POR JUAN CUÉLLAR LÁZARO, CRONISTA OFICIAL DE FUENTIDUEÑA Y FUENTEPIÑEL (SEGOVIA)
Se nos ha ido septiembre y con él se nos ha ido Pablo Guerrero, el sobrio y poético cantautor pacense que fue un referente de la llamada canción protesta durante la Transición cuando reclamaba que tenía que llover libertad «A cántaros», y que fue reconocido con la Medalla de Oro de Bellas Artes y la Medalla de Extremadura.
Vinculado con FUENTEPIÑEL por cuestiones familiares (Cayetano Gómez, su suegro, era de aquí), me vienen a la cabeza los dos conciertos suyos a los que asistí. El primero (del que no dispongo documentación gráfica) fue en Cuéllar, en aquellos años, creo recordar que en la discoteca Estival o en el cine Ideal. Quizás algún cuellarano que asistiese lo recuerde.
El segundo, un 26 de abril de 2016, en Madrid, en el Café Libertad 8, con motivo de un concierto-homenaje a Ismael Peña Poza, el icono de nuestra cultura popular nacido en Torreadrada.
Desde aquí le transmito mi más sentido pésame a su hijo Juan, y a su familia fuentepiñelana. Descansa en paz, Pablo.
¡Buen día!
