POR LEOCADIO REDONDO ESPINA, CRONISTA OFICIAL DE NAVA (ASTURIAS).
Comenzó el mes de abril con la Semana Santa, con días en los que lució un sol espléndido, que permitió el lucimiento y brillantez de los tradicionales actos y procesiones, que en Nava estuvieron a cargo de la Cofradía de Jesús Nazareno y de la Virgen de la Soledad, como viene siendo habitual.
Damos inicio a nuestro resumen incidiendo en el ámbito deportivo, pues el viernes 17, a las 20.00 horas, en la Casa de Cultura Marta Portal tuvo lugar la XVI Gala del Deporte 2025, para premiar a los mejores deportistas del año 2025, en la que se reconoció al atleta Sergio Plata Prado como mejor deportista, y a la gimnasta María Valdés Escobar como mejor deportista joven. El galardón al mejor club fue para la Escuela de Fútbol de Nava; el de mejor trayectoria deportiva para Roberto Llamedo Viña, y Naya Cueva Vigil (atletismo); Club Europa de Nava (fútbol); Yago Gutiérrez Bobes (judo) y Rodrigo Santos Morales (judo) recibieron también menciones especiales.
Y pasamos al cultural, porque entre el 21 y el 24 se desarrollaron los actos conmemorativos correspondientes tanto al XXV Aniversario de la Casa de Cultura Marta Portal como al Día Internacional del Libro, y así el martes 21 hubo cine; el miércoles 22 el maestro campeón de Asturias de ajedrez, Iván Fernández Torre, disputó una simultánea contra más de 20 adversarios en el hall de la Casa de Cultura, a partir de las 18.00 horas; el jueves 23, a las 17.00, se procedió a la entrega de los premios del XXIV Concurso de Marcapáginas, siguiendo función de teatro a las 18; el jueves hubo representación teatral familiar y el 24, para cerrar, tuvo lugar «La hora del cuento». (Veinticinco años no son pocos, y tienen, a mi juicio, una importancia especial en lo que ha sido, en este tiempo, la cultura naveta. Por cierto, recuerdo el feliz y tan esperado día 23 de abril de 2001, y el solemne acto de la inauguración, en el que estuve presente, sentado justamente al lado de Gonzalo Rivaya, entonces en el mundo editorial). Y cerramos este apartado anotando que el miércoles 29, a las 19.00, presentó Manuel Galán Álvarez su novela «Hay miradas que nunca se olvidan», y el jueves 30, también a las 19.00, se proyectó la película «La tarta del presidente».
También la gastronomía fue noticia, pues en el 39.º Salón Gourmets 2026, celebrado en el Ifema de Madrid entre el 13 y el l6 de abril, el Mejor Pizzero de España ha sido el argentino Mauro Dávila, propietario del restaurante Pizza Poi de Nava, que también resultó vencedor en la categoría de pizzas sin gluten. (Como es sabido, Poi Pizza está situado en la calle Las Huertas, número 2, de la villa naveta).
En cuanto a decesos, ocurrieron todos en la segunda mitad del mes, y así el viernes 17 falleció en Oviedo Vicente Llamedo Collada, natural y vecino de Vega, que contaba 87 años y estaba casado con Elena Canto García, siendo descendientes suyos Vicente, Toño, Úrsula, Evelyn, Susi, Juan, Laureano y Javier. Luego el lunes 20 finó en su domicilio de Nava María del Pilar Loredo Vega, Pili, que estaba casada con Fermín Nicolás Torga, siendo los padres de Noelia, Nuria y Jesús, y el martes 21 nos dejó en Oviedo María Jesús García Escobio, vecina de Castañera, que estaba casada con Javier Valvidares Vigón, con el que tuvo a Javier. Seguidamente, el 22 finó José Manuel Fernández Gutiérrez, que contaba 78 años. Capitán de la Guardia Civil retirado, viudo de Aurina Piedra Hevia, de Gamonéu, y esposo de Loli Barrado Martínez, fueron José Manuel, Marcos, Natalia, Ana Emilia y Lara sus descendientes. Luego, el 23 falleció en Nava María Amelia Vigil Fernández, que tenía 90 años y era viuda de Alfredo Ordoñez Onís (de Sidra Viuda de Angelón, firma con gran tradición y pujanza actual en el mundo sidrero naveto y asturiano, en la que Amelia desempeño un papel de especial relevancia) con el que tuvo como descendientes a Carmen, Alfredo, Susana, Ángel y Fran. Y el 27 nos dejó en Nava Carlos Nosti Calleja, a los 91 años. Nacido en La Llera (Tresali) y funcionario que fue del ayuntamiento local durante 35 años, estaba casado con Mary Cueto Ordoñez, con la que tuvo dos hijas, Nosti y Loly.
Recuerdo que cuando, de rapaz, costaba tanto levantarse de la cama en los amaneceres de primavera, mi madre solía sacar a colación aquel dicho que rezaba: «Les mañanines de marzo que las duerma mi criado, que las de abril me las quiero yo dormir», y puede que haya un fondo de realidad en todo ello. Para acabar, andaba Joaquín Sabina poniéndose pesado preguntando aquello de «¿Quién me ha robado el mes de abril?», y yo no fui, desde luego. Y tampoco sé si el agua que cayó a lo largo del mes, bastante escasa, alcanzó la medida suficiente para que pueda cumplirse aquello del refrán que dice que «abril llovederu, llena el graneru».
FUENTE:https://www.lne.es/centro/opinion/2026/05/14/25-anos-casa-cultura-marta-130188809.html