POR FABIAN LAVADO RODRIGUEZ, CRONISTA OFICIAL DE LA ZARZA (BADAJOZ)
Hoy, 16 de julio, se celebra el día de la Virgen del Carmen, cuya devoción está muy extendida por España, siendo patrona de los pescadores y de la Marina española. Asimismo, no solo las poblaciones de la costa la veneran, también su culto está muy enraizado en muchas localidades del interior peninsular, celebrando hermosas procesiones y romerías.
En la ermita de Ntra. Sra. de las Nieves de La Zarza se conserva una imagen de la Virgen del Carmen donada a principios del siglo XIX por varios zarceños, que trajo consigo también la creación de una cofradía para mantener su devoción.
Una de las diferentes advocaciones de la Virgen María es la Virgen del Carmen o Nuestra Señora del Carmen, denominación común que suele recibir Santa María del Monte Carmelo, montaña situada en la ciudad israelita de Haifa y que deriva de la palabra “karmel” (jardín), apareciendo citada en el Antiguo Testamento. Esta veneración se remonta al grupo de eremitas que, inspirados en el profeta Elías, se aislaron para vivir en el Monte Carmelo. A mediados del siglo XII, formaron en Europa la orden carmelita. Según la tradición, el 16 de julio –día que se celebra la onomástica de la Virgen del Carmen- de 1251 se le apareció la imagen del Carmen al superior general de la orden, San Simón Stock, a quien entregó sus hábitos y el escapulario, principal signo del culto mariano carmelita. Prometió la Virgen liberar del Purgatorio y llevarlas al cielo a todas las almas que hubiesen portado el escapulario durante su vida.
En los reinos de Castilla y Aragón, las primeras fundaciones se llevaron a cabo en torno a 1270, ordenadas tras la celebración del Capítulo General de la Orden en Londres, de esta forma se fundaron conventos en Valladolid (1315) y Sevilla (1358). A finales del siglo XV, comienzan a surgir las primeras comunidades femeninas de religiosas carmelitas. La orden fue profundamente renovada en el siglo XVI por Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, dando origen a los llamados carmelitas descalzos, más austeros que los de la orden matriz, que comenzaron a denominarse carmelitas calzados.
Fundación de la cofradía de la Virgen del Carmen
En Zarza junto Alanje, el 8 de julio de 1815, se reunieron en la ermita de las Nieves, por entonces extramuros de la villa, el hermano mayor, capellán, tesorero y demás vocales de la Cofradía de la Virgen del Carmen, así como algunos otros hermanos. Teniendo presente los estatutos o “constituciones” realizados en ese mismo año cuando fueron convocados para fundar esta Cofradía, y habiendo obtenido la bula del Reverendísimo Padre General de la Regular Observancia de Nuestra Madre y Señora del Carmen por la que los incorpora a su orden, haciéndolos participes de todas las gracias y privilegios de ella, es necesario volver a erigir o refundar de nuevo la Cofradía, según se le comunicó al Señor Cura y al Señor Capellán por el Reverendísimo Padre General, pues algunos de los artículos del reglamentos no están según ”el método que corresponde”. Con la experiencia acumulada tras el intento fallido y reconocidos los errores, acordaron hacer unas “nuevas constituciones” y enviárselas, junto con la bula, al Señor Provisor para su aprobación, dando el permiso o “lizenzias” necesarias para su nueva fundación, a la vez que solicitan su autorización para salir con el Rosario por las calles los días de fiesta y para todo cuanto el reglamento previene. Hasta la fecha se habían regido por el antiguo reglamento, aprobado por el Vicario General; ahora, por acuerdo, se introducen cambios en los estatutos para el buen gobierno de la Cofradía, la distribución de caudales para el culto de María Santísima y para beneficio de los hermanos difuntos. También resuelven que todas las acciones realizadas hasta el momento presente sean válidas y que se tenga en cuenta todo lo gastado por el tesorero según lo acordado en junta de cofradía, igualmente que estos acuerdos se pasen al nuevo libro que se comprará, cuyo primer escrito recogerá la bula y estas “nuestras constituciones” junto con el permiso del Señor Provisor. De esta forma, los estatutos originales se guardarán en el arca para preservarlos y siempre constará “con que autoridad se fundó esta nuestra cofradía”. Las “constituciones” o nuevo reglamento acordado lo deberán cumplir todos los hermanos que se inscriban en la Cofradía de Nuestra Señora y Madre del Carmen, como también lo que ha de observarse en las Juntas de la Cofradía y en los oficios que se han de nombrar para el “buen gobierno” de ella:
Estos nuevos estatutos son firmados el 16 de julio, día de la Virgen del Carmen, por el cura párroco Don Juan Pablo de Silba, el capellán Don Juan Clemente Cortés de las Quenttas, el hermano mayor fundador de la Cofradía y Soberana Imagen Francisco Quesada, el alcalde de la Cofradía Francisco Piñero, el celador Fernando Molina, el tesorero Toribio Rodríguez, los dos diputados Julián Trinidad y Gabriel Espinosa; los cuatro jurados Lucas Sánchez, Francisco Sánchez, Ramón Sánchez y Andrés Marín; por último el secretario Rafael Amarilla Percebal.
Los vecinos de Zarza de Alanje, Francisco Quesada, Francisco Piñero, Toribio Rodríguez, Juan Julián Trinidad, Gabriel Espinosa, Francisco Urtado, Pedro Sánchez, Lucas Sánchez, Andrés Marín, Martín Montero y Fernando Molina, son reconocidos por todos los zarceños como buenos cristianos, devotos y píos, que voluntariamente contribuyen con bastantes limosnas y han “edificado” una imagen de Nuestra Señora del Carmen, colocada en un altar de la ermita de Ntra. Sra. de las Nieves por el clero eclesiástico en solemne función con la asistencia del Muy Noble Ayuntamiento y concurrencia del vecindario. Estos señores, deseando perpetuar la devoción y tributar solemnes cultos a dicha imagen, propusieron fundar una cofradía de hermanos, que se gobernara por reglas y “constituciones” cristianas conforme a otras creadas en esta provincia, como así lo habían hecho en el mes de julio, animando a los vecinos a ocuparse en tan dignas como cristianas santificaciones.
El dinero que recaudasen por las limosnas de los fieles se distribuirá sacramentalmente por medio de los ministros del santuario sin otro objeto ni destino que la cofradía. Pero, para la fundación de la cofradía necesitaban la aprobación del Juez Eclesiástico Ordinario de este Priorato de San Marcos de León, así como también era obligatorio pedir la competente licencia de Su Majestad y Señores de su Real Cámara. Para realizar todas estas gestiones, el 25 de agosto comparecieron estos vecinos ante el escribano Juan Francisco Lobato, con el fin de otorgar una escritura de poder absoluto a favor de D. Miguel González Zambrano, Agente de los Reales Consejos en la Corte de Madrid, para que de su mano y representación comparezca ante dicha Real Cámara y demás Supremos Reales Consejos o donde corresponda; presentando memoriales, representaciones, pedimentos, testimonios y papeles que se le requieran para suplicar la expresada real licencia, conseguir reales provisiones para emplazamientos y presentar compulsas en caso necesario. En virtud de esta escritura de poder, todo lo que se realice estaría avalado por los bienes de los vecinos comparecientes ante el escribano, renunciando a las acciones judiciales que se podrían derivar de ello.
FUENTE: Fabián Lavado Rodríguez, https://www.facebook.com/photo?fbid=2049369101886797&set=pcb.2049369238553450
