GOVERT WESTERVELD-POR ANGEL RÍOS MARTINEZ, CRONISTA OFICIAL DE BLANCA (MURCIA).
La estructura fortificada de Aldarache —situada en una plataforma elevada con control visual del valle y de las rutas hacia el Puerto de la Losilla— constituye un caso excepcional dentro de la arquitectura fiscal y militar de Tudmir. Su tipología, compartimentada y sin paralelos directos en el sureste peninsular, presenta claras semejanzas con los graneros fortificados del Alto Atlas (La comparación con el granero del Valle de Aït Bougmez es especialmente reveladora) descritos para época almorávide, lo que permite situar su construcción entre 1091 y 1099, en el primer decenio de consolidación del poder almorávide en la región.
Este tipo de edificios cumplía funciones estrictamente fiscales y logísticas: almacenaban la recaudación en especie procedente del jarāŷ, del diezmo y de los peajes aduaneros, y servían como centros seguros desde los que abastecer guarniciones y funcionarios. La ubicación en altura y la compartimentación interna limitaban el acceso, garantizaban la seguridad del grano y facilitaban su redistribución selectiva.
Una tradición de graneros estatales:
Almanzor y la Kūra de Tudmir
La existencia de un granero estatal en Aldarache no es una excepción aislada, sino la continuación de una larga tradición administrativa documentada ya en época amirí. Los estudios de Francisco Franco-Sánchez demuestran que los graneros estatales de Tudmir estaban estratégicamente situados en puntos interiores y protegidos, normalmente cercanos a grandes rutas como la Vía Augusta, lo que permitía a los ejércitos y administradores acceder a suministros sin desviarse de su itinerario.
El ejemplo más conocido es el granero de Villena (Fillāna), mencionado en una carta conservada por Ibn Bassām. En ella, Ibn Suhayd relata cómo su padre —gobernador de Tudmir y Valencia bajo Almanzor— recibió como parte de sus privilegios cereal estatal procedente de Villena, del cual dependía la manutención de sus esclavos, ganado y casa oficial. La referencia a “dos mil almud de trigo y cebada” extraídos de los graneros de Fillāna revela:
-.la magnitud del sistema fiscal amirí,
-.la centralidad de los graneros provinciales,
-.y la continuidad de este modelo bajo almorávides y almohades.
En consecuencia, el granero de Aldarache encaja perfectamente en este patrón institucional heredado.
