FRANCISCO ROZADA, CRONISTA OFICIAL DE PARRES-ARRIONDAS (ASTURIAS), ANALIZA EL PASADO, PRESENTE Y FUTURO DEL CONCEJO

POR MARIOLA MENÉNDEZ

Francisco Rozada Martínez.

P.- ¿Cuál ha sido el principal o principales cambios del concejo? ¿En qué es en lo que más ha evolucionado? Me refiero, por poner un ejemplo, si pasó de ser zona ganadera/agraria o industrial a servicios.

R.- Parres puede definirse a lo largo de su historia como un concejo con un marcado aspecto rural, el cual viene a envolver y arropar a su espacio netamente urbano como es su capital, Arriondas.

La notable reducción del Sector Primario dio paso a uno Secundario en auge hasta llegar al que llamaríamos Sector Servicios, el cual se incrementa de forma exponencial muy notablemente, llegando a alcanzar ya un 65% de la producción y el empleo del concejo.

Casi la mitad de los empleos regulares están en manos de las ramas de actividades relacionadas con la alimentación, bebidas, restauración y -en la época estival- con el turismo de recreo y otros.

La construcción llegó a ocupar un 16% del empleo hace una década y estuvo orientada hacia la construcción de vivienda nueva, en algunos casos adquirida como segunda residencia, especialmente en el entorno más próximo a la capital.

Éste sería un pequeño resumen de la situación actual en lo que respecta a su economía, basada sobre todo en el Sector Servicios.

P.- ¿Es complicado compaginar la conservación de zonas naturales como el río Sella con la explotación turística?

R.- No tendría por qué ser un problema serio el que conviviesen armónicamente la conservación y la explotación turística de nuestros ríos, ambas son importantes, pero la degradación del río se pone de manifiesto -por ejemplo- con las nuevas plantas invasoras, como el bambú amarillo o japonés (“Reynoutria japonica”) que afecta las orillas del Sella y el Piloña, crea matorrales de forma muy rápida y -apenas dos semanas después de podarlos a fondo- reaparecen con fuerza. Erradicarlas ya con sus raíces será un reto para el Principado.

Por otra parte, la multitud de plásticos que quedan en las riberas arrastrados por las crecidas de estos ríos ya es una calamidad generalizada, señal de la falta de conciencia cívica de algunos ciudadanos, lo mismo en Asturias que en el resto de España.

P.- Arriondas tiene un verdadero problema con las inundaciones.

R.- Sí, un tema éste cuyos sobresaltos son cada vez más frecuentes.

Siglo y medio lleva el concejo de Parres intentando controlar estas adversidades -y así quedó registrado multitud de veces en los archivos municipales- pero la culpa la tenemos los seres humanos al lesionar el natural discurrir de nuestros ríos en una especie de duelo que no siempre ganamos.
La capital del concejo ha ido creciendo sin tomar demasiado en serio los “enfados” que de vez en cuando manifiestan sus vecinos fluviales, y en los últimos cincuenta años incluso los ha retado como nunca lo había hecho antes.

Las construcciones y edificios levantados en lugares próximos al Sella y al Piloña -que siempre fueron zonas inundables- no dejaron de crecer.

Toda la urbanización de El Barco -desde hace más de sesenta años- y la zona ahora conocida como “Arriondas Norte”; otras instalaciones tan importantes como el Instituto “Hernán Cortés” inaugurado hace cincuenta años (después Colegio Público de E.G.B. y ahora Colegio de Educación Primaria “Río Sella”); el edificio escolar de Educación Infantil próximo al anterior y las instalaciones deportivas de ambos; el que fue Centro de Capacitación Agraria inaugurado por los Reyes y el Príncipe Felipe en septiembre de 1980; el actual Instituto de Enseñanza Secundaria Obligatoria “El Sueve” -también ahora impartiendo Bachillerato de Ciencias- fueron edificados en zonas inundables reconocidas.

