POR FULGENCIO SAURA MIRA, CRONISTA OFICIAL DE ALCANTARILLA Y FORTUNA (MURCIA)
Se puede decir que mayo envuelve con su aroma de azahar los festejos de la industriosa villa de Alcantarilla dedicados a la Virgen de la Salud y el Beato Andrés Hibernón. Nosotros las hemos vivido en los años setenta y siguientes del pasado siglo en toda su intensidad, incluso pintando en lienzo la imagen de la Virgen saliendo de su ermita, Momento entrañable para peregrinar con Ella por las calles de la ciudad. Y bien que se potenciaban estas fiestas por las peñas y miembros de la Corporación hasta que en el año 1995 se declaran de Interés Turístico Regional, tras 25 años de existencia, siendo alcalde D. Pedro Manuel Toledo Valero. Por nuestra memoria pasan aquellos momentos difíciles en que se gestan estos festejos dedicados a la Virgen de la Salud cuya devoción parte del siglo XV, denominada así por sanar de la peste a los vecinos de la entonces población sita en torno al puente de las Pilas, con iglesia, imagen que se traslada a la iglesia de San Sebastián por motivos de sucesivas inundaciones, después de San Pedro, que ya en 1595 estaba edificada, pasando a los P. Minimos.
Una devoción que se incrementa en los siglos siguientes hasta que la imagen se custodia en su ermita cercana a la Noria museística. No se puede orillar la serie de personas dedicadas a potenciar las fiestas en esos años como la importancia de las peñas en darle prestancia. En esto es importante la labor de la peña Piscis iniciada en 1972 incrementando las fiestas con un desfile de categoría, solicitando dádivas para potenciarla, con nuevas peñas como La Bota, La Pipa que fueron in crescendo, entre ellas una de las mujeres, emulando a las fiestas murcianas del Bando de la Huerta y Entierro de la Sardina, en lo que respecta a la fiesta de la Bruja. Naturalmente hay que recordar a personas que trabajaron en aquellos años por las fiestas, como Hipólito Cano, el mismo alcalde Fulgencio Pérez Artero se significa por dar auge con la elección democrática de las reinas festeras, como Paco El Pasicas deja huella imborrable. De no menos importancia es la peña Baco fundada en 1973, la de Diana Alegre significó mucho en la presencia de mujeres, cuya presidenta Marisol Ruiz Delgado tanto ha significado en el Ayuntamiento. Se sumarán nuevas peñas, del Zurriagazo, los Chuys, Neptuno, El Clavel. Cabe hablar de El Calero, al que conocí y tanto nos enseñó, que hizo participar en las fiestas a Nino Bravo, en una efeméride gloriosa, cual la de Rocío Jurado. La figura del alcalde Diego Riquelme Rodriguez aparece como defensor a ultranza de las fiestas en honor de la Virgen de la Salud, ello frente a los que con `posterioridad introducen el festejo de la quema de la Bruja, de signo pagano. Que de no menos importancia es el concejal Hellín Zaragoza que como otros entre otros muchos, forman parte del elenco de personas que dedicaron su labor al engrandecimiento de las fiestas en aquellos años, que van creciendo hasta que en 1995 se las declara de interés regional.
La referencia a la quema de la bruja integrada en sus fiestas de mayo se suma a los intereses de las peñas por dar un acicate a los festejos, recreando una peña con ánimo de proceder a la quema de la bruja, al igual que en Murcia se hace con la sardina como colofón de aquellas, que se comienza a gestar en los años 1989 – 1990, recogiendo una leyenda sobre ls presencia de brujas en la villa donde había casa de inquisición con presencia de dos familiares, personajes tenebrosos con privilegios en la ocupación de puestos protocolarios que dio lugar a pleitos con el concejo y que hemos abordado en un trabajo específico. En esos años instamos a construir el engranaje de la fiesta no con una intención de plasmar la presencia de brujas en el lugar, que no la hubo aunque si curanderas, ello con la colaboración de las peñas, que dio lugar a la designación del Brujo del año, que en un año se me concedió. Pero lo importante es soslayar un tanto este sucedáneo, para corroborar la devoción de Alcantarilla a su Virgen de la Salud , pequeña imagen que se custodia en su ermita y protege a la población de todo mal. Lo que se constata en el himno que se le canta a Ella como signo del amor de la villa la Madre, llevándole las mejores flores del mes florido. Y de esta manera se eleva su plegaria en esos sentimientos
compartidos :
“Eres la flor de las flores
Corona de las estrellas
Refugio de los enfermos y
Una clara luna llena”.
FUENTE: EL CRONISTA
