ALFILADA, ROSQUILLA, BOLLA DULCE

POR JOSÉ ANTONIO FIDALGO SÁNCHEZ, CRONISTA OFICIAL DE COLUNGA (ASTURIAS)

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La conmemoración de la Resurrección de Jesús, fiesta la más importante en la religión católica, es el inicio, el «punto de partida» del llamado año litúrgico. Fiesta de alegría compartida, fiesta repleta de deseos mutuos de felicidad entre las gentes; fiesta que por «caer» en días primaverales se la suele llamar PASCUA FLORIDA o PASCUA DE FLORES. Lo decía el cantar: «Ya pasó Semana Santa,/ ya llegó Pascua de Flores. / Ya resucitó Jesús. / ¡Alegraos, corazones! «.

El domingo de Pascua -creencias y devociones aparte- tuvo y tiene una «vertiente infantil» de especial significado costumbrista: es el «Día de los Ahijados».- ¿Recuerdan? El anterior domingo, «Día de Ramos», niños y niñas visitaban a sus padrinosy madrinas para llevarles «el ramín» o la palma benditos. Era el anuncio , advertencia o como ustedes lo quieran llamar, de que el Domingo de Pascua, estos «devolverían la atención» con el regalo del BOLLO.

Este «bollo» podía ser de bizcocho, moldeado en diversas formas y tamaños que, superpuestos, se cubrían con un baño blanco y adornaban con polluelos («pitinos», plumas de colores, frutas confitadas… En otros casos se trataba de un «rosco» de masa tipo brioche o de hojaldre, relleno o no de crema, también adornado con polluelos y plumas… Por la comarca occidental de Asturias eran y son típicas las bollas dulces que, según unos municipios u otros, reciben nombres diversos: En Valdés, ALFILADAS; en Tineo, ROSQUILLAS; en otros, PAN DE PASCUA, PEGARATA… Su elaboración es muy sencilla: En un bol grande batan muy bien 10 huevos y añádanles unos 500 g de azúcar y otros 500 g de mantequilla muy fresca, fundida ; sumen un poco de sal y un toque de anís dulce (al gusto); después, poco a poco y amasando, agreguen harina de trigo hasta obtener una masa fina y en ella amasarán también un poco de levadura de panadería. Envuelvan la masa en un paño y, dispuesta en lugar templado, déjenla reposar unas 8 horas. Con porciones de esa masa moldeen tiras cilíndricas y, en grupos de tres, tréncenlas a modo de coleta. Báñenlas con huevo batido y horneen a unos 180-200 º C hasta que estén cocidas y ofrezcan exteriormente un atractivo color dorado-tostado.

Esta es la Asturias Pascual de antes; la de los «Huevos de Chocolate» , la de los muñecos y arquitecturas de marcada influencia televisiva e incluso «futbolera»… es otra historia.

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