De modo que ahora -igual que viene ocurriendo desde hace siglo y medio- nuestra “penitencia fluvial comunitaria” se mantiene y se agrava como consecuencia de nuestros errores.

A la comunidad educativa en permanente riesgo por las avenidas del Sella vino a sumarse la comunidad sanitaria, con el Hospital del Oriente y toda la nueva urbanización de Castañera, ambas a la vera del río Piloña.

Es un clamor y una demanda social de vecinos, empresarios, comerciantes, hosteleros, Ayuntamiento y otros -especialmente desde la última gran inundación del 16 de junio de 2010- que los estudios y actuaciones que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico concluyó hace más de tres años y cuya inversión prevista era de más de 15 millones de euros, se pongan ya en marcha.

Este tipo de retrasos es muy típico de nuestro país desde siempre, y Arriondas sigue con su preocupación por los problemas causados por nuestros ríos, los mismos que tanta vida y prosperidad han traído al concejo, pero a los que no es fácil domeñar cuando les invadimos los cauces o terrenos de los que siempre se consideraron propietarios.

P.- ¿En qué medida afecta la despoblación al concejo de Parres? ¿Está muy envejecida la población?

R.- Hace un siglo el concejo llegó a alcanzar casi los 9.500 habitantes, cuando ahora somos 5.353. En estos momentos el 51% somos nacidos en el municipio, otro 32% son nacidos en otros municipios asturianos, un 8% más en el resto de España y el 9% restante en el extranjero, una cuarta parte de estos últimos (115) son nacidos en Rumanía, con 65 empadronados más que son nativos de la República Dominicana, siendo éstos dos últimos los grupos extranjeros más destacados.

El número de fallecidos casi duplica al de nacimientos, algo habitual ya en España.

En este momento los afiliados a la Seguridad Social en Parres son 991 vecinos y hay 358 parados, un 15,92% -la tasa más baja desde hace diez años- (de los cuales 199 tienen más de 45 años).

Desde el programa de Ayuda de la Unión Europea para las personas más desfavorecidas -en colaboración con el Banco de Alimentos de Asturias y Cáritas de Arriondas- reciben apoyo en el concejo de Parres 118 familias, con un total de 350 personas -casi el 7% de toda la población- siendo el 66% parragueses de nacimiento.

Todos sabemos que el Estado de Bienestar se basa en principios y valores de igualdad, de justicia social, de equidad, principios que informan nuestro ordenamiento jurídico y que se plasman en forma de derechos sociales.

P.- En materia de infraestructuras el demandado túnel del Fitu es una reclamación realista o ¿qué infraestructuras necesitas Parres para una mejor comunicación con el centro y oriente de la región?

R.- Piensa este cronista que la carretera nacional 634 -especialmente en el tramo que nos une con el centro de la región- precisa desde hace tiempo de una sustancial mejora que afectaría también a otros concejos situados en su entorno, una obra que corresponde ejecutar al Gobierno del Principado.

Sobre el posible túnel de El Fitu habría que cuidar en extremo todo lo relacionado con el impacto medioambiental.

Sería ésta una obra importante, tanto para nuestro concejo como para los más cercanos, porque poder vertebrarse a través del mismo con la autovía nos situaría en un lugar aún más apetecible, comercial, logística y turísticamente hablando.

P.- Principales carencias de Parres.

R.- Arriondas precisa -sin más dilación- un cambio estético en profundidad.

Seguimos a la espera de la plaza cubierta “García Dory”, la cual será una realidad en meses próximos, al igual que aguardamos desde hace años la reforma a fondo del puente principal de acceso a la villa sobre el río Sella, con nuevas y más anchas aceras en voladizos laterales, con una iluminación acorde con el lugar que ocupa y de la que carece desde hace muchos años. Tanto el puente “Emilio Llamedo” como su entorno esperan los últimos trámites, solventada la parte burocrática, ya con un proyecto redactado y con la correspondiente consignación presupuestaria; solo confiamos que el nuevo Gobierno de España deje de estar en funciones para poder poner en marcha las obras.

