POR ANTONIO VERDÚ FERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE JUMILLA (MURCIA).

Es poco lo que podemos decir de su estancia en su pueblo, pero desde luego siempre tuvo apego a su Jumilla, la que visitaba en cuantas ocasiones se lo permitían sus muchas obligaciones. Por aquella época muchos jumillanos iban a la feria de Albacete, y no a la de Murcia. Recuerdo que, hasta no hace mucho, incluso en carros se iban a pasar algunos días y sobre todo a ver los toros y aprovechar el momento para traer carne de las reses lidiadas en su plaza.
Dionisio Guardiola, nace en Jumilla en la entonces calle del Olmo, número 17, y que hoy lleva su nombre de Dionisio Guardiola, también 17.
Busqué datos en un censo de 1881 que hay en nuestro archivo, y por esos años o estaba estudiando la carrera de Abogado, o ya estaba en Albacete, puesto que me encontré tan sólo a su padre, con el número de vecino 1656, de almas el 5136, y de nombre Dionisio Guardiola Abellán, viudo de 70 años, así como a dos hijas, Laura y Águeda Guardiola Porras, solteras, de 32 y 30 años. Dionisio Guardiola Porras ya no figura en el censo, y como no hay otro anterior al mencionado, pues no he podido saber cuándo nació para buscarlo en el registro, aunque tan vez cuando vino al mundo, no estaba todavía el registro obligatorio, ya que éste empezó en el 1871, y por lo tanto, aunque bajara a buscarlo me subiría sin encontrarlo.
Dionisio Guardiola Abellán, tuvo por hijos: a Laura, Dionisio (el que da nombre a esta calle), José María, Concha y Águeda.
(Ricardo Montes, Cronista Oficial de las Torres de Cotillas, el 19 de octubre de 2020, me aporta los siguientes datos sobre la familia de Dionisio:
– Padres de D. Dionisio Guardiola Porras fueron:
- Dionisio Guardiola Abellán y Dª Águeda Porras, los que tuvieron seis hijos:
– Laura, Dionisio -falta el tercero o la tercera- José María, Concha y Águeda.
Dionisio Guardiola se casa dos veces, una con Constanza Guspy Obry, de cuyo matrimonio no tienen descendencia. Y el segundo con Dª Natividad Mañas, de cuyo matrimonio nacen Dionisio y José María.
Una de las principales calles de Albacete lleva el mismo nombre que nuestra calle jumillana de: Dionisio Guardiola.
Ejerce como letrado en la ciudad manchega, así como es fundador de la Sociedad de Aguas Potables de Albacete.
Dionisio Guardiola Porras hizo varios trabajos para su pueblo, quizá el más importante fue cuando el 5 de septiembre de 1900 el Alcalde consulta al letrado D. Dionisio Guardiola Porras, vecino de Albacete e hijo de este pueblo, sobre la concesión para abastecer de aguas potables a esta población, informe, dice, del que no ha querido percibir honorarios por su trabajo.
Tengo algunas cosas que recuerdan la valía de este hombre, todas ellas sacadas de las actas de la sociedad que él fundó en Albacete, entre las que podemos leer:
En la jubilosa mañana, cual señalada fecha, del día 15 de abril de 1905, con asistencia del rey Alfonso XIII y de una entusiasta multitud, surtió de la fuente del Altozano la primera agua traída del manantial de los Ojos de San Jorge. Acompañaban al rey, en el momento de la inauguración, el presidente del Consejo de Ministros, Raimundo Fernández Villaverde, y el alcalde de la ciudad, de tan grato recuerdo, Gabriel Lodares Lossa. Precisamente en la plaza consagrada a su memoria, se levantó una fuente monumental que la Sociedad de Aguas Potables dedicó al recuerdo de su consejero, Dionisio Guardiola.
Los acuerdos relativos a su construcción, hasta ahora inéditos, pueden documentarse, bien que, con cierta amplitud, a través de las actas del Consejo de Administración, cuyos libros se custodian en el Archivo Municipal de Albacete. Efectivamente, en la sesión del Consejo, celebrada el día 9 de junio de 1913, acuerdo 20 del orden del día, se lee textualmente lo que sigue: «Dio cuenta el Sr. Presidente del fallecimiento del por tantos títulos ilustre Consejero y Vice-presidente D. Dionisio Guardiola. Con este motivo hizo la historia detallada de la gestión de tan digno compañero desde la constitución de la Sociedad hasta la celebración del último Consejo que él presidió. Recordó su fe y entusiasmo por la obra y el desinterés siempre manifestado por él y que llegó en ocasiones hasta hacer anticipos cuantiosos a la Sociedad en momentos angustiosos de la vida económica de ésta y aún a dejar firmado y con la cantidad en blanco en manos de uno de los Consejeros un talón de su cuenta corriente en el Banco de España. Unánimes asintieron todos los Consejeros a las manifestaciones de dolor del Presidente por tan sensible pérdida y reconociendo que el nombre ilustre de D. Dionisio Guardiola ha de ocupar siempre en la historia de la Sociedad un preferente puesto, se apresuraron a acordar la erección de un monumento a su memoria, que será una fuente monumental que lleve su nombre y que se instalará en un punto céntrico de Albacete, que el Ayuntamiento de acuerdo con la Sociedad designará cuando llegue la ocasión».
