POR VICENTE VÁZQUEZ HERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE SAX (ALICANTE)
Durante la larga y cruenta Guerra de Marruecos o Guerra del Rif (1911-1927), uno de los momentos cruciales fue el desembarco de Alhucemas, del que este año se cumple el centenario, el 8 de septiembre de 1925.
Ese mismo año, el Ministerio de la Guerra había encargado al comerciante sajeño Miguel Pérez Alpañés diez mil litros de vino, como podemos comprobar en el albarán expedido por el Jefe de Transportes Militares, con fecha 9 de mayo de 1925, donde se manifiesta que 32 medias pipas, con un peso de 11.789 kg., debían ser enviados al “Sr. Coronel del Regimiento de Infantería del Serrallo, en Ceuta”. El transporte en ferrocarril era desde la estación de Sax a la de Algeciras, desde donde se embarcaría hacia Ceuta. Desde Algeciras, el 21 de mayo de 1925, llega el acuse de recibo: “Los bultos comprendidos en la presenta declaración se ha recibido conforme en su número y peso”.
En 1925, Miguel Pérez vivía en la plaza de la Constitución, nº 3, junto con su esposa, Piedad Cortés Ortiz, y sus hijos María, Miguel y Piedad. La familia de Miguel Pérez Alpañés vivía en esta casa desde los últimos años del siglo XIX. Era éste un reconocido comerciante en vinos, harina y curtidos, además de banquero y corresponsal del Banco Español de Crédito.
Era hijo de Miguel Pérez Monteagudo, natural del Alcalá del Júcar (Albacete), donde nació en 1851. Llegó a Sax a finales del siglo XIX como dependiente de comercio. Pasado un tiempo compró la actual casa de los Garibaldinos, remodeló los bajos y la primera planta, e instaló la tienda formando esquina con la calle Virtudes, con una decoración y mobiliario que todavía se conserva. Tuvo seis hijos: Isabel, Carmen, Josefa, Miguel, María y Diego. En su tienda se vendía de todo: ferretería, droguería, ultramarinos, tejidos, mercería, alfombras, hules, calzado, albarcas, gorras, sombreros, boinas, con la ayuda de los dependientes.
A su muerte, la tienda pasó a regentarla su viuda, María Alpañés, hasta que su hijo Miguel casó con Piedad Cortés Ortiz (hija de don José Cortés, médico ilustre) y se hizo cargo de la tienda.
FUENTE: https://saxdigital.com/vino-sajeno-para-la-guerra-de-marruecos-en-1925/
