POR MANUEL GARCÍA CIENFUEGOS, CRONISTA OFICIAL DE MONTIJO Y LOBÓN (BADAJOZ)
Así aparece en un panel en la villa de Candelario, junto a Béjar (Salamanca). No eran días de confinamiento y el sentir de don Miguel (1864 Bilbao-1936 Salamanca) quedaba en su escrito “Al venir estos días de remanso serrano”. Vayamos al texto: “Lo que a estos lugares (Candelario), de verdaderas comunidades -poblaciones-, les distinguía y distingue aún de las masas humanas, colectividades –agrupaciones- era la vida interfamiliar, social. El lugar era una casa-no una masa- con sus trabajos y sus fiestas. Sobre todo con los bautizos, las bodas y los funerales, fiestas también de vecindad, y las tres raíces cardinales del culto religioso popular: cristianar, casar y enterrar”.
La lucidez unamiana del vasco universal expresaba las diferencias que hay entre una gran ciudad y los pueblos. Hoy, pueblos y ciudades viven una clausura que impiden celebrar las tres raíces a las que se alude: cristianar, casar y enterrar.
Unamuno fue un hombre público, genio y figura de oscuros ojos, paradójico y contradictorio, predicador en desierto, tribuno sin partidarios, invencible y vencido que removió las conciencias: “A veces callarse es una forma de mentir. Venceréis pero no convenceréis, conquistaréis pero no convertiréis, porque os falta razón y derecho en la lucha”. Estas palabras de su último y más conocido discurso dan la medida del coraje y lucidez de Unamuno, al que se le llamó excitator Hispaniae y místico energúmeno. Dijo no a los hunos y a los “hotros”. En la hora de su muerte, Ortega y Gasset predijo una era de atroz silencio de una voz que había tronado sin parar durante un cuarto de siglo.
Calendario
| L | M | X | J | V | S | D |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 |
| 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 |
| 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 |
| 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 |
| 29 | 30 | |||||