El Sr. Alcalde dice que el Ayuntamiento tiene el propósito de que dicha fuente se instale en la Plaza que se ha de construir a la entrada del Parque de Canalejas y el Consejo acuerda autorizar al Sr. Director, para que de acuerdo con el designado por el Ayuntamiento gestione y resuelva lo concerniente a la misma».
Varios vecinos de la calle Tesifonte Gallego se ofrecieron, para contribuir con donativos al pago de la fuente monumental acordada, se acuerda aceptarlos».
Mas como la Sociedad quedara disuelta antes del final de año, las actas no permiten averiguar la fecha de su inauguración. La fuente la llamaban de las ranas por los cinco batracios por los que sale el agua.
En 1950 fue desmontada la fuente y guardada en el antiguo matadero.
Treinta años después, el pleno del Ayuntamiento reunido el 30 de junio de 1980, bajo la presidencia del alcalde, Salvador Jiménez Ibañez, resuelve acometer el proyecto de restauración de la fuente de las Ranas, a emplazar en el Parque Lineal, y cuyo presupuesto detalle de la fuente de las Ranas asciende a la cantidad de cinco millones de pesetas.
Finalmente, el 12 de septiembre de 1980, “… en un ambiente de fiesta, con cohetes y música, y con numerosísimo público… fue inaugurada por autoridades y personalidades visitantes de la ciudad la fuente de las Ranas, que el Ayuntamiento devuelve a Albacete…” pero ahora con remate de haz metálico, recuerdo de la artística farola que antaño la coronaba.
Hace poco vi esa fuente, pero es curioso que tenga el mismo nombre que la nuestra que hay en la Plaza de la Constitución, popularmente llamada también como sabemos, de las ranas.
No sé si esto servirá para saber un poco del hombre que le da nombre a vuestra calle. Me hubiese gustado encontrar más datos de su infancia en nuestro pueblo, pero la lejanía del tiempo a veces nos juega estas malas pasadas.
Datos que me aporta el Dr. D. José Mª Sánchez, médico de Albacete en la visita que hice a su casa, para incluir sobre este jumillano:
Se inscribió en el Colegio de Abogados de Albacete, con el nº 35, en el año 1871.
En 1874, participó en las gestiones que, por el Ayuntamiento y otras personas de Albacete, realizaron para conmemorar de inmediato las obras de fortificación y defensa de dicha ciudad, según el estudio y proyectos formulados por el Ingeniero Militar, D. Federico Ruiz Zorrilla, cuando la guerra de los carlistas. Al terminar esta guerra, también terminó la fortificación…
Decano del Ilustre Colegio de Abogados de Albacete, desde 1894 a 1898, así como Magistrado suplente de la Audiencia, desde 1897 a 1903, en Tribunales del Jurado, sobre todo.
Consejero del Banco de España.
Varios años Presidente del Casino Primitivo.
Afiliado siempre al partido republicano, de cuyos elementos progresistas fue Jefe en Albacete. Partido que era la tercera fuerza política provincial, algo debilitada por falta de unidad al divergir los federalistas de los Lerruxistas.
Diputado provincial por el Distrito Electoral de la Roda, en las elecciones de 1882, hasta 1884, formando parte, esos años, de la minoría, siendo el grupo mayoritario el fusionista liberal.
Si no alcanzó puestos más elevados, seguramente fue por su gran modestia y por hallarse entregado a su bufete de abogado, quizá el más importante de Albacete.
Sus triunfos en su profesión fueron muchos y ruidosos, tal como el alcanzó el 1 de junio de 1897, con la defensa que hizo del acusado de homicidio, Jesús Risueño, para el que obtuvo un veredicto de inculpabilidad.
Se distinguió, particularmente, por su entrega a los fines de la Sociedad de Aguas Potables de Albacete, como se expone al comienzo de este estudio. (Cuando fallaba la situación económica de dicha Sociedad, echaba una mano de su bolsillo; en alguna ocasión (consta en el acta), dio un cheque en blanco al secretario, para que éste pusiera en su momento la cantidad que hiciese falta, y cobrase de su cuenta en el Banco de España…)
Primero fue Vocal del Consejo de Administración, desde que se fundó aquella Sociedad, y a partir del 21 de febrero de 1904, Vicepresidente, tras el cese de Enrique Alcaraz, que pasó a ser Director Técnico (era Ingeniero Agrónomo). Así continuó hasta que a partir del 20 de octubre de 1912, deja de asistir a las sesiones de dicho Consejo. Vuelve a la del 18 de mayo de 1913, que preside, y fallece el 24 de mayo de dicho año. Esta larga ausencia del Consejo, hace pensar que estuvo enfermo.
