POR LEOCADIO REDONDO ESPINA CRONISTA OFICIAL DE NAVA (ASTURIAS)
Volverán las golondrinas a ocupar los ñeros de la cuadra de Pepe el de La Trema, y volverá a cantar el cuquiellu en la pica de los robles, como lo escuchábamos cuando, subiendo por El Sollosu, íbamos a trabajar en los cimientos de la casa, en El Rebollalín, y volverán a brotar flores blancas en les cerezales, y rosadas y grandes en los magnolios, y “se ha oído la voz de la tórtola”, y “mostrado las flores en la tierra”, como escribieron los poetas, y habrá gentes (cada vez menos) que, como siempre (y después de limpiar los praos y de plantar el cebollín) se ocuparán en sembrar les patates, con la ilusión puesta en una buena cosecha.
Y habrá alguna mañana triste y gris, pero también las habrá con sol restallante, y los días serán más grandes, y se desperezará toda la naturaleza, despertando a la vida, y la sabia nueva y vigorosa inundará y activará el sistema circulatorio de los árboles, y volverá el glayu a esconder su ñeru, y a tomar el sol la llargatesa, y a aguarar la raitanina, acurrucaína en su ñerín, y le volverá a traer el raitanín algún saltapraos…Y de la flor de les ciruelares se desprenderán pétalos blancos, que caerán en el prau como si fueran pequeños copos de nieve…
Sé muy bien, querido hermano, que fuiste muy feliz sintiendo todo esto y disfrutando con ello, porque formaba parte inseparable de tu naturaleza, y justo por eso decidí abordar de esta manera tu recuerdo.
FUENTE: Publicada en La Nueva España Lunes 16.03.2026, página 11.
