HERMANDAD DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO Y ÁNIMAS
Mar 20 2015

POR JOAQUÍN CARRILLO ESPINOSA, CRONISTA OFICIAL DE ULEA (MURCIA)

5.-F.- Estandarte - Cofrad+¡a +ünimas de Barcial del Barco

Durante el reinado de Carlos III, la política recaudatoria era un verdadero quebradero de cabeza, para el Gobierno, ya que los fraudes estaban a la orden del día y, los controles de cuanto se recaudaba quedaban en manos de personas de dudosa fiabilidad.

Los sucesivos Gobiernos del Rey Carlos III, se trazaron el objetivo de controlar los gastos e ingresos de asociaciones, hermandades y cofradías sobre todas, las de Las Ánimas Benditas, ya que en su mayoría, la componían jornaleros, bajo la tutela de señores feudales, y pocos representantes del clero y comunidades religiosas.

El carácter gremial de las mismas, hacía que la contabilidad fuese muy dudosa, pese a lo cual, alguna de las innumerables Hermandades acumulaban suculentos patrimonios; tanto en propiedades de fincas rústicas y urbanas como a nivel monetario.

La Chancillería de Granada, a la cual pertenecía el Reino de Murcia, alertó a los representantes del clero y a las comunidades religiosas, a que ejercieran el control económico de dichas asociaciones, y en contestación a dicha advertencia, el cura párroco patrimonista, de la parroquia de San Bartolomé,. Miguel Tomás Abenza, envió un escrito, a la Chancillería de Granada, indicando que había dado órdenes, a los miembros de La Cofradía de las Ánimas Benditas, de la parroquial de San Bartolomé, en el mes de junio de 1781, para que las cofradías del Santísimo Sacramento y, de las Ánimas Benditas, de Ulea, no recogieran las limosnas y demás óbolos, sin que fueran controladas por la autoridad eclesiástica del pueblo.

Por la transcripción documental, es de suponer que la Chancillería de Granada, informaría, en semejantes términos, a todas las parroquias e Instituciones Religiosas; que dependían de su tutela.

De esta forma, proseguía el párroco de nuestra localidad, Miguel Tomás Abenza, la comisión que ellos nombraban, controlarían las limosnas qué, voluntariamente, daban los feligreses y, serían destinadas, a efectuar actos piadosos y necesidades del Instituto Clerical.

Al poco tiempo de recibirse esta carta en la Chancillería de Granada, el día 18 de septiembre de 1781, se recibió contestación, en la parroquia de San Bartolomé, mediante una misiva, que indicaba el acuse de haber recibido el informe, con las gestiones de las limosnas de las Cofradías de Las Ánimas Benditas y del Santísimo Sacramento.

Dicho escrito lo firmó, en Granada, deseando, a nuestro párroco, muchos años de vida, el día 28 de septiembre del año 1781. D. Joseph de Vargas

Add your Comment

Calendario

mayo 2026
L M X J V S D
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

Archivos

UN PORTAL QUE CONTINÚA ABIERTO A TODO EL MUNDO