altura de lo que esperaban de nosotros… perdón y, un año más, compromiso de mejora.
MUCHAS GRACIAS
Como pueden comprobar esta intervención del comisario principal de la Policía Local de Getafe don Pedro cerbel es una reflexión profunda y humana que sale del corazón de aquellos hombres que tienen comprometida su vida al servicio de los demás y que, por ello, merece ser conocido por todas las personas de buena fe que desconocen el esfuerzo y el sacrificio que cada día hacen la «familia azul» como él la llama, para que nuestras vidas estén permanentemente protegidas y nuestras necesidades y nuestros miedos queden amparados por su trabajo y su dedicación.
Gracias Pedro por esa extraordinaria reflexión que solamente puede salir de tu corazón y de tu experiencia a lo largo de tantos años al servicio de la Policía Local y por lo tanto al servicio de todos los getafeses y getafeños.
Gracias por tu trabajo, por vuestro trabajo y por vuestro sacrificio.
Feliz día de San Juan a todas las personas que integran el cuerpo de las Policías Locales y a todos los que llevan por nombre Juan o sus nombres derivados o compuestos.