Mejorar y ampliar las zonas de aparcamiento es otro reto en vías de impulso, así como eliminar otros lugares dedicados hasta ahora a ese fin, como sería hacer totalmente peatonal la plaza Venancio Pando, habilitando más espacios verdes en la misma.

Los políticos municipales han prometido a los parragueses que en esta legislatura acometerán la mejora de la arteria principal de la villa, incluyendo -por ejemplo- una nueva iluminación más eficiente y medioambientalmente más sostenible; no dudamos de que así será.

P.- Principales fortalezas o gran potencial.

R.- Las ramas ligadas a la Sanidad y la Educación tienen una importancia muy notable y con un gran potencial -especialmente la Sanidad pública- aglutinan casi el 25% de los empleos del concejo.

Potenciar ambas ramas es fundamental para nuestro futuro, mimando y fortaleciendo los servicios que ya ofrecen.

No olvidemos que al Hospital del Oriente de Asturias -situado en Castañera- acuden personas de catorce municipios de la zona oriental asturiana.

Por otra parte, el patrimonio histórico-artístico de nuestro concejo nos ofrece un interesante conjunto de monumentos que las diferentes etapas de la Historia nos han ido dejando cual sedimentada documentación viva de los que nos precedieron en el tiempo.

Iglesias, capillas, ermitas, casonas, molinos, fuentes (por citar algunos casos concretos), salpican cada rincón del concejo, desde Llames a Cofiño, desde Bada hasta Nevares, desde Toraño hasta Arobes. El cuidado y ayudas para la buena conservación de estos pequeños monumentos -tanto religiosos como civiles- debe de ser siempre uno de los puntos de meditación de un programa que sea revitalizador y dinámico para su conservación de cara al futuro, recabando fondos para su cuidado, en colaboración con sus legítimos propietarios, algo que ya se está haciendo. Son notables nuestros atractivos turísticos, basados en un bien pautado reglamento de pesca y caza, junto con el disfrute del piragüismo, la montaña, el folklore o la gastronomía local. Interés especial se dedica ya a las numerosas fiestas que -como el Descenso Internacional del Sella- es la única fiesta de Asturias declarada de interés turístico internacional, junto con tantas tradiciones populares que se celebran a lo largo y ancho de todo el concejo de Parres durante buena parte del año.

P.- ¿Cuáles son los principales retos que ha de afrontar el concejo para los próximos años?

R.- Nuestro concejo -como todos los demás- evoluciona y se adapta a nuevos retos y a una realidad en continua transformación.

Entre el derrotismo de algunos y el triunfalismo de otros siempre hay un ten con ten.

De modo que los retos del concejo de Parres para el futuro serán cuidar y mejorar todo lo bueno que nos han dejado los que nos precedieron y entregarlo en las mejores condiciones a los que nos sucedan, así como poner en marcha la maquinaria del nuevo Plan General de Ordenación (PGO) para ejecutar todo cuanto en él se contiene, deseando que las normas que en él se contemplan generen en el futuro una vida mejor para Parres y sus vecinos, fijando una población que encuentre aquí un futuro prometedor de vida.

P.- En 2020 se conmemora el centenario del fallecimiento de Benito Pérez Galdós, ¿ha de sumarse Parres a estos actos por su vinculación con el concejo a través de Lorenza Cobián, madre de su hija?

R- Claro, sería bueno organizar algún tipo de conmemoración en la Casa de Cultura, algún concurso escolar, contactar con los familiares…

Como colofón debo añadir que nuestro municipio de Parres -que hace quinientos años alguno denominaba de Parras- continúa su devenir por la historia, mirando al futuro con la confianza y la esperanza puestas en tiempos cada vez mejores, porque la vida es eso, un avance permanente -con algún tropiezo de vez en cuando- pero sin perder la curiosidad, la admiración, la capacidad de sorpresa, la ilusión y el entusiasmo.

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