POR MANUEL LÓPEZ FERNÀNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO (JAÉN)

Una exposición pictórica colectiva en mi localidad, logró reunir, más de 70 obras de autores locales. Con este motivo quiero ir dando luz a la obra de los numerosos pintores de renombre en en Villanueva, otros “aficionados” con una gran calidad. Algunos ya fallecidos y otros con una actividad interesante de recoger y plasmar en estas páginas, una de sus obras; incluiré fotógrafos y artistas variados.
Este es Alfonso Carrillo Álamo:
“Desde pequeño, sentí una especial inclinación hacia el dibujo que con el paso de los años se convertiría en una gran afición por la pintura que me ha acompañado a lo largo de toda mi vida.
La primera persona que influyó en mi pasión por el dibujo, fue mi primer maestro Manuel Sánchez Peña, que utilizaba la pizarra para enseñarnos a leer por el método foto silábica, llenándola de dibujos asociados a la grafía de las palabras correspondientes. Era tal la maestría y habilidad que tenía para hacer aquellos dibujos que despertó en mí la necesidad de copiar en mi cuaderno, sobre todo los dibujos, lo más parecidos a los que D. Manuel dibujaba en la pizarra.
En casa, en esas tardes grises y lluviosas que nos impedían salir a jugar a la calle, mi mayor afición era llenar cuadernos con dibujos que más tarde coloreaba con los lápices de colores Alpino que todos los años me traían «Los Reyes». A veces intentaba hacer retratos a lápiz de los miembros de mi familia, al principio con escaso éxito, pero que poco a poco, a base de fijarme en los rasgos y corregir errores, fui consiguiendo que cada vez se parecieran más.
Siendo ya un adolescente me pasaba por el estudio de pintura que José Luís Nula tenía en el taller de picapedreros de su suegro en la carretera de Valencia. José Luís además de un artista polifacético (pintor, escultor rotulador…) era una persona bastante afable y empática por lo que todo el mundo lo tenía en gran estima en el pueblo. Mientras lo veía pintar, me daba cuenta de la gran facilidad y maestría que tenía no solamente con el dibujo, también para encajar los temas en el lienzo y sobre todo el dominio que tenía para hacer mezclas en la paleta utilizando un número reducido de colores con los que era capaz de conseguir una gran cantidad de tonos y matices para ir realizando sus obras.
Mientras lo veía pintar, ponía gran interés en observar cómo lo hacía, lo que me servía en parte para aprender.
Poco a poco, me fue dando consejos para preparar tablas para pintar al óleo y empecé a pintar mis primeros cuadros. Al principio copias de grandes clásicos de la pintura y poco a poco creando mis propias obras que solían ser bodegones, retratos o paisajes, algunos sacados de fotos de rincones del pueblo. En cierta ocasión, siendo ya un adolescente, Nula me dijo que estaba preparando una exposición de pintores noveles de Villanueva que iba a montar en una sala del Ayuntamiento. Me insistió tanto para que presentara alguna obra que al final me animé y preparé un par de cuadros que expuse junto a otros aficionados del pueblo. Aunque tuvieran la factura de un aficionado, como la mayoría de las obras que allí se expusieron, para mí fue un gran orgullo, ver expuestos por primera vez aquellos cuadros en una sala abierta al público.
Poco a poco, a base de pintar mucho, de ensayo y error, y de la lectura de algunos libros de Parramón, que era de lo poco que podías encontrar en aquella época para aprender de forma autodidacta técnicas de pintura, uso de materiales, mezcla de colores…fui mejorando y creando obras con más calidad y sobre todo, con un estilo propio.
Con el paso de los años y ya establecido en El Puerto de Santa María donde empecé a ejercer mi profesión de maestro. Un médico, aficionado a la pintura, que conocía, algunas de mis obras, me animó a preparar una exposición individual.
Después de esta primera exposición y como quiera que tuvo cierto éxito, me animé a seguir pintando al mismo tiempo que empecé a aprender a pintar con acuarelas. A partir de aquí, le dediqué mucho más tiempo a la pintura lo que propició mi participación en certámenes y exposiciones colectivas y sobre todo en la preparación prácticamente anual de una exposición individual que realizaba en galerías de Ayuntamientos, de entidades bancarias, bodegueras , hoteles, restaurantes…
En mi curriculum cuento con más de una veintena de exposiciones colectivas y más de treinta exposiciones individuales, realizadas fundamentalmente en ciudades del entorno de la Bahía de Cádiz, como: El Puerto, Cádiz, Puerto Real, Jerez, Sanlùcar, Bornos…)
De todas ellas, de la que me siento más orgulloso es de la que hice en Villanueva del Arzobispo con motivo de la inauguración de una espléndida Sala de Exposiciones en los bajos del Nuevo Cine Regio, a la que se le puso el nombre de mi admirado José Luís Nula.
