POR JUAN INFANTE MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE VALDEPEÑAS DE JAÉN (JAÉN)
La conservación y divulgación de las recetas tradicionales, en una época en la que gana terreno la comida rápida y ultra procesada, debe de ser apoyada de forma urgente por colectivos gastronómicos y administraciones públicas.
Por distintos motivos, cada vez se cocina menos; razones hay muchas: falta de tiempo, de conocimiento, de una vida repleta de multitareas…
La Cofradía Gastronómica “El Dornillo”, desde su fundación, hace ya veintidós años, realiza actos para reconocer a las personas que trabajan por mantener y transmitir nuestro recetario tradicional. Uno de ellos es el nombramiento de “Defensoras de la Gastronomía Tradicional”, galardón que en ediciones anteriores han recibido cocineras de la talla de: Luisa Martínez, Vi Navarro, Ana María Gutiérrez, o Herminia Fernández, y que este año ha sido otorgado a Yaya Jaque y Maribel Reig.
Yaya Jaque lleva al frente de su negocio de hostelería más de 40 años. Pionera en Jaén en cocina para colectividades y catering, es en Cerro Puerta donde junto a sus hijos desarrolla un modelo de negocio con un éxito mantenido por su innovación, buen producto y excelente servicio. Además de ello, es impagable su labor como voluntaria en el comedor social de San Roque, además de ser cofundadora de la ONG “Jaén Solidario”.
Maribel Reig (mamauniversitaria2.0) es una carolinense que en 2022 decide abrir un blog con vídeos de recetas sencillas para facilitar a estudiantes universitarios la elaboración de platos caseros y sencillos. En sólo tres años ha conseguido crear una comunidad de 56.200 seguidores en Instagram, 48.000 en TikTok y más de 11.000 en Facebook, con vídeos que en muchos casos han superado el millón de reproducciones.
Estas defensoras de la gastronomía tradicional, de esa cocina realizada con mimo y a fuego lento que se ha transmitido de generación en generación y que se elabora principalmente con productos de nuestra tierra y de temporada y tiene como protagonista el aceite de oliva virgen extra, merecen toda clase de respeto y consideración. ¡Muchas gracias, guardianas de las recetas!
