POR PEPE MONTESERÍN, CRONISTA OFICIAL DE PRAVIA (ASTURIAS)
El proyecto “Apadrina una alcayata” es una genialidad. La pared del Museo de Bellas Artes, en Oviedo, al lado de la puerta vieja, que da a la Rúa, tiene una alcayata donde el conserje cuelga el horario de visitas; a la hora de cerrar lo retira, queda la alcayata desnuda en la piedra de la fachada y en ella, por riguroso orden de inscripción en no sé dónde, los artistas que no caben dentro del Museo, cuelgan su arte para que luzca extramuros hasta la mañana siguiente, cuando el conserje vuelva a colocar el horario. Durante doce horas o así puede uno exhibir su obra, y el éxito estriba precisamente en que la roben, en que interese a algún noctívago y no llegue al amanecer. A veces la roba el propio artista, para fardar. ¿Que no desaparece? Malo; el conserje la arrojaría a la basura a las diez de la mañana. Hablamos, pues, de arte efímero; salvo que lo robe el Museo y pase a una alcayata vigilada.
Fuente: http://www.lne.es/