Parece ser viajaba con frecuencia a Jumilla, según las notas que aparecen en la prensa de aquella época. ¿Viajes familiares? ¿Profesionales? ¿De negocios? ¿O porque añoraba su tierra?
Fue una persona honrada. Un caballero de nobles sentimientos, por lo que era muy querido por cuantos le trataban.
En sesión extraordinaria del pleno del Ayuntamiento de 27 de abril de 1932, se puso su nombre a la hasta entonces, calle de Carlos IV.
Da la impresión que tuviera una gran capacidad de trabajo.
En los censos del Ayuntamiento, que he podido encontrar, durante los años 1910 hasta 1913, vivió en la calle de Salamanca, nº 16.
En el Periódico Independiente “DEFENSOR DE ALBACETE”, diario de la tarde, con las oficinas en la calle Mayor, 47. Año XVI.- Número 3.496.
Director-Propietario Eliseo Ruiz Rosell. Lunes 26 de mayo de 1913.
Con el título de “MUERTE SENTIDA” viene un artículo que dice así:
Don Dionisio Guardiola Porras
Dolorosamente ha sorprendido a todos el inesperado fallecimiento, ocurrido anteanoche casi repentinamente del notable jurisconsulto don Dionisio Guardiola Porras, respetable y querido amigo nuestro.
Afiliado siempre al partido republicano, de cuyos elementos progresistas fue jefe en Albacete, perteneció a la Diputación provincial, y si no alcanzó puestos más elevados, seguramente fue por su gran modestia y por hallarse con preferencia consagrado a su bufete de abogado, quizá el más importante de este territorio en el que alcanzó merecida autoridad y ruidosos triunfos.
Era consejero del Banco de España y fue Decano del Ilustre Colegio de Abogados de Albacete, en los años 1894 a 1903, y magistrado suplente de la Audiencia.
También fue varios años presidente del Casino Primitivo.
Puede decirse, que el señor Guardiola Porras, por su caballerosidad, sus excelentes prendas de carácter y sus nobilísimos sentimientos, era querido de cuantos le trataban. Seguramente al morir no deja ni un solo enemigo.
Nosotros, que admirábamos al ilustre maestro del foro, y que nos honramos siempre con su cariñosa amistad, no acertamos a consagrar hoy a su memoria, el merecido tributo.
Saben perfectamente la afligida viuda, hijo, hermanos, sobrinos y demás familia del finado, que nos asociamos de todo corazón a su inmensa pena, y que les deseamos cristiana resignación para soportar el rudo golpe que han sufrido.
El entierro del cadáver del señor Guardiola Porras, efectuado en la tarde de ayer, constituyó una imponente manifestación de duelo, a la que contribuyeron todas las clases sociales de Albacete, prueba inequívoca de las generales simpatías de que gozaba el ilustre jurisconsulto.
El lujoso féretro fue conducido a mano por parientes y amigos del finado. Llevaron las cintas el Presidente de la Sala de lo civil de esta Audiencia, don César Augusto Conti; el abogado don Wenceslao Montoya; el relator don Maximiliano Martínez; el escribano de Cámara, don Alfredo Moreno; el procurador don Trinidad Cantos; y el cajero de la sucursal del Banco de España, don Jaime Bertrán. En la presidencia del duelo vimos al Ilmo. Señor Presidente de esta Audiencia territorial, don Francisco Javier Lapoya; al Párroco Arcipreste, don Pedro Alcántara Hernández Espinosa; al exdiputado a Cortes, don Jacobo Serra; al Decano del Colegio Notarial, don Juan Ciller; a los letrados don Manuel Alcázar, don Juan García Más, don Silvio Vicente Guardiola (sobrino carnal), don José Jiménez Arribas y don Francisco Jiménez de Córdoba; al procurador don Juan Parras Molina, a don Pedro Martínez Gutiérrez y a don Jesús María Guardiola.
Sobre el féretro y en el coche fúnebre se admiraban preciosas coronas con las siguientes dedicatorias:
“Tu esposa e hijo te llorarán eternamente”
“Sus hermanos y sobrinos Silvio y Pilar”
“No te olvidarán tus sobrinos Pepe y Manolita”
“El Colegio de Abogados a su querido compañero y maestro”
“A mi inolvidable maestro, José Jiménez Arribas”
“El Casino Primitivo a don Dionisio Guardiola”
“A don Dionisio Guardiola de sus amigos Gómez-Rengel”
“Al sabio maestro, sus pasantes”
“El Colegio de Procuradores, a don Dionisio Guardiola”
“Recuerdo de su querido amigo, José Alfaro Juárez”
“El partido republicano de Albacete, a su ilustre jefe don Dionisio Guardiola”
“Francisco Jiménez de Córdoba a su entrañable amigo”
Otra noticia que recoge el mismo diario dice:
En automóvil llegaron ayer de Jumilla, nuestro distinguido amigo, el abogado y propietario don Silvio Vicente Guardiola y su familia. (se entiende que fueron al entierro de su tío Dionisio Guardiola Porras)
FUENTE: A.V.F.