POR MIGUEL MARTÍNEZ APARICIO, CRONISTA OFICIAL DE CALLOSA DE SEGURA (ALICANTE).

El pasado 6 de julio publicábamos en este diario una primera entrega sobre este estival mes, sus fiestas y devoción a la Virgen del Carmen en Callosa de Segura, desde el inicio de las mismas hasta la desaparición de la Imagen el 25 de julio de 1936. Del patrimonio y ornamento de esta imagen nos quedaron algunos elementos textiles como sus ropas de las que ya comentamos los detalles en la anterior publicación.
Finalizada la Guerra Civil, se encargó una nueva imagen para su fiesta en el mes de julio. Dicha tarea recayó en el escultor murciano don Gregorio Molera Torá, uno de los discípulos de don Francisco Sánchez Araciel, autor de la primera imagen de la Virgen del Carmen. Así en las primeras fiestas tras la contienda civil organizadas en nuestra ciudad, el sábado 15 de julio de 1939, llegó la nueva imagen a Callosa de Segura. Este día, primero de las fiestas, amaneció con repique de campanas y disparo de bombas, para pasar muy temprano a un pasacalle por la dulzaina a cargo del callosino don José Navarro Noguera. A los ocho de la mañana tuvo lugar el recibimiento y bendición de la nueva imagen de Nuestra Señora del Carmen en el barrio del Cementerio procedente de Murcia, desde donde, acompañada por todo el pueblo y amenizada por la banda de música, se trasladó en solemne procesión a la iglesia parroquial. Al llegar se realizó una misa solemne, presidida y con sermón del M. I. Sr. don José Sanfeliu Giner, magistral de la S. I. Catedral de Orihuela. El párroco de San Martín era don Lorenzo Guardiola Yáñez y el alcalde don Antonio Lloret Zaragoza.
Así, según consta en el libro de actas de pleno, el 15 de junio de 1939, el secretario dio cuenta de un escrito «presentado por representaciones de la Banca de la Industria y del Comercio, en el que solicitan se renueven las tradicionales feria y fiestas que en honor a nuestra Sra. del Carmen se celebraban en esta ciudad durante el mes de julio. Los reunidos ven con satisfacción este deseo y acuerdan nombrar una comisión que, presidida por el Sr. alcalde y compuesta por Don. Miguel Mínguez, D. José García Serna, D. Emeterio Pina, D. Antonio Marco Zaragoza, D. Franco. Culiáñez Torres y D. Manuel Ruiz Estañ, vecinos de ésta, como vocales, se encargue de empezar los trabajos de preparación y organización como igualmente de recaudar fondos entre los elementos pudientes con el fin de que la brillantez y esplendor de dichas fiestas superen a los de años anteriores».
También podemos ver, como reza en la portada del programa, en el que además de las salutaciones obligadas para este año, dice lo siguiente: «Programa de los Festejos en honor de Nuestra Señora del Carmen y para conmemorar el aniversario del glorioso alzamiento nacional de España, celebra la Real y Fidelísima ciudad de Callosa de Segura, los días 15, 16, 17 y 18 de julio de 1939». Como vemos, se unió a las fiestas el día 18 de julio, día festivo en el periodo dictatorial, sufragándose las fiestas por parte del ayuntamiento, como vemos el 3 julio de 1941 cuando se acuerda en pleno que: «Próxima la fecha en que anualmente se celebran festejos en honor de la Santísima Virgen del Carmen, la Corporación acuerda, que por la Comisión de Festejos, se organicen los mismos a base de verbenas, alboradas y fuegos artificiales, acordándose igualmente que el Ayuntamiento asista en Corporación a la misa y procesión del día dieciséis».
Estas fiestas fueron decayendo con el tiempo al igual que la feria a lo largo de la década de 1940, pasando estos actos a formar parte de la programación de la festividad de San Roque, que quedaron estos años reducidos a actos religiosos como la Novena, misa solemne y procesión, cuyos gastos eran cubiertos por la Cofradía, pagando el ayuntamiento la banda de música hasta el año 1978, pasando en 1979 a su cofradía. Muestra de esta decadencia de la Feria y Fiestas la tenemos en las actas de plenos en los que vemos que, año tras año, se eligen comisiones para los festejos de San Roque y no de la Virgen del Carmen y, a modo de ejemplo, tenemos el acuerdo de 15 de junio de 1949: «Fiestas y Feria de la Virgen del Carmen.-
El Sr. Alcalde, propone a la Corporación que, puesto que antiguamente se celebraban fiestas y feria a la Virgen del Carmen, habiendo quedado esta última por nuestro abandono acumulada, subsistiendo las de carácter religioso con todo entusiasmo y teniendo en cuenta lo que repercutiría en favor de nuestra economía y a favor de la selección de las razas la celebración de una feria de ganados, que se acuerde la creación de esta y con objeto de no herir susceptibilidades de pueblos vecinos, se la haga coincidir con la celebración de la fecha del 18 de julio, comprometiéndose el Ayuntamiento a conceder premios en metálico y buscando la colaboración de otras entidades de la población a dichos efectos.-». El alcalde era don José Campello Sanz, y de este acuerdo deducimos que había cierto recelo con otras poblaciones cercanas con la feria y se propone una feria de ganado enmarcada en el 18 de julio y ya no en el 16 de julio, festividad de la Virgen del Carmen. Sobre el porqué de esta decisión se han oído varias versiones que, al no estar contrastadas ni confirmadas, no creo conveniente citar.
Esto produjo un antes y un después, ya que la Cofradía comienza a impulsar su presencia en estos días de 1949 y a volver a invertir en los actos religiosos, siendo párroco don Juan Herrero Guardiola, con la realización de un trono por el callosino don José Rodríguez Doylataguerra por 3.000 pesetas, un trono que se guardaría en el convento durante todo el año. Un poco antes, en 1946, se estrenó una nueva saya para la Virgen y escapulario, bordado por don Tomás Valcárcel Deza, hijo de la directora del bordado del escapulario y manto de 1904.
El 3 de marzo de 1953, la junta directiva llegó a un acuerdo con la directiva de la Cofradía hermana de la Virgen de los Dolores, para realizar un nuevo trono compartido que finalmente quedó para la cofradía carmelita al realizarse un nuevo trono para Dolorosa en los años ochenta del pasado siglo. Este trono fue encargado a los Hermanos Blanco con taller en Alicante y estrenado en 1954. Se reunieron con la Cofradía de Ntra. Sra. de los Dolores, doña Dolores Galiana Rives, como presidenta que era de ambas cofradías y la secretaria-tesorera doña Francisca Franco Samper. Esta Junta Directiva siguió con la organización de los actos en honor a la Virgen, llevando a cabo importantes inversiones como una peana con nube y ángeles para la Virgen en 1961 por 12.200 pesetas, un nuevo manto en 1983 y 1984 por 24.100 pesetas a falta de bordado y la restauración de los ángeles por don Valentín García Quinto por 90.000 pesetas en 1985.
FUENTE: https://www.informacion.es/opinion/2025/07/20/mes-julio-llega-virgen-carmen-119845396.html