DE ‘CHICLANERO’ A EMILIO DE JUSTO • EL HISTÓRICO LUIS ALVIZ Y EL JOVEN JAIRO MIGUEL RECUERDAN SUS TARDES EN EL COSO CACEREÑO, QUE ALCANZA LOS 173 AÑOS DE EXISTENCIA

EL CRONISTA OFICIAL DE CÁCERES, FERNANDO JIMÉNEZ BERROCAL ES PARTIDARIO DE QUE LA ERA DE LOS MÁRTIRES SE ADAPTE A LOS TIEMPOS ACTUALES Y «ACOJA NUEVOS EVENTOS COMO SE HA HECHO EN OTROS COSOS»

El veterano matador de toros cacereño, Luis Alviz, en el albero de la Era de los Mártires. :: Jorge Rey

Mañana domingo los pasodobles taurinos volverán a sonar y alegrarán el apurado graderío de una Era de los Mártires que parece desterrada de los circuitos taurinos, en una región de campo bravo y gran apego a la fiesta nacional. Será cuando los diestros Juan Mora y Emilio de Justo inicien en traje de luces el solemne paseíllo del mano a mano que les batirá a seis toros de la ganadería salmantina El Pilar.

Después de un largo año sin ningún festejo taurino, la algarabía de la afición cacereña volverá al histórico coso, antes de que éste se someta a una reforma integral que renovará al completo su tejado.

Mañana se espera que sea un día memorable en el calendario de citas célebres de la plaza, pues Emilio de Justo está en la cresta de la ola y esta semana cortaba oreja en Las Ventas y Juan Mora es un consagrado matador.

Luis Alviz, torero de una generación elegante y clásica, y durante años empresario taurino y gestor de la plaza de toros, no alberga dudas de que la afición vivirá una gran tarde. «Son grandes toreros que torean muy bien los dos, tengo referencias de que es una corrida muy bonita, muy torera, y artísticamente confío en que sea un éxito», dice con una ilusión contagiosa el maestro, que a sus 86 años pasa las tardes frente al televisor para no perderse una faena de la feria de San Isidro.

De un espigado porte torero, el matador cacereño de 26 años, Jairo Miguel, (hijo de uno de los dos compañeros del cartel en el que Alviz se despidió de los ruedos en el 75, de Sánchez Cáceres), prepara en estos momentos temporada, con la vista puesta en Las Ventas, y cierra su reaparición en México, adonde no acude desde que tomara la alternativa hace once años, con tan sólo 15, en la Monumental de Aguascalientes.

Jairo Miguel:: HOY

Jairo Miguel, matador de toros

Jairo confiesa que se ofreció «gratis» a la empresa organizadora del festejo para torear el domingo con los diestros anunciados «porque a mí lo que me hace feliz es torear, y si es en mi tierra más». Aunque finalmente la organización no haya contado con él, el diestro califica el cartel de «interesante y atractivo». «No cabe duda de que son dos pedazos de toreros, Juan Mora con una dilatada y exitosa trayectoria, y a Emilio no le ha regalado nadie dónde está y se merece el respaldo de los paisanos», asevera.

La historia de la Era de Los Mártires, catalogada como Bien de Interés Cultural en 1992 para preservar su belleza y valor patrimonial, se remonta a 1846, cuando el 6 de agosto acogió el primer festejo con toros de Gaspar Muñoz y del Duque de Veragua para los diestros José Redondo ‘Chiclanero’, Manuel Díaz ‘Lavi’ y Nicolás Baro, éste último con actuación «sobresaliente» según rezan las crónicas del historiador Publio Hurtado. Sin embargo, es en 1839 cuando empieza a fraguarse el proyecto de obras, dirigido por el ingeniero Secundino Pelilla, con planos de Mariano Martínez.

En estos 173 años, por la Plaza de Toros de Cáceres han pasado reconocidas figuras de la talla de Curro Romero, Paco Camino, Palomo Linares, Paquirri, El Cid, Enrique Ponce, Diego Puerta o los extremeños Alejandro Talavante y Antonio Ferrera.

