POR MARI CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER (ALICANTE) .
Con los días de calor que estamos pasando hemos querido traer a la luz estas refrescantes imágenes de la piscina de San Fernando captadas por la cámara de del fotógrafo José Esteve el 10 de julio 1973, cuando todavía no había pasado ni un mes de su apertura.
Estas singulares imágenes nos traerán a la memoria y al recuerdo estas piscinas que fueron todo un hito y una novedad para los habitantes del Petrer de los años 70. Imágenes en las que nos gusta recrearnos porque nos transportan a los años setenta, una década de transición marcada por cambios sociales, políticos y culturales significativos.
Pero, volvamos la vista atrás por un momento y trasladémonos a los años setenta del pasado siglo y concretamente a los meses de verano. En Petrer, las balsas de riego se aprovechaban para darse una capuzón y la más próxima al pueblo era una que había en las huertas de detrás de la iglesia, en la rambla, que era donde terminaba el pueblo y en ella se bañaban los jóvenes a mediados de los años 50. Balsas o piscinas había en muy pocos campos y eran los dueños de los mismos y los vecinos los que podían disfrutar de darse un chapuzón y poder refrescarse en la estación estival. También al final de la Avda. Catedrático José María Bernabé, arriba de la fábrica de cajas del Chusco, en una casa de color blanco, había una balsa y previo pago de un duro, cinco pesetas, te podías bañar. A esta balsa privada acudían muchos jóvenes de Petrer que pagaban un duro por bañarse. Le llamaban “la bassa el duro” y a ella acudían muchas pandillas de jóvenes a mediados de los años sesenta hasta que se abrieron las piscinas de San Fernando. Con la inauguración de la piscina municipal se acabaron los baños en esa balsa y también en el Peter Rives, en la Almadraba en la balsa de Luis el Zahorí y también se acabó el baño en el pantano de Elda y en “els tolls” de Santa Barbará. Cada uno de los jóvenes de aquel entonces seguro que tiene su propia historia de dónde se refrescaba tras un reconfortante chapuzón.
La construcción de la piscina de verano tuvo una duración de tres años y la novedad de la misma supuso el poder refrescarse casi a diario durante los meses de verano en tu propia población, que conllevó un incremento notable de los usuarios en estas instalaciones deportivas, convirtiendo la piscina en la panacea de San Fernando.
Además de todas las pistas construidas en la primera fase, la apertura de la piscina pública de la Ciudad Deportiva supuso un hito para todos los vecinos del pueblo, sobre todo para los más jóvenes que podían disfrutar pagando un módico precio de unas piscinas que tenían una gran afluencia y que siempre estaban a rebosar como muestran las fotografías que acompañan este reportaje. Con la llegada del verano y la época de los baños todos los jóvenes del pueblo acudían a las piscinas de San Fernando, que se convirtieron en el centro de reunión durante muchos años de la juventud y de los niños en los estíos petrerenses.
Su construcción resultó muy delicada, pero se completó un vaso de enorme calidad, acompañado de la tecnología punta del momento para su cuidado y protección del usuario. Había dos piscinas, la grande para adultos con 25 m., el vaso actual sigue siendo el mismo, pero con una calle más, y la pequeña para los niños. Había también unas gradas altas de cemento. El acceso a las piscinas se realizaba mediante la adquisición de una entrada o a través de los abonos que se sacaban para todo el verano. A la entrada de las piscinas estaba el conserje y tras sacar el ticket se accedía directamente a los vestuarios donde después de cambiarse, se entregaba la ropa a las taquilleras.
Eran muchas las familias enteras que pasaban el día completo en la piscina disfrutando unas instalaciones que se consideraban todo un lujo para los petrerenses. Muchos de sus usuarios, todavía recuerdan las 1.200 ptas. que costaba adquirir un abono familiar para todo el verano.
Fue el sábado 16 junio de 1973, cuando se inauguró la piscina siendo concejal de Deportes Enrique Navarro y las obras fueron bendecidas por el cura D. Antonio Ruiz, asistiendo las autoridades locales y las primeras autoridades provinciales. Con la construcción de la piscina cubierta se produjo un boom y todo el mundo quería practicar natación.
Según palabras de Enrique Navarro en la Ciudad Deportiva todo el mundo se sentía partícipe de su cuidado y respetaba al máximo cada milímetro del recinto. También, desde que se inauguró la piscina, los ingresos de cada ejercicio permitieron mantener con solvencia cada una de las acciones deportivas de San Fernando, y a la vez, mejorar la calidad de las pistas y sus accesorios.
En la piscina se realizaban cursillos de natación, y de salvamento y socorrismo impartidos por José Navarro Brotons el Pipona, prestigioso nadador, toda una institución en el mundo de la natación y fundador y primer presidente de la Federación Alicantina de Natación. Se solían hacer grupos dependiendo del nivel, en la parte menos profunda se trabajaba con los que no sabían nadar y en la más profunda con los que tenían alguna noción. Al finalizar los cursillos se les entregaba una medalla y un diploma con el lema “Ningún niño sin saber nadar”. También se obsequiaba con algún detalle al niño más pequeño del curso. En esta piscina se dio el primer curso de SOS organizado por Cruz Roja y la Federación de Salvamento y Socorrismo.
En el año 1993, concretamente el viernes 5 de marzo, se inauguró la piscina cubierta municipal que sustituyó a la anterior, con entrada por la calle Maestro Gustavo Pascual, construyéndose el vaso pequeño en el verano de 1997. La piscina tuvo una gran relevancia y se convirtió en una de las instalaciones más emblemáticas de este complejo deportivo. La piscina de Petrer acogió al Club Natación Sax, al de Monóvar y Monforte, desarrollaron aquí su actividad durante algún tiempo.
Fue el 21 de diciembre de 2024 cuando se reinauguró, tras dos años de reformas y siendo concejala Patricia Martínez, con un agua de más calidad y mejores instalaciones. En la actualidad y desde siempre el servicio público que ha prestado la piscina ha demostrado su rentabilidad social por ello tenemos que apelar a la responsabilidad de los usuarios para mantener en perfecto estado las magníficas instalaciones porque ello, es tarea de todos.
Este artículo quiere rendir homenaje y recordar a todos aquellos que con su trabajo y esfuerzo hicieron y siguen haciendo grandes unas instalaciones deportivas que fueron el inicio de la práctica deportiva para el pueblo de Petrer. A todos ellos GRACIAS
