POR MARÍA VICTORIA HERNÁNDEZ PÉREZ, CRONISTA OFICIAL DE LOS LLANOS DE ARIDANE (LA PALMA).

Diez años después, comienza la Semana Chica de las fiestas lustrales. Este domingo, 29 de junio, La Palma baja el trono de su Patrona insular en la popular romería de la Bajada del Trono, con miles de romeros que acompañarán a la treintena de piezas de plata que custodiarán los devotos hasta la iglesia Matriz de El Salvador, en el casco histórico de Santa Cruz de La Palma.
Este citado altar-trono, de madera policromada revestida enteramente con planchas de plata repujada, se comenzó a realizar gracias a las primeras donaciones de plata, en 1672. Hasta 1967 se estuvo completando el conjunto plateado, que asimismo incluye las Andas de Baldaquino, que es el ejemplo más antiguo del archipiélago, el sagrario, datado en 1713, y frontal, donado por Juan Vicente de Torres en 1714.
Este presbítero, indica la cronista María Victoria Hernández en su libro Las Fiestas y Tradiciones de La Palma, puso la condición de que éste se usara solo cuando la Virgen saliera de su Santuario a cualquier iglesia y en la Bajada Lustral, y que sirviera exclusivamente para colocar a la Virgen.
Además, según indica el Museo Sacro de la Virgen, acompañan a este aparato festivo seis faroles ochavados, realizados en plata por orfebres palmeros entre 1765 y 1768, teniendo como objetivo acompañar y alumbrar a la Virgen en sus salidas del Santuario.
Fue el exobispo de Canarias en 1676, Bartolomé García Ximénez, quien emite el mandato y disposición de que la imagen mariana sea trasladada al templo de El Salvador y “puesta en trono decente”, en clara alusión al trono de plata que una vez colocado tiene forma piramidal escalonada, estilo propio de La Palma con marcada influencia lusitana, según recoge la cronista oficial de Los Llanos de Aridane.
Sin embargo, antes de que el “trono de María”, como relata el pie de romance, baje al Salvador, tienen que celebrarse una serie de rituales protocolarios. A las 06:00 del domingo, una diana floreada anuncia con sonores compases de las cornetas y tambores, el comienzo de la Semana Chica.
Por la mañana, la Parroquia Matriz de El Salvador acoge la eucaristía y la bendición de la Bandera de la Virgen, trasladada desde las Casas Consistoriales hasta el Castillo de la Virgen. Ya en el Santuario es celebrada la Eucaristía de Romeros, y una vez finalizada, comienza la tradicional romería de la Bajada del Trono.
Los romeros, ataviados con la indumentaria tradicional de La Palma en sus ricas variantes, avanzan por la carretera general adentrándose en el camino real de la Dehesa, pasando por El Planto, hasta llegar a la ermita Nuestra Señora de La Encarnación, desde donde alcanzan el barranco de Nuestra Señora de Las Nieves y la Plaza de la Alameda. La última etapa del traslado transcurre a través de la arteria principal del casco urbano hasta llegar finalmente a la Plaza de España, donde los romeros entregan las piezas del altar-trono.
La Acogida del Trono tiene lugar sobre las 22:00 horas en la Parroquia Matriz del Salvador, lugar donde se ensamblan las diferentes piezas, en una jornada que culmina con una noche de orquestas en el Recinto Popular de las fiestas.