Maestría cacereña’

Casi dos siglos de historia dan para que unas cuantas generaciones de toreros locales también hayan dejado un legado de grandes crónicas taurinas, con orejas, rabos y el mejor de los trofeos en el ruedo, la salida a hombros de la plaza.

El mano a mano entre Juan Mora y Emilio de Justo será este domingo 2 de junio a las 19.00 horas

Alviz recuerda cuando en su debut sin picadores el 18 de julio de 1952 en el albero de su tierra, -para la mayoría de los mortales, el terreno más difícil de torear en cualquier profesión-, le pasearon «hasta la Fuente Luminosa». En julio del 67, con la alternativa de matador ya tomada en Gerona y confirmada ante el respetable público de Las Ventas, el diestro repitió hazaña y trofeos, nuevamente sólo frente a seis astados. «Hoy ya lo hacen muchos toreros, pero en aquellos momentos era algo excepcional y fue un día emocionante». Grandes fueron también sus faenas con Diego Puertas y El Cordobés, y otra corrida en San Miguel con Palomo Linares y El Pireo.

El maestro se despidió definitivamente de los ruedos en su Cáceres natal en 1975, en un festejo organizado por San Jorge, que la lluvia aplazó al 1 de mayo. Fue una corrida mixta de Paco Galache, con Morenito de Cáceres y el novillero Sánchez Cáceres. «Me cortó la coleta mi apoderado y mi buen amigo Angelete -relata- y mediante suscripción popular me regalaron la cabeza del último toro que maté, al que le corté el rabo».

Jairo Miguel, por su parte, lamenta haber toreado «demasiado poco» en su ciudad, «solo» tres tardes: en abril de 2009, en su presentación a España como matador, con Ferrera y Pereira, y salida a hombros; en 2010, cuando se encerró con seis toros a beneficio de la Asociación de Familias de Personas con Trastorno del Espectro Autista (Aftea); y en 2012, en una corrida con El Fandi y El Cid, cortando dos orejas al primero y único toro que pudo lidiar esa tarde porque sufrió una cogida.

Aficionados en la Feria de mayo de 1954.:: ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL

El joven no oculta su decepción, «no me he sentido apoyado como merece un torero de la tierra». «Habiendo llevado a Cáceres como estandarte por toda la geografía taurina -añade- he echado de menos el apoyo y cariño de la ciudad». Pese a este notable descontento, Jairo está «muy ilusionado» con su regreso a México. «La prensa mexicana lo da ya prácticamente por hecho», afirma.

Otros espectáculos

La Plaza de Toros ha mantenido intacta su estética, conservando sus muros espesos, su mole de cantera y su característico graderío estrecho y empinado. Desde aquella primera corrida de 1846, la cubierta se ha sometido a intervenciones de un calado menor a la que se pretende ejecutar ahora. Será la más relevante para que el coso cacereño perdure otros 200 años atesorando la esencia de las viejas glorias y ofreciendo nuevas tardes triunfales.

Sin embargo, en los últimos años la falta de consenso político en la explotación del coso han hecho que los festejos taurinos no atraviesen en la ciudad el esplendor de épocas pasadas. El matador Luis Alviz, echa la vista atrás y recuerda, cuando siendo el empresario taurino del coso, «traía hasta tres corridas en la feria de mayo».

El responsable del Archivo Histórico Municipal y cronista oficial de Cáceres, Fernando Jiménez Berrocal, consecuente con el hecho de que en la plaza apenas se celebra una corrida al año y algún festival esporádico, es partidario de que la Era de los Mártires se adapte a los tiempos actuales y «acoja nuevos eventos como se ha hecho en otros cosos», eso sí, siempre desde el respeto y la protección a un monumento de Interés Cultural, reflejo de la tradición taurina de la ciudad y todo un símbolo para su afición.

Fuente: https://www.hoy.es/ – LAURA ALCÁZAR

Sin Comentarios.

Responder

Mensaje