POR FRANCISCO RIVER0, CRONISTA OFICIAL DE LAS BROZAS (CÁCERES)
Tánger conserva ese hálito de ciudad abierta e internacional de la segunda guerra mundial cuando los Aliados y los del Eje se veían las caras y estaba llena de espías, claro que por aquí han pasado todas las culturas de Occidente.
La leyenda cuenta que fue un hijo de Tingis, la esposa del héroe bereber Anteo, quien fundó la ciudad, pero la historia narra que por esta interesante zona del Mediterráneo pasaron fenicios, romanos, vándalos, árabes, portugueses, españoles, británicos, italianos y por eso mismo ha sido una ciudad abierta al mundo; desde 1960, tras la entrada de las tropas del sultán, pertenece a Marruecos.
El aeropuerto internacional lleva el nombre de Ibn Battuta, el más célebre de los viajeros árabes, recorrió más distancia que el cristiano Marco Polo. Su tumba se encuentra en la medina de Tánger y es lugar de oración.
Esta ciudad atrae a todo aquel que desea conocer el mundo árabe, siempre abierto a las nuevas tendencias culturales que se difunden por el mundo. Solo un detalle: Una ciudad que cuenta con unos 800.000 habitantes tiene varias escuelas internacionales: Española, francesa, americana…
Una ciudad literaria y cinematográfica
El interés ha sido tanto que numerosos artistas de todo tipo han recalado en ella. Nombres de la talla del pintor francés Eugene Delacroix, quien se enamoró de la luz del lugar y de la sensualidad de su gente. Detrás de él numerosos artistas de las letras, del cine, de la música. Todos querían disfrutar del ambiente cálido de Tánger. Personajes como Truman Capote, Paul Bowles y tantos otros han vivido y disfrutado de la capital internacional.
Por supuesto que ha sido escenario de numerosas películas, como “El cielo protector”, reflejo de la nivela de Paul Bowles y dirigida por Bernardo Bertolucci, como lo fue la puesta en escena de la novela de la española “El tiempo entre costuras”, de la española María Dueñas, que fue todo un éxito la temporada pasada en Antena 3.
Es cuna de muchos españoles, entre ellos personajes como la artista Bibi Andersen, el político Jorge Verstringe, o la diseñadora de moda y peletera Elena Benarroch.
Lo más atractivo de Tánger es su medina, en la parte alta, con preciosas vistas al mar y a la bahía. Encerrada en sus murallas y comunicándose con diez artísticas puertas. Mi visita a la ciudad fue en las cercanas jornadas del Día del Cordero y me informan que en esa etapa se sacrifican en Marruecos tres millones de borregos en recuerdo del sacrificio de Abraham, por ello las calles dela medina y las de la ciudad nueva estaban llenas de estos animales que iba a ser sacrificados según el rito musulmán.
Muy atractiva la Kasbah o castillo en la parte norte, como lo es el zoco pequeño en el centro de la medina, atestado de bares que ofrecen té a los viajeros. Cuenta la medina con un interesante barrio judío, pues allí se aposentaron numerosas familias expulsadas de España por los Reyes Católicos. Es patria chica de Sholomo Ben Ami, ministro de Asuntos Exteriores israelí y segundo embajador de Israel en España.
Tras cruzar la puerta de la Kasbah por una empinada cuesta nos encontramos en la plaza del castillo árabe, caminando por estrechas callejuelas está la mezquita dela kasbah y en la Plaza del Mechoir, la antigua prisión, el antiguo tribunal y el palacio del Bachá Rifi.
Tras pasear por la Kasbah, la cena fue en el elegante e histórico hotel Minzah, el hotel por donde han pasado todas las grandes personalidades que han acudido a la ciudad y que se muestran en grandes fotografías en las paredes de su patio andaluz. www.leroyal.com/morocco
Fuente: APETEX CARTA MENSUAL. Noviembre 2014. Año XI. Número 131

