POR MARTÍN SÁNCHEZ GONZÁLEZ, CRONITA OFICIAL DE GETAFE
Hoy, día de San Sebastian en muchos municipios de España y también de Extremadura, treigo la noticia que esta causando una honda impresión en los medios de comunicación de España y redes sociales, por el cierre de la Central Nuclear de Almaraz (Caceres) y las previsibles consecuencias por la perdida de más de 3.000 puestos de trabajo directos e indirectos en la comarca, que dejarían los pequeños pueblos de la zona en una situación precaria y de emergencia, al afectar principalmente a los puestos de trabajo de los más jóvenes y al cierre de pequeños negocios familiares que se asientan en pueblos, ya casi vaciados, de los alrededores de la Central, obligando tambien a muchos jovenes a buscar otros lugares dende encontrar un trabajo digno que les permita formar una familia y desarrollar su potencial profesional y humano.
El Parque Nacional de Monfragüe fue el primer espacio natural protegido de Extremadura y el único Parque Nacional que existe en esta comunidad autónoma. Forma parte de la denominada Red de Parques Nacionales, una selección de las mejores muestras del Patrimonio Natural de la naturaleza española, formada por 16 espacios naturales protegidos. Se trata de un lugar integrado por bravas sierras escarpadas que se enmarcan, en la confluencia de los ríos Tajo y Tiétar, una de las entidades mejor conservadas de bosque y matorral mediterráneo del sur de la Península Ibérica. Ecosistemas que acogen una biodiversidad natural sorprendente, siendo las aves, sobre todo las rapaces, las grandes protagonistas.
El Parque Nacional es un lugar de referencia de ornitólogos y birdwatchers (observadores de aves) de todo el mundo. En sus cielos podrás observar el vuelo del águila imperial ibérica, del buitre negro, del alimoche o de la cigüeña negra entre las más de 200 especies de aves que habitan este territorio. El Parque Nacional fue el primer espacio natural protegido de Extremadura y el único que existe en esta comunidad autónoma. Forma parte de la denominada Red de Parques Nacionales, una selección de las mejores muestras del Patrimonio Natural de la naturaleza española, formada por 16 espacios naturales protegidos.
En la página web del Parque Nacional de Monfragúe, https://www.parquenacionaldemonfrague.com/del, además de una guia para conocer el Parque Nacional, podrás descubrir también experiencias increíbles, que te permitiran conocer la historia de Monfragüe, sus ecosistemas y su biodiversidad.
La central nuclear de Almaraz está situada en el término municipal de Almaraz (provincia de Cáceres), que usa el río Tajo como si de una cloaca se tratase, donde vierten las aguas ya contaminadas, procedentes de la refrigeración de la misma.
De la página web de la Central obtenemos la siguiente información: 16.000 Millones de kWh Anuales La Central de Almaraz consta de dos reactores de agua ligera a presión de 2.947 MW térmicos, cada uno de ellos con tres circuitos de refrigeración, y en su fabricación y construcción hay una aportación española superior al 80 por 100.
Ambas Unidades utilizan como combustible óxido de uranio ligeramente enriquecido y su potencia eléctrica es de 1.049,43 MW y de 1.044,45 MW, respectivamente. Central Nuclear de Almaraz es propiedad de Iberdrola Generación Nuclear, S.A.U. en un 53%, de Endesa Generación, S.A.U en un 36% y de Gas Natural Fenosa Generación, S.L.U. en un 11%.
La Central de Almaraz, ya se encuentra suficientemente amortizada y por seguridad, según todas las normas y protocolos establecidos por la legislación sobre el uso y caducidad de las centrales nucleares, esta de Almaraz, ya ha superado con creces el tiempo de producción y su vida vida útil. Es por tanto una medida de seguridad que habrá que tomar antes que después, aunque los sectores productivos de la economía local de muchos pueblos se opongan a su cierre, por tendemos a perder sus puestos de trabajo y verses obligados a buscar otras formas de vida.
La central ya lleva construida más de 40 años, cuando la vida de la central estaba programada para 25 años de funcionamiento. Las prorrogas alcanzadas por presiones realizadas a los diferentes gobiernos por las compañías propietarias de la central, han obligado a un riguroso mantenimiento y a renovar y mejorar parcialmente sus instalaciones, asegurando así un periodo de funcionamiento mayor del previsto inicialmente.
Lo que no puede hacer ahora el Gobierno, es tomar una decisión precipitada y programar el cierre para dentro de tres años el primer reactor y cuatro años para el segundo reactor. Las prisas no son buenas. Antes han de tomarse las medidas necesarias y estudiar las alternativas económicas y la dotación presupuestaria, para crear nuevos negocios y empresas, que permitan a todos los afectados, mantener sus puestos de trabajo.
Ya estamos en descuento del tiempo para comenzar a negociar con empresas y sindicatos las diferentes opciones para su cierre programado, retrasándolo si fuese necesario y tomando medidas de seguridad para minimizar los posibles riesgos de una avería o peligro de accidente.
Extremadura vale la pena, y además es una región rica en biodiversidad, llena de espacios naturales que hay que proteger adecuadamente, manteniendo actividades y negocios que permitan a nuestros jóvenes encontrar un trabajo digno sin abandonar sus lugares de residencia.