El Ayuntamiento, me encargó para el año siguiente la elaboración del cartel de fiestas del año 2014.
Otra de las satisfacciones que me ha dado mi afición a la pintura ha sido la de colaborar con la portada de libros escritos por amigos como Manuel López, José A. Yeste o Ignacio Santos entre otros.
Hoy día, ya jubilado, continúo pintando, quizá con menos intensidad, pero sin dejar de hacerlo casi todos los días.
( A Alfonso debo indicarle, tal vez no lo sepa, que ambos nacimos en la Calle Labradores, lógicamente yo unos años antes. Nuestra primera escuela fue en la calle Vera-Cruz, en tiempos y maestro distintos, con D. Justo Herguedas y él con D. Manuel. Una noche de su adolescencia, soñó con los mares de olivos y de trigo en los campos entre Úbeda y Villanueva. Es en esta época cuando se despierta su amor por la pintura y “conquista”su primer cuadro.
En la exposición de artistas noveles de la localidad, que impulsó José Luis Nula, participaron otros jóvenes que como él han sembrado la localidad y el mundo de sus cuadros Pepe Reyes, Juan Ramón Sotomayor, Ángel Luis Segarra…Su etapa en la SAFA de Úbeda, su amistad con Juan Carrillo; los estudios de Magisterio y el largo número de jóvenes maestros villanovenses, que desembarcaron en la provincia de Cádiz: Jerez, Puerto Real, Algeciras, Sanlúcar.., y El Puerto de Santa María, donde formó junto a su mujer una familia, donde Alfonso ejerció su carrera docente hasta su jubilación.
Sus pintores clásicos favoritos son, entre otros muchos: El Greco, Velázquez, Goya, Rebrandt; después los impresionistas destacando a Paúl Cézanne, Van Gogh y Sorolla; en las nuevas tendencias Antonio López, Botero. Eduard Hoopeer, Lucian Freud y el acuarelista Álvaro Castagnet.
Se mostró interesado en Temas Árabes, especialmente los zocos, mostrando su vitalidad “Mirando al Sur”, tal vez influenciado por la leyenda que escuchamos de Ali-Menon, la Reina Mora, y la Virgen de la Fuensanta.
Practica con maestría el retrato, destacando el torero Paco Ojeda o el poeta Rafael Alberti.
Participó con su obra”Cocina vieja” en la mayor Exposición Colectiva de pintores villanovenses, con un total de 71 autores..
Obras de autores ya fallecidos como Moisés Bueno, Tomás Sánchez, José Luis Nula a otros que siguen aportando su obra a distintas galerías y exposiciones, o aquellos que tienen su ilusión puesta en la pintura
Siempre has dejado tus muestras de solidaridad y persona altruista. Un óleo sobre una de nuestras calles históricas, Santa Teresa, pintaste como portada de mi primer libro:”Villanueva del Arzobispo: sus calles y sus gentes” en el año 2000, han seguido otras portada más para los libros de José Antonio Yeste : “Villanueva del Arzobispo: Puerta abierta a lo desconocido”y “Villanueva del Arzobispo, ciudad tabernaria” y preparas la portada para otro libro de José Antonio; regalaste a tu localidad ocho acuarelas , de distintos y reconocidos monumentos. Los beneficios fueron para la revista cultural “La Moraleja”,
Hiciste la donación, al Ayuntamiento, de tres de tus cuadros, uno de tema taurino colgado en el Museo Taurino de la localidad, los otros dos, con paisajes locales más destacados, entregándoselos al Alcalde.
Estás escribiendo la historia de la localidad, de sus personajes más destacados en cualquier profesión afición, costumbres, vida en aquel periodo… con una perfecta descripción, y una gran memoria que nos trasladas a una época inolvidable. Completas cada página descriptiva, con una viñeta, de acertados dibujos y un texto lleno de ironía, que despierta una sonrisa. Podría editarlo y ser “Recuerdos de una vida”. Gracias por tu obra, tu generosidad y llevar siempre en tu corazón, mente y pinceles el nombre de Villanueva.
Me ofreces tres de tus cuadros para ilustrar este texto, uno del Puerto, otro la Plaza Mayor de Villanueva, en los años 60, periodo de infancia, juventud y recuerdos, y el tercero un retrato de Rafael Alberti. Conozco tu admiración por él por lo que dejo que tus pinceles se conviertan en la voz del poeta.
FUENTE; M.L.F-