POR MANUEL LÓPEZ FERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO (JAÉN)
En la reunión anual de la Cruz Roja del año 1920, se informa del estado de cuentas, con un saldo a favor de 390 pesetas, pero el Presidente ha puesto de su bolsillo, los siguientes gastos: pagos de carnes en Madrid, cerradura del botiquín , gratificación al sacristán , imprenta… teniendo en cuenta la necesidad de uniformar las dos Secciones de Ambulancia, cuyo gasto aproximado puede ser de unas mil quinientas pesetas, se acuerda iniciar una suscripción voluntaria, de cuya recaudación se encargan los socios D. Ignacio Soria Luna, D. Aurelio Medina, D. Tomás Bueno Labrador, D. César Bueno, D. Rogelio Bueno y D. Ambrosio Bueno .
Presenta la dimisión el Cabo Ildefonso del Castillo, la que se le acepta y se le da un voto de gracia por su gestión. Se nombra como Cabo a Pedro Fernández López y camillero a Francisco Collado Grueso. Para estudiar el reglamento cuando por ausencia u otro motivo no puedan estar el Cabo y Sargento de las respectivas secciones de Ambulancia, se designa a D. Juan Antonio Nula, para que estudie el Reglamento de las Secciones.
A propuesta del Presidente y por unanimidad se nombran Presidentes Honorarios de la Comisión Local de la Cruz Roja Española a los señores Párroco. D. Pedro Sáenz de Santamaría y al coadjutor D. Juan Antonio Nula, pudiendo asistir a las reuniones y tener voz y voto.
Se da cuenta de la carta presentada por el Sargento Joaquín Muñoz García , a quien se le comunicará de oficio . Que no debe existir rivalidad ninguna entre los socios, sino que ha de prevalecer siempre la más perfecta armonía, que agradecer los servicios que cada socio tienes prestado, pero que ha visto con disgusto el resentimiento en su autor infundado entre el Sargento y el socio Ildefonso.
En la siguiente asamblea, se debate la necesidad de hacer una camilla para el traslado de los cadáveres, para no utilizar la de los heridos para este menester. Se deja una de las camillas ya utilizadas, se deja especifica, el traslado de los cadáveres.
Se trata de la autoridad del Sargento y la represión a un camillero por desobediencia, y si reincide se le expulse.
La asamblea siguiente se celebra en casa del Secretario. En el libro de cuentas, hay un saldo de 389,96. Ven la necesidad de contratar la ocupación de una casa, para el funcionamiento de Cruz Roja, pagando doscientas pesetas anuales. Que se distribuyan las habitaciones, una para secretaria, otra para guardar las camillas. Botiquines, banderas y material sanitario de transporte, otra para reuniones de la ambulancia y socios, y dos habitaciones pequeñas para vivienda del ordenanza, que se le da gratis y una luz fija, a cambio de la limpieza de la casa, muebles y otros efectos, y hacer los servicios propios de ordenanza
Se acuerda por unanimidad la adquisición de los muebles necesarios. La siguiente Asamblea, la realizan en el domicilio de la calle El Rey.
Se acuerda aprobar una disposición adicional al Reglamento de las Ambulancias y los servicios que se deben realizar por riguroso turno semanal, las dos secciones.
Se celebra un concurso entre los sastres de la localidad para la confección de los uniformes de la Cruz Roja, a) los uniformes se componen de guerrera y pantalón, clase de paño, color y formas todo igual a los que existen en la comisión. Se pondrá uno a disposición de los tres comerciantes para su examen, se fijan los precios y fecha de entrega. En total son veinte los trajes que deben confeccionar. Asesora a la Directiva el sastre que forma parte de la directiva, Eduardo del Castillo Muñoz, persona imparcial ,inteligente en paños y dada su caballerosidad, se le asigna la confección a Federico Sánchez Navarrete , que es el que mejores condiciones ha ofertado.
Debaten en varias reuniones e indican que los sastres que los confeccionen sean socios de Cruz Roja, que hagan un depósito de cien pesetas, que garanticen el cumplimiento de los acuerdos; deben entregarse a primeros del mes de diciembre,
Una nueva asamblea, presidida por D. Trinidad Carrascosa, estima la conveniencia de celebrar una novillada el Domingo de Resurrección, con el fin de allegar fondos para atender a las múltiples exigencias, como liquidar el anticipo reintegrable, obligación de hacer efectivo en este año.
Acordaron por unanimidad celebrar una novillada con tres novillos y amplias facultades a D. Trinidad y Tesorero D, Emilio Bueno, auxiliados por el Jefe de la ambulancia D. Francisco López,
FUENTE; M.,L.